13 jun 2009

Llamada a lxs anarquistas, a lxs libertarixs, a lxs antimilitaristas

Introducción
Sobre la importancia y la necesidad de volver a relanzar la lucha antimilitarista en Italia, creemos que no existen dudas.
El ejército italiano tiene sus propias tropas en veinte países de todo el mundo. El territorio en el cual estamos viviendo es, literalmente, asediado de servidumbre militar (bases de la OTAN, de USA, de Europa, de Italia, posiciones para los radares, los submarinos nucleares, centros de investigación, fábricas de armas, etc.).
La industria italiana de guerra (FINMECCANICA en cabeza) proporciona sus propias armas mortíferas para los ejércitos y las policías de medio mundo, y nos están acostumbrando a una siempre mayor presencia de soldados en las ciudades. A la guerra externa, corresponde (económicamente y socialmente), la guerra interna: condiciones de vida y de trabajo más y más impuestas por el terror, la militarización preventiva de los territorios, represión de la disidencia, etc. Los mismos dispositivos racistas (deportación de lxs inmigrantes, centros de exterminio: C.I.E.(ex C.P.T)...,aumentos de las penas para lxs clandestinxs, legalización de las rondas*etc,) no son separables del hecho que estamos en guerra.
Operaciones neocolonialistas, propaganda nacionalista, agresiones fascistas, racismo democrático, ejercito en las calles y relanzamiento del programa nuclear son las maravillas producidas por un mundo que nos quiere llevar - en líneas bien alineadas - hacia el abismo.
Todo el mundo sabe cuáles han sido los límites de las movilizaciones en contra de las muchas guerras (sólo hace falta pensar en las recientes movilizaciones en contra de la masacre en Gaza): la maquinaria bélica no ha sido bloqueada. Acercar geográficamente y socialmente el problema de la guerra, poniendo al militarismo nombre, apellido y dirección (y actuando en consecuencia), es la única manera para romper la complicidad con lxs señorxs de la explotación y de la muerte.
El proyecto de construir una base militar al sur de Trento es, de este punto de vista, una desgracia pero también una ocasión: la de una lucha sin compromisos en contra de los engranajes de la guerra. Lograr impedir la construcción de una base de muerte (o, más modestamente, intentarlo con todas nuestras posibilidades) sería algo bueno para todos lxs compañerxs, no sólo para nosotrxs.
La inclinación institucional que el movimiento de Vicenza* tomó, viene a demostrar al menos dos cosas. Primero que, colaborando con las instituciones no se para ninguna base. Segundo, que una crítica práctica a los métodos institucionales (entendiendo por crítica práctica la voluntad obstinada de probar de paralizar concretamente el militarismo, con otras perspectivas y otros medios) tendría que ser un deseo y un empeño para cualquiera que luche contra el Estado y el Capital.
Estamxs convencidxs que el movimiento anarquista, libertario y antimilitarista real tiene una potencialidad inexpresada. Que no estamos haciendo, por decirlo más simple, todo aquello que podríamos.
En las notas que siguen ilustraremos el proyecto de la base militar de Mattarello, explicaremos aquello que hemos hecho hasta ahora y aquello que queremos hacer en un futuro. Aclaramos desde un principio que las condiciones en Trentino para una lucha de masas contra la base de Mattarello no son muy favorables.
No nos haremos ilusiones al respecto, aunque pensamos, que sea la que sea la implicación obtenida, es necesario hacerse cargo en primera persona de la protesta. Quizás después, viendo a lxs individuos que luchan con un mínimo de capacidad y autonomía, quien se ha quedado fuera hasta ahora también decida participar en la lucha.
Intentar impedir la construcción de una base militar es probablemente el proyecto más ambicioso y difícil en el cual nos hemos enfrentado. Por esto es muy preciada la contribución (de crítica, estímulo, sugerencias) de otrxs compañerxs.
Esta aventura no la podemos afrontar solxs. Como aclararemos mejor más adelante, estamos disponibles a presentar esta lucha en otras ciudades y situaciones en las cuales estén presentes lxs compañerxs interesadxs: para reflexionar juntxs, para construir una solidaridad activa, para entender como juntar las varias luchas locales con la cuestión de la base militar de Mattarello y de la guerra.
No queremos ser cómplices de estructuras de represión: Ya está. No tenemos garantías, listxs a repetir al final de la partida, eso que un rebelde francés le dice a los propios jueces: “Nuestras derrotas no prueban nada si no el hecho que éramos demasiadxs pocxs para resistir a la infamia”.
Llegeix la resta de l'article a la web de alasbarricadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario