El pasado 27 de febrero, bajo una indecisa lluvia bogotana y una poblada facultad de Matemáticas de la Universidad Nacional, nos íbamos reuniendo poco a poco, al son del hip hop libertario y el anarkopunk, las y los integrantes de la Red Libertaria Popular Mateo Kramer. Ese día era nuestro lanzamiento y nos habíamos encontrado para pintar un mural, hacer estampados y cocinar conjuntamente una olla comunitaria.
La idea de la red no nació ese día ni había nacido días antes, sino que habitaba en el trabajo político de muchos colectivos que, hace unos meses, se habían propuesto la construcción de un movimiento libertario antidogmático, aterrizado en la realidad colombiana y conectado con las
luchas populares del país.
Para nosotras y nosotros, el anarquismo ?que a veces llamamos de manera más amplia "praxis libertaria" ? busca acabar con todo tipo de privilegio económico, político, social y cultural con miras a la construcción de una sociedad más libre e igualitaria. Al mismo tiempo que lucha por la
socialización de los medios de producción, lucha por la socialización del poder para que éste no se convierta en la posesión de unos pocos.
De ahí que, según nuestro punto de vista, el anarquismo construye un tipo de poder colectivo que surge de las relaciones sociales libres entre los seres humanos y que se crea a partir de la horizontalidad y la diversidad. Este poder alternativo y liberador prefigura con su acción diaria la
construcción de una nueva sociedad. Pero, este poder sólo puede brotar desde abajo, desde los oprimidos y marginados, desde las clases subalternas y explotadas. Por eso, dicho poder colectivo es fundamentalmente poder del pueblo.
A mediados de 2008, empezaron a aparecer en Bogotá varios colectivos libertarios que compartían la necesidad de salir del ghetto anarquista, es decir, del ensimismamiento y del purismo en que a veces se cae cuando se quiere transformar radicalmente la sociedad.
Por eso se empezó a reforzar la idea de evitar los sectarismos y luchar junto con otras y otros. Todo esto tal vez se dio por el inevitable golpe con la realidad, por el choque con las condiciones materiales y por el reconocimiento de que el anarquismo no podía permanecer ajeno a la
situación colombiana.
De ahí que los colectivos hayan empezado a investigar las historias de lucha del país ?fueran éstas anarquistas o no?, a pensarse proyectos de educación popular, a caer a los barrios y, en general, a caminar como pueblo.
Comenzando el 2009, el trabajo anterior estaba lo suficientemente maduro como para pensar en una articulación. Fue por esta razón que los colectivos nos reunimos con la idea de organizarnos en Red. Nosotras y nosotros decidimos potenciar nuestros objetivos políticos trabajando en
conjunto y realizando proyectos entre todas y todos.
Después de varias discusiones y acciones, llevamos a cabo nuestra primera Asamblea General Constitutiva y en ella, a través de dos intensas jornadas de largas pero fructíferas reflexiones y en medio de un clima general de debate y entusiasmo, llegamos a los siguientes acuerdos:
1) La Red es una organización que articula a distintos colectivos libertarios y construye Poder Popular a través de la generación de procesos auto-organizativos, autogestionarios, horizontales y de base en territorios físicos y virtuales de la ciudad de Bogotá.
2) La Red realiza trabajo político junto con niñas y niños, jóvenes, presos políticos, trabajadoras y trabajadores a través de la educación popular y libertaria, las propuestas comunicativas alternativas y la contracultura.
3) La Red actúa de manera articulada según los siguientes principios organizativos: autogestión integral, horizontalidad, acción directa popular, solidaridad efectiva, trabajo de base, autoformación colectiva, ecologismo popular y diversidad anticapitalista.
4) La Red se ubica en ese gran bloque de oposición que rechaza el actual régimen político colombiano y busca generar alternativas colectivas que avancen hacia un mundo nuevo, más justo y más libre.
La Red Libertaria Popular Mateo Kramer permite, entonces, que diversos colectivos se conecten, se encuentren entre sí y se coordinen para trabajar hacia un objetivo común libertario.
El trabajo en red no va en contravía de la autonomía de los colectivos, sino que aprovecha la coordinación de esta autonomía para fortalecer un proceso más amplio y abarcante.
La Red toma decisiones de manera asamblearia y esto garantiza importantes niveles de horizontalidad, comunicación y solidaridad. Esta forma de organización nos ha permitido empezar a consolidar procesos auto-organizativos en diferentes territorios. Algunos colectivos han
optado por el trabajo barrial, otros por el trabajo en colegios de secundaria, otros por la incidencia en espacios universitarios y otros por la contrainformación y la contracultura con jóvenes de diferentes sectores de Cundinamarca.
El pasado viernes 27 de febrero, cuando varios estudiantes se acercaban a comer de la olla comunitaria y otros nos subíamos a pintar, junto con Mefisto, un mural que además del nombre de la Red decía en letras grandes Poder Popular, muchos recordamos a Mateo Kramer, aquel compañero y amigo que al llegar a Colombia tomó la firme decisión de caminar junto al
pueblo. Nuestra Red intentará estar a la altura de un homenaje que no sólo le hacemos a un compañero, sino a toda una forma de hacer política libertaria.
Creemos firmemente en que el anarquismo, en su incesante lucha por la libertad, debe rebelarse contra cualquier tipo de injusticia y opresión y que esta acción libertaria debe ser realizada por el pueblo mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario