26 feb 2009

[Brasil]José Oiticica (1882-1957): Crítica a algunas posiciones anarquistas

CRÍTICA A ALGUNAS POSICIONES ANARQUISTAS

Somos dispersos, no tenemos ningún método, nada hacemos ni podemos hacer contra la vasta desunión y sucesivas incoherencias prácticas. Vivimos en un "tira millas" increíble, por incomprensión de las cosas y, aunque nos pese, por fanatismo. Es aquí, donde los bolchevistas nos argumentan con razón. Ejemplo: Un camarada de São Paulo inculpa a Edgard Leuenroth por haber constituido con otros camaradas un grupo cerrado, es decir, seleccionado através de un programa de acción, compromisos asumidos y exclusión forzada de los que no cumpliesen lo acordado. ¡El acusador afirma que tal agrupación es antianarquista! ¡Esta es increible! ¡Increible también la actitud de algunos anarquistas que cierran filas contra la violencia en el combate contra la burguesía!

Anarquía es el régimen del acuerdo libre. Yo tengo el derecho de acordar con otros lo que a bien nos pareciere, partiendo de que nuestro acuerdo no lesione a terceros. Luego, si acuerdo con otros un grupo cerrado, con programa, compromiso, castigos y todo lo que queramos, nadie tiene que hacer con eso.(...)

Además, los anarquistas confunden desgraciadamente descentralización de la organización anárquica con centralización de fuerzas anárquicas en la lucha contra la burguesía fuertemente centralizada.[un 1]

¿Cómo dar unidad y unión a las federaciones? Como conseguir un cuerpo de militantes verdaderamente de vanguardia, a prueba de fuego y buenos guías?(...)

El segundo Congreso Obrero proclamó el federalismo, pero no supimos hacer efectivas las federaciones anárquicas fuera de los sindicatos.

Todo esto porque somos fanáticos de las “autonomías”, es decir, del “no compromiso”. De la licencia “individual”, cosa antianárquica por encima de todo, como demostró Malatesta y como acentuó el Congreso de Bolonia. Con tales ideas vamos a caer en el anarquismo individualista, la peor especie de quietismo y dispersión existente.[un 2]

PROPOSICIONES PARA UN MODELO DE ORGANIZACIÓN

Dos medidas son urgentemente necesarias para intensificar la acción anárquica: selección de los militantes y concentración de fuerzas. Sólo eso nos dará unidad de acción.[un 3]

Somos combatientes de una gran guerra. Todos los combatientes, se “entienden” mutuamente para combatir, asumen “compromisos”, sin los cuales no puede haber unidad de acción. Quien se “entiende” con otros ya no es señor íntegramente de su voluntad, está sujeta por algunos hilos al acuerdo firmado. Si deshace los hilos, rompe el acuerdo, se “desentiende, desiste del combate común”, huye de la lucha, huye de sus compañeros.

Entonces el individuo “autónomo” es imposible en un “grupo” de combate. Si él firma un acuerdo con otros grupos, él alienó de sí, en beneficio de la comunión, una parte de su voluntad. Si él tiene algún motivo de desacuerdo, está obligado a exponer ese motivo a la comunidad y promover la revisión del acuerdo. Romper el acuerdo por su libre y espontánea voluntad es una traición claramente caracterizada.

Hablar también de las federaciones con grupos enteramente autónomos es absurdo. Federarse es comprometerse con un “pacto” escrito o no, someterse voluntariamente a una voluntad colectiva, a principios pre-establecidos, discutidos y aceptados. Por lo tanto, los grupos federados son “autónomos dentro del acuerdo”, según la fórmula de Malatesta.

Así, cuando en el grupo el individuo rompe el pacto, él mismo se “desconecta” moralmente y puede (mejor, “debe”) ser excluido intransigentemente del grupo. De igual manera, si el grupo rompe con lo acordado, desconecta de la federación y como tal puede y debe ser declarado disuelto o extraño a la federación. Ejemplo: un grupo que va a votar o “apoyar” una candidatura. Es el único medio de cortar con “aguas turbias” y solidificar el “frente” anárquico.[un 4]

Pienso que debemos separar completamente la organización del sindicato de la organización de los anarquistas. La organización de estos visa, naturalmente, a orientar a la clase trabajadora por medio del sindicato, instrumento de acción directa en las reivindicaciones, pero la alineación de los militantes para la propaganda en los sindicatos y fuera de él es cosa a parte, requiere métodos, procesos diferentes.(...)

De ahí el querer los “grupos cerrados”, sólo de militantes, con ingreso por selección y compromisos rigurosos; las “secciones obreras anárquicas”, es decir, centros obreros fundados por los “grupos” para la propaganda fuera de los sindicatos.[un 5]

No basta, pues, querer ser anarquista y propagandista. Importa estudiar mucho, versar en la teoría, embeberse del ideal. Si ese ejercício es insustituible para alcanzar la “teoría”, mucho más es reclamar la lucha real. Es indispensable una larga experiencia, estudio de los sindicatos, contacto constante con el trabajador, conocimiento de los trucos políticos y policiales, toda una ciencia práctica difícil.

Así considero evidente la necesidad de llevar en cuenta, en la organización, la distinción entre agrupación de militantes y formación de anarquistas fuera de las agrupaciones. (...) Con frecuencia, en el sindicato no podemos dar una forma exclusivamente anárquica a la acción obrera.[un 6]

Desde que el anarquismo es anarquismo, no ha predicado otra cosa que la acción directa de las masas contra los burgueses, por la asociación, por la colaboración de los sindicatos, por las huelgas, por el sabotaje, por todos los procesos imaginables. Espero que los bolcheviques no nos vengan a negar eso y considerar la acción directa invención bolchevique, o idea del “maestro” Marx o del “maestro” Engels.[un 7]

Aquellos, sin embargo, que acepten la idea de los grupos seleccionados, de la manera expuesta, no deben perder tiempo. Cada agrupación, para ser más eficaz, debe ser muy reducida en número, de doce compañeros a lo sumo. Es mejor formar muchos grupos pequeños federados en una localidad, con principios por todos asentados y observados, pero libres en la ejecución de las medidas a tomar, que en un solo grupo numeroso con asambleas eternizadas, discusiones ociosas y las respectivas comisiones nombradas.[un 8]


José Oiticica

Notas (fechas de los artículos):

1. 19 de junio de 1923.
2. 22 de junio de 1923.
3. 19 de junio de 1923.
4. 22 de junio de 1923.
5. 26 de junio de 1923.
6. 26 de junio de 1923.
7. 26 de octubre de 1923.
8. 26 de junio de 1923.

Recopilación: Marques da Costa, en la publicación A Pátria (1923).

Enlace: http://www.farj.org

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