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1 dic 2011

[Iniciativa Dàhlia | Mislata] Jornades Bordes

Data: 2, 3 i 4 de desembre de 2011
Lloc : Mislata (València)

Aquestes són unes jornades autogestionades,
invertides i desviades, obertes a tothom.

Jornades desviades i deconstructives
Un punt de trobada de la dissidència sexual, comboi de transgressores del gènere, deconstructores identitàries, curioses entre altres coses als nostres cossos, conciènciades o no al poder, ganes de compartir experiències i habilitats subversives antiheterofalopatriarcals.

Aquestes són unes jornades autogestionades obertes a tothom.

Aixina que si tens alguna proposta de taller, xerrada, actuació,... contacta'ns i mirarem d'incloure't al programa i de que tinguis disponible tot el material necessari.

Volem crear un espai de debat i reflexió entre iguals. Menys ponència i més participació! Totes les persones som capaces d'enraonar sobre el nostre sexe/gènere/sexualitat.

Escriu-nos al correu electrònic oficial de les jornades: jornadesbordes@gmail.com

Així ens podrem fer una idea de quanta gent serem, i ho podrem organitzar millor.


www.jornadesbordes.blogspot.com



Iniciativa Dàhlia
c/Camí Vell de Xirivella, 23. Mislata.
Metro parada Nou d'octubre.
Bus 3,7, 29, 95
Darrere del museu d'història i el CAR (Centre d'acollida de refugiats)
En bici s'arriba molt bé des del vell llit del Túria.
Al costat del parc de Capçalera

28 oct 2010

[Textos] ¿Quién teme a los procesos colectivos? Apuntes críticos sobre la gestión de la violencia de género

"El título de este artículo ha quedado sesgado en la cabecera por problemas de espacio. Título original:¿Quién teme a los procesos colectivos?: Apuntes críticos sobre la gestión de la violencia de género en los movimientos sociales"

El discurso contra la violencia hacia las mujeres forma parte implícita y también explícitamente del discurso político general. La violencia machista es rechazada por el conjunto de la sociedad y todo el mundo parece reconocer que es un problema político de primer orden. Por supuesto, también los movimientos sociales recogen estos planteamientos y muestran abiertamente su propio discurso antisexista. Hasta aquí perfecto.

Os preguntaréis por qué estamos escribiendo este texto… Nosotras nos preguntamos por qué hay tantas agresiones dentro de los movimientos sociales y por qué tanta incapacidad para gestionarlas colectivamente. Nos preocupa el nivel de tolerancia que hay en los espacios políticos ante las agresiones y la naturalización/normalización de ciertas formas de violencia. Nos inquieta la incongruencia entre discurso y práctica y la falta absoluta de sensibilidad al respecto; lo que demuestra que es un tema de cuarta, si es que llega a considerarse como tema. Nos enfurece que dentro de los movimientos sociales actuemos como si nos hubiésemos creído lo de que las cuestiones que plantea el feminismo ya fueron asumidas por tod*s y por tanto, ya están superadas y son repetitivas e innecesarias. Y ello a pesar de que reivindicaciones básicas de hace más de un cuarto de siglo siguen aún en el tintero, y cuando las mujeres de todo el mundo sufrimos distintos tipos de discriminación que coartan la libertad de expresión, de pensamiento, la libertad sexual y de movimiento. No solo eso, hay un retroceso en las prácticas colectivas y en el discurso respecto a un pasado no tan lejano en Barcelona, hecho sintomático de que apenas quedan grupos feministas, lo que demuestra que, una vez más, eran solo las mujeres las que se ocupaban de la violencia. Este retroceso en las prácticas colectiva no es un problema de los 4 babosos de turno, hablamos de un problema estructural y de una cuestión de responsabilidad colectiva.

Sin embargo, existe una gran dificultad para identificar las múltiples caras de la violencia contra las mujeres, así como para detectar los casos que pueden ser incluidos bajo ese nombre; este es un magnífico mecanismo para nadar y guardar la ropa, del tipo “la violencia está muy mal, pero esto
justamente no es violencia”. La violencia estructural contra las mujeres no es un concepto abstracto propio de los libros, ni una cosa de la vida de los otros, ajeno a nuestro micromundo en los movimientos sociales. La violencia estructural no son los cuatro abusos concretos en boca de todo el mundo, ni la suma infinita de agresiones que cada una puede constatar haber sufrido. Tampoco son aquellas acciones perpetradas por monstruos que vejan y apuñalan. El iceberg no sólo es punta.

Estamos hablando de pautas generalizadas de dominación que atraviesan la experiencia de ser mujer y todas las esferas de la cotidianidad: las relaciones personales, la percepción y el uso del espacio público, el trabajo, la autoridad reconocida, la percepción de los propios derechos o la ausencia de ellos, la relación con el propio cuerpo y la sexualidad, y así un largo etcétera. La violencia estructural es un mecanismo de control sobre las mujeres, pero no solo como forma extrema, amenaza de castigo omnipresente que necesita ser provocada o desencadenada, sino que es una forma de relación normalizada y naturalizada y que por lo tanto puede ser ejercida sin necesidad de justificación.

Pero no estamos haciendo una disertación teórica, hablemos de casos concretos. En el último año han habido numerosas agresiones físicas y sexuales hacia mujeres dentro de los movimientos sociales, y una reciente la ha sufrido una mujer de nuestro colectivo: una violación en su propia casa dentro del contexto político de Barcelona, por un habitante de la misma, que es uno entre tantos. Dicho sujeto se pasea tranquilo durante semanas, ajeno a cualquier movimiento que se pudiera estar cociendo por parte de ella, pues –angelito- ni siquiera era consciente de haber hecho nada malo… Pero se equivocaba. Ella quiso hacerlo público y plantearlo en un gran colectivo, con él presente, proponiendo su marcha inmediata. No solo porque lo ocurrido es una agresión hacia ella, sino porque es una cuestión política y colectiva de primer orden. Y este colectivo toma la decisión de que dicho sujeto ha de irse de la casa por una cuestión colectiva y política. Nosotras valoramos positivamente una cosa, y es que hace mucho, mucho tiempo que no veíamos reaccionar así a una mujer, ni a un colectivo, teniendo en cuenta las dificultades que encontramos para gestionar grupalmente estas situaciones. En un inicio, nos sentimos muy satisfechas de que esta agresión no hubiera sido silenciada como tantas otras y obtuviera una respuesta. En este sentido, este caso es una excepción. Sin embargo, a partir de aquí sucedieron muchas cosas, cambios de discurso, de posiciones y decisiones. Con el paso del tiempo, lo que en un inicio fue considerado político terminó relegado al terreno de los conflictos personales. Siete meses después, se tomó la decisión de que el sujeto regresara a los espacios públicos de la casa. Más allá de esta cuestionable decisión, lo que nos parece grave es el proceso por el cual se llega a este resultado, en definitiva semejante a tantos otros.

Que los grupos (aunque una minoría) traten de buscar una respuesta ante los casos de violencia que se producen en su seno supone un paso hacia delante en la reflexión, la gestión colectiva y la erradicación de la violencia. Pero notamos que en líneas generales, y a causa de la falta de profundidad y sensibilidad a la que nos referíamos, las respuestas que suelen darse desde
colectivos mixtos a nuestro entender son de mínimos, y a menudos sufren de algunos problemas de base que desvirtúan el proceso. Hablaremos aquí de tres de ellos que nos parecen particularmente graves:

· El primero, más recurrente y más influenciado por el trato mainstream de la materia, es el darle a los casos de violencia contra las mujeres un trato de problema privado y personal, a ser resuelto entre dos. Cuando lo que es denunciado como agresión se afronta como una cuestión personal donde intervienen emociones, o se lee como un asunto turbio donde no hay una verdad, sino dos experiencias muy distintas de una misma situación confusa, etc., entonces, perdemos la posibilidad de hacer política, que es al fin de lo que se trata cuando hablamos de violencia machista.

Hay incluso formas de trasladar el asunto a un plano personal dentro de una gestión colectiva. Por ejemplo, cuando se plantea cualquier trabajo del colectivo como hecho por y para la “víctima”, en vez de una tarea que el colectivo necesita para sí; cuando la intervención del grupo se plantea
como una forma de mediación entre las “partes afectadas”; o cuando se define el problema como un asunto particular del colectivo a ser resuelto de puertas adentro, o lo que es lo mismo, la versión numerosa de los trapos sucios se lavan en casa. Es decir, colectivizar no es condición suficiente para hacer política.

Cuando tomamos decisiones o posicionamientos políticos, siempre está la posibilidad de recibir críticas y entrar en discusiones. De hecho son muchos los debates que siguen abiertos dentro de los movimientos sociales en Barcelona. Pero resulta que ante las situaciones de gestión colectiva de violencia contra mujeres, se levantan murallas contra las opiniones, críticas y planteamientos externos; se intenta mantener a toda costa fuera del debate colectivo. ¿Qué es lo que sucede? ¿Por qué tanto miedo al debate? ¿No será fobia enfermiza a las feministas? ¿O es que ni siquiera le estamos dando la categoría de asunto político?

· El segundo problema de la gestión de los colectivos no feministas de casos de violencia contra las mujeres consiste en trabajar a partir del engañoso esquema víctima-agresor, propio de la crónica de sucesos. De acuerdo con éste, hay un agresor, que es el hombre malo, el monstruo, la excepción; y una víctima, la que necesita auxilio. Cuando el que tiene que ocupar el primer papel es un colega o compañero, tenemos muchos problemas para “colgarle la etiqueta”, y miedo a “demonizarlo”, porque además este esquema se plantea como un juicio integral sobre la persona. Pero, llamemos a las cosas por su nombre: agresión es lo que describe el hecho, agresor es el que la comete. Hacer esto no debería ser un obstáculo insalvable ni tampoco una opción reduccionista que niegue otras facetas que pueda tener una persona. Por eso, es mucho peor andarnos con eufemismos y relativismos.

Por el miedo a llamar a las cosas por su nombre pretendemos encontrar “otras explicaciones” o incluso justificaciones, del tipo “estaba borracho/drogado”, “ella se estaba insinuando, o se lo estaba buscando”, y también a cuestionar el grado de responsabilidad del agresor sobre sus actos, y así un largo etcétera. Como consecuencia de la inoperancia del esquema, solemos perdernos en juicios pormenorizados de los sucesos, como si ahí residiera la solución. Se traslada la discusión a factores externos o a detalles morbosos de los hechos en vez de abordarlo desde la comprensión de lo estructural de la violencia contra las mujeres y la necesidad de conservar una tensión y
atención constantes para no reproducirla. Si no, ¿por qué cuando el caso concreto nos toca de cerca, los principios que en otras circunstancias serían incuestionables se desvanecen?

El segundo papel dentro de este esquema se le atribuye a la mujer agredida, con lo que se la sitúa en una posición de incapacidad: todo lo que diga o haga la “víctima” será leído en clave de reacción emocional, nerviosismo, impulsividad e indefensión. Las actitudes paternalistas y proteccionistas hacia la que ocupa el rol de víctima obstaculizan su participación en plano de igualdad en el proceso colectivo.

Entonces, reconocer la estructuralidad de la violencia machista es crear las condiciones necesarias para evitarla, y en último lugar responsabilizarnos cuando sucede en nuestro entorno. Pero a menudo esto no se da porque asumir esa responsabilidad es abrirle la puerta a la posibilidad de reconocernos en los zapatos del agresor, lo que da pie a lamentables estrategias de corporativismo masculino, en el que los compañeros guardan silencio por miedo a que sus cabezas rueden junto a la del que está siendo señalado abiertamente en ese momento.

· Por último, en la práctica de la gestión colectiva de agresiones contra mujeres encontramos una jerarquización de intereses tácita, y en consecuencia una subordinación de todo lo referente a nosotras. Cuando lo que se prioriza por encima de todo es el consenso, en un grupo donde más de la mitad no tienen siquiera una reflexión propia previa y cuyo discurso pasa por simplificaciones precocinadas propias de cualquier telediario, y además estas opiniones se ponen a la misma altura que discursos fundamentados y sensibilidades desarrolladas a partir de un trabajo previo, entonces, nos dejamos arrastrar por la tiranía de lo mediocre, que conseguirá desvirtuar los argumentos y rebajar el discurso a un nivel de mínimos. Encadenar palabras grandilocuentes no significa articular un pensamiento elaborado.

El consenso aquí expuesto cumple dos funciones: mantener cierta cohesión en el grupo y dar una ilusión de legitimidad a las decisiones. Ante el riesgo de conflicto se agudizan los roles de género preestablecidos, que para las mujeres significa cumplir el papel de mediar, pacificar, comprender.
Paradójicamente nos encontramos con que otras mujeres actúan priorizando la unidad del colectivo y el consenso mediocre, como si la agresión a una de nosotras no fuera en realidad problema de todas. Esto es a su vez pone de manifiesto lo arraigadas que están las formas heteronormativas en nuestro hacer: la definición de lo que es público y político se hace de acuerdo con los cánones del universal masculino, y así las mujeres asumimos discursos construidos en esa clave y puestos en el centro bajo esa lógica y dejamos de politizar cuestiones que nos afectan por no aburrir o dar la nota, perpetuando la necesidad de aprobación de la mirada masculina y las formas de relación entre sexos. Otra vez nos vendieron la moto y nos dedicamos a cooperar para que nada cambie.

Como vienen diciendo las feministas desde hace décadas, es necesario hacer políticas las cuestiones que nos afectan a las mujeres, y no solo de palabra ni como coletilla. Si apostamos por los colectivos mixtos, coloquemos dichas cuestiones en el centro dándoles la importancia que tienen.
Siguiendo con lo anterior, los colectivos que asumen gestionar una situación de violencia de género han de hacer público su posicionamiento y permitir el debate para que sirva de precedente y que así se produzca una acumulación de experiencias (no partir siempre de cero). De lo contrario, estamos privatizando, restando trascendencia y practicando seudo política de auto consumo.

En definitiva, ¿qué vamos a hacer al respecto de todo lo expuesto? Lo peor del sexismo se reproduce en los movimientos sociales, pero no estamos asumiendo las responsabilidades colectivas para hacer una gestión adecuada de la violencia de género. Es evidente, pues, la necesidad de colectivos feministas así como de recoger el trabajo y las aportaciones que estos grupos vienen haciendo.

LasAfines
Aportaciones y comentarios a: lasafines@hotmail.com
Texto publicado en el blog mambo.pimienta.org, 2007

8 oct 2010

[Antisexisme] ¿Por qué hablamos de sexismo en los espacios liberados?

Tercer artículo del dosier "Tijeras para todas". porque para construir una alternativa a este sistema, el primer paso es cambiar nosotras mismas.

[Text Original del dosier en Català]

Per què parlem de sexisme als espais alliberats?

- Perquè vivim a una societat capitalista i patriarcal, basada en l'imperi del mascle sobre la dona, i hem estat educad.s en base a aquets valors. I perquè per a construir una alternativa a aquest sistema, el primer pas es canviar nosaltres mateix.s: la nostra concepció de la vida, les relacions, la sexualitat...La dificultat no está en teoritzar sobre el canvi, sinó en portar-ho a la pràctica. I aixó és precisament el que més costa.

