3 ene. 2011

[Medellín] Acción contra los alumbrados navideños

Medellín, 13 de diciembre de 2010

El pasado viernes 10 de diciembre, día internacional de los Derechos Humanos, los desconectados de los servicios públicos de diferentes barrios y comunas de Medellín, decidimos salir nuevamente a las calles y tomarnos los espacios públicos para denunciar nuestra situación de vulnerabilidad y de violaciones a nuestros derechos humanos fundamentales como la dignidad, el agua potable y la energía eléctrica.

La ciudad hoy tiene 30.000 hogares desconectados del agua potable y 42.000 desconectados de la energía, además otros 35.000 que tienen que consumir energía prepago, pero que siguen siendo desconectados; por eso salimos a la calle para hacernos ver y contarle nuestra situación al resto de la ciudad.

Con esta acción directa quisimos evidenciar la injusticia que representa invertir más de 8 mil millones de pesos en alumbrados navideños, mientras en nuestras casas no podemos prender ni un bombillo, porque estamos desconectados. Por lo tanto exigimos se invierta en la condonación de nuestras deudas, ya que no tenemos con qué pagarlas.

Arrancamos el recorrido a las 7:30 de la noche en las afueras del Teatro Pablo Tobón Uribe, donde nos encontramos diferentes habitantes de los barrios Bello Oriente, La Cruz, La Honda, Altos de la Torre, Esfuerzos de Paz, Villa Turbay y Las Independencias, todos afectados por las altas tarifas y la desconexión de los servicios públicos.

Desfilamos por toda la avenida La Playa acompañados como siempre con el son de la chirimía, que da alegría a la Resistencia; esta vez quisimos llevar un símbolo, un árbol de navidad apagado y sin luces, en razón de nuestra situación de oscuridad, además con un villancico que narraba nuestro problema: “Navidad, navidad, triste navidad, Medellín muy alumbrada y la más desconectada”. Por otro lado quisimos entregarle algunos regalos a la ciudad en su cumpleaños, estos fueron llevados por los niños: le regalamos a Medellín la pobreza, la miseria, el hambre, la desconexión y las altas tarifas que nos tienen agobiados y en el dilema de o comemos o pagamos servicios.

Estuvimos acompañados por el grupo de artes de la Red Juvenil, que llevaron consigo una representación de la realidad de las comunas, con personajes como el señor vela, la señora luz, la oscuridad, el niño desconectado, un enchufe que no conseguía un toma con energía para conectarse. Así mismo se gritaron consignas como “no más miseria, no más desconexión, no más altas tarifas, ni privatización”.

Al final se logro bloquear la avenida Oriental por espacio de 15 minutos, donde hicimos un círculo con el árbol apagado en la mitad de la calle, con las velas encendidas y donde se leyó la proclama de la Mesa Inter-barrial. Quisimos hacerlo en este lugar, pues es allí donde está ubicado el mayor árbol navideño alumbrado en esta ciudad y para la mayor contradicción nosotros con el árbol apagado en las comunas populares.

Pero esta acción no viene sola, la comunidad que conforma la articulación de la Mesa Inter-barrial ha decidido salir a la avenida la Playa, uno de los centros de mayor atracción de los alumbrados navideños que EPM dice regalarle a Medellín, para reivindicar su posición como desconectados y exigir un acuerdo municipal donde se condonen las deudas de los hogares desconectados de los servicios. De igual forma se exige que se aplique una política de “metros cúbicos y kilovatios de Dignidad”, que consista en la aplicación de un mínimo vital de agua potable y energía eléctrica para los estratos 1 y 2 de la ciudad, y un programa de cobertura de acueducto y alcantarillado para los asentamientos poblacionales que conforman la periferia.

Finalmente queremos denunciar nuestro inconformismo frente al premio “ONU Hábitat” que fue entregado a la Alcaldía de Medellín, por ser una de “las ciudades más habitables”, consideramos que no es cierto, porque mirando detenidamente las condiciones materiales de los habitantes de las comunas populares, no encontramos motivos para dicho premio, pues todavía se encuentran 25.000 familias en zonas de alto riesgo (alto costo) con muy poca
inversión social, viviendo sin adecuados sistemas de acueducto y alcantarillado; gran cantidad de población viviendo en ranchos y sin vías de acceso apropiadas; muchos barrios sin reconocerse por considerarse ilegales y con un déficit de equipamiento urbano como centros de salud, escuelas, y espacios públicos para el deporte y la recreación.


UNIÓN Y LUCHA POR LA DIGNIDAD.

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