28 jul 2009

El Tribunal Supremo detiene el expolio del Cabanyal

El ritmo de las demoliciones en el Cabanyal se ha vuelto frenético. No importa que alguno de estos edificios esté protegido como patrimonio cultural o incluido en zona de Barrio de Interés Cultural (BIC). No queda tiempo. El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso de casación contra la sentencia de 2004 que da la razón a la plataforma Salvem el Cabanyal y que califica como expolio las obras para llevar la avenida de Blasco Ibáñez, atravesando el barrio, hasta el mar.

Maribel Doménech, portavoz de esta plataforma ciudadana, valoró la reunión con Vicepresidencia del Gobierno como muy positiva: “Les hemos instado, al igual que al Ministerio de Cultura, a que tramiten con carácter de urgencia el informe de expolio para detener los derribos.

Tenían conocimiento de lo que lleva pasando en este barrio desde hace 11 años y han tenido en cuenta todos los informes”. Los informes a los que se refiere Doménech fueron elaborados por los arquitectos de la Inspección de la Conselleria de Cultura Valenciana, por el Sindic de Greuges (Defensor del Pueblo), por la Facultad de Derecho y por otros departamentos de la Universidad de Valencia.

Cabanyal 2010 es el nombre de la sociedad creada para la ejecución del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) del Cabanyal. Una sociedad que el Consejo de Europa declaró ilegal al estar participada por capital privado en un 46%.

Aunque ahora el capital es público, los vínculos con las constructoras y otras empresas especializadas en la especulación inmobiliaria persisten. La mitad de los inmuebles adquiridos por Cabanyal 2010 están siendo demolidos, mientras la otra mitad la están alquilando a minorías desfavorecidas, con graves problemas de adaptación, a precios muy bajos, con el objeto de que causen problemas de convivencia y coaccionen a otros vecinos para que vendan sus casas.

Una táctica más propia de la especulación “asustaviejas” que de un plan de rehabilitación. “Es un barrio con mucha gente mayor, como pasa en todos los barrios históricos”, comenta Doménech para DIAGONAL. “Están produciendo una fractura social entre aquellos afectados a los que están echando del barrio para poder especular y otros que piensan que saldrán beneficiados por la revalorización de sus viviendas”. La sociedad ha adquirido 209 de las más de 400 viviendas protegidas. “No necesitan declaración de ruina para demoler porque son ellos mismos los que desprotegen las viviendas que compran. Pueden acabar con más de la mitad del patrimonio del barrio”, apuntan desde Salvem el Cabanyal.

Un centro histórico único

La destrucción del tejido social del barrio era el primer objetivo de los especuladores: una gran avenida que partiera en dos el Cabanyal al tiempo que los derribos lo sembraban de escombreras, degradando la zona para forzar a los vecinos a vender.

El Cabanyal fue, hasta 1897, un municipio independiente llamado Poble Nou de la Mar. Posee un centro histórico único en Europa, con un entramado urbano respetuoso con el entorno, la tradición y el arte. Pero la idea de conquistar una playa para Valencia no es nueva. Ya se intentó trazar una avenida que cruzara el Cabanyal hasta el mar en 1953. En plena dictadura franquista bastaron 2.500 firmas de los vecinos para detener un proyecto ideado, casualmente, por el tío de la actual alcaldesa, Rita Barberá. “Desde entonces a nadie se le había ocurrido algo tan irresponsablemente acultural”, sentencia Maribel Doménech.

Diagonal

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