- Perquè malgrat que som tots i totes les que combatim el capital, el feixisme i el sexisme (toma ya), encara hi ha alguns que compten més que algunes. Potser per costum, veterania o simple to de veu, a determinats llocs, assemblees, kafetes...s'escolta i es dóna més credibilitat a la veu d'aquests.

- Perquè no només volem alliberar espais, sinó també ments i actituds. I a les festes dels centres socials encara hi ha personal que s'allibera babosejant a les (no a els) de la barra per pur disfrute, o pitjor encara, perquè creu que és així com es lliga.

- Perquè no som les novies ni les companyes de, sinó que tenim prou entitat i personalitat per nosaltres mateixes. Però, al nostre alternatiu ambient, encara es parla de fulano com “aquell que és insubmís i está a tal col.lectiu” mentre s'oblida que fulana, a més de ser la seva parella, és tan insubmissa com ell però potser fa menys soroll.

- Perquè encara hi ha gent que creu que ser fort. Significa anar de dur. I s'avergonyeix de mostrar debilitat en públic o menysprea a l.s que ho fan. I prou repressió tenim a sobre com per reprimirnos les llàgrimes o la tristessa perque hi hagi qui no les considera revolucionàries.

- Perquè nosaltres mateix.s , que en teoria tractem de trencar amb els tòpics i rols establerts de família, parella, relacions...seguim reproduint en ocasions el mateix repartiment de rols, la incomunicació i la incompreensió entre homes i dones.

- Perquè a tot.s se'ns omple la boca de sexe segur, però encara es tristament cert que, en molts casos (parelles estables, obertes, esporàdiques, trios, nits boges i demés), aquesta responsabilitat bàsica està lluny de ser compartida per totes i tots, i la iniciativa continuem assumint-la les que podem quedar prenyades.

- Perquè mentre a fora la societat avança cap a una major repressió de la sexualitat de l.s nen.s i ens vén que les dones ens hem alliberat perqué ja podem ser militars i agressores enlloc d'agredides; mentre continúa la desigualtat de sexes, l'homofòbia i, en definitiva, la perpetuació de rols sexistes; mentre seguim patint el sexisme fins i tot als espais alliberats, encara hi ha qui no veu l'antisexisme com una lluita col.lectiva, necesària i urgent. O no entén perquè algunes dones escollim trencar amb aixó obrint espais de debat, d'acció, de festa...per a nosaltres soles. Serà perquè tenim més urgència?

Aquest text vol recullir les impressions, debats i discussions que moltes de nosaltres mantenim diàriament sobre el sexisme entre la penya i creiem que reflecteix prou bé la nostra realitat. No es tracta de fer crítiques destructives, sinó de trencar amb el que ens imposen amb una mica d'autocrítica sincera i rient-nos de nosaltres mateix.s.

Salut i antisexisme!

Text escrit per LES TENSES, col.lectiu feminista del c.s.o. L'Hamsa, publicat al Infousurpa, 1998.

24 jun 2010

[Orihuela] Una inmigrante inculpa a un policía de abusar de ella en una comisaría

El funcionario de Orihuela ha sido suspendio después de que una agente animara a la presunta víctima a denunciarlo

Una joven marroquí ha interpuesto una denuncia contra un Policía Nacional por presunto abuso sexual mientras se encontraba detenida en la Comisaría de Orihuela.
Los hechos se remontan al pasado 28 de mayo cuando Noura Benrabah, de 25 años, se hallaba a la espera de pasar a disposición judicial para que se efectuara la orden de expulsión de España que pesaba contra ella.
Dos días más tarde, en su denuncia ante los funcionarios, Noura aseguró que sufrió abusos sexuales como tocamientos, besos y agarrones por parte de un policía que se acercó hasta su celda para preguntarle por qué estaba retenida.
El funcionario repitió su visita una hora más tarde, según la denunciante. El agente le dijo entonces que podía «quitar la hoja de procedimiento, con lo cual evitaría que la expulsen». Mientras ambos permanecían en la celda, el agente, de quien aporta la descripción física, le dio «besos en el cuello, a la vez que la agarró y se aproxima a ella», añadió.
Siempre según la denunciante, el policía la trasladó después a un pasillo cercano a los calabozos, donde el agente le dijo que iba a llamar a una amiga «que habla árabe» desde su teléfono, para que ésta indicara a la detenida «lo que tiene que hacer».
Noura accedió y escuchó una voz femenina que la denunciante relacionó con el acento de Marruecos. La mujer le dijo que el policía «puede hacer cosas con las chicas y consigue que se libren de los problemas».
En su declaración, la marroquí aseguró que vio en el teléfono el nombre de Leila y, que al concluir la conversación, el funcionario policial le pidió su número de teléfono. Ella accedió «pensando en que podía entregarle dinero a cambio de sus favores». Pero acto seguido fueron a los aseos y allí el policía, según declara, le levantó la prenda superior, le besó los pechos y le tocó los genitales, según el escrito de denuncia.
Los hechos, relata, se repitieron al día siguiente. Fue entonces cuando una mujer policía accedió al pasillo de los calabozos y preguntó a su compañero «¿Qué estás haciendo ahí?». Fue ella la que, durante el traslado a los juzgados, preguntó qué había sucedido en los calabozos. Cuando la marroquí le dio su versión, la agente le indicó que debería denunciar los hechos, lo que finalmente hizo ante los policías que la custodiaban.


Las provincias

17 jun 2010

[Madrid] Jornada Antisexista 20 Junio CSO Escuela Taller



Domingo 20 de Junio, en el CSO 'Escuela Taller' (Pza Santa María de Ortigueira. Renfe: San José de Valderas, Alcorcón)

* 14:00: Comedor popular 3€
* 16:30: Proyección documental
* 18:30: Taller de defensa
* 19:30: Charla a cargo del colectivo Panteras


http://asambleafeministapanteras.blogspot.com/

14 may 2010

[Alemanya] Anarquismo y condones para la Bundesliga

El St Pauli, el equipo antifascista por excelencia, regresa a la Bundesliga. Ha firmado un acuerdo de patrocinio con una tienda de productos eróticos. Su presidente es gay y tiene más socias que ningún otro club

XEGA - El ascenso del St Pauli a la Bundesliga trae de nuevo al máximo nivel al club más peculiar del mundo: antifascista en sus estatutos, tiene 11 millones de seguidores en Alemania, su presidente es abiertamente gay y, ahora, se presenta en la Bundesliga con una tienda erótica como patrocinador.

Deniz Naki, ídolo de la afición, celebra el ascenso.

No hay un club que despierte más pasiones dentro y fuera de Alemania. El St Pauli, el club del barrio portuario de Sankt Pauli en Hamburgo, se convirtió en un icono en los 80 al ser el primer club del mundo que se hacía antifascista, antisexista y antirracista incluyendo cláusulas en sus estatutos. La bandera pirata es su logo oficioso, y representa la oposición el establishment capitalista. Es un icono mundial de la izquierda y el fútbol. Además, es el club con mayor número de socias. Su poder es grande: su presión hizo que el club retirase los anuncios de una revista masculina del estadio, al considerar que denigraba a las mujeres.

En Tercera su estadio promediaba 15.000 espectadores cuando la media de la división era de 200

Su esencia es absolutamente rompedora en el fútbol mundial. "Es el equipo de la clase trabajadora", declaraba Butje Rosenfeld, ex jugador del club y ahora periodista en un reportaje en 'Transworld Sport'. Sankt Pauli se llenó de inmigrantes a finales de los 60 y ahora, este colectivo y el de estudiantes colma un barrio donde el movimiento okupa tiene una presencia palpable. Además, el club es seguido masivamente por grupos musicales alternativos de todo el mundo, desde Bad Religion a Asian Dub Foundation o Turbonegro, que le dedicó una canción.

 'Ama al St Pauli, odia el racismo'.

Su presidente, Corny Littman, es director de teatro y abiertamente homosexual. Ser mandamás del club exige pedigrí: en los 70, el estadio cambió su denominación por Wilhelm Koch, ex presidente del club. Cuando se descubrió que había pertenecido al Partido Nazi, el campo volvió a llamarse Millerntor, denominación que mantiene.

El nuevo ídolo de la afición es Deniz Naki (en la foto), alemán de padres turcos que ha llevado su identificación con el St Pauli al extremo. El pasado mes de noviembre, en casa del archirrival Hansa Rostock (el equipo de una ciudad con un alto porcentaje de votos de la ultraderecha), Naki celebró un gol yéndose al fondo de los ultras locales y haciendo la señal de que les iba a cortar el cuello. Al terminar el partido, clavó una bandera del St Pauli en el césped.

Su increíble legión de hinchas (se estima que, sólo en Alemania, tiene 11 millones de simpatizantes, y colecciona más de 500 clubes de fans en todo el mundo; cuando jugaba en Tercera su estadio promediaba 15.000 espectadores cuando la media de la división era de 200) ha atraído a multitud de patrocinadores. La marcas de coches Dacia sacó una edición especial St Pauli de su modelo Duster y Nike fabricó dos ediciones especiales de sus Dunk.

Su nuevo patrocinador, una empresa erótica, ha fabricado 20.000 condones con el logo del club

6 abr 2010

El amor fascista

En tan solo un mes dos muertes han zarandeado las conciencias de algunos y los corazones de casi todos los que vivimos en Gamonal, nos han arrebatado dos vidas, dos víctimas de ese amor fascista. La ultima muerte ha sido hoy, su asesino y pareja ha terminado suicidándose.

muertePorta


No hay similitud en la edad, las víctimas se llevan casi 30 años de diferencia; Ni en la condición, una era casada y la otra soltera; Tampoco en el destino de sus supuestos verdugos, uno muerto y el otro encarcelado. Las únicas similitudes son la casualidad de compartir el barrio y revelarse contra ese amor fascista que tenían como condena.

Puede que aunque lo parezca ninguno de los dos asesinatos fuese por ese amor fascista que ha derramado tanta sangre, quizás sean tristes casualidades que han hecho que yo y todos pensemos en esa posibilidad que nos han servido en bandeja y esto no es un juicio, esto es una reflexión:

Nuestros gobernantes modificaron las leyes, aumentaron el numero de policías y destinaron más ayudas estatales para esas víctimas que ellos llaman “víctimas de la violencia machista”, pero estaba claro que el dinero, los jueces y los mercenarios no iban ni van a conseguir que muchas mujeres dejen su vida tratando de librarse de ese amor y es que todas esas medidas a parte de inocuas han traído otra serie de males. Males como hacer una ley sobre protectora para la mujer que muchas de ellas aprovechan en sus procesos de separación. Nos han hecho creer que los policías traen más seguridad, cuando suele ser lo contrario, o que la policía y la cárcel tienen la mágica capacidad de neutralizar a esos asesinos conyugales evitando más víctimas.

Mientras los políticos se apresuran a dar estúpidas soluciones para acabar con las víctimas de ese amor fascista y que esto no les afecte en las próxima elecciones, los que podíamos haber hecho algo, los amigos, la familia, los vecinos, los conocidos… Seguiremos lamentándonos y delegando nuestras responsabilidades, continuaremos pasivos ante el problema o soltando esa mítica soplapollez en público o en privado : “Parecían normales”.

10 mar 2010

[CSO El Nido] Taller de joguines sexuals i cafeta

[dildoii.jpg]
HOla gent! us enviem el cartell per a la kafeta d'aquest dijous 11...a les 19h taller per a (re)descobrir el làtex i fabricar joguets sexuals (per a totes...i tots!!!)

i a partir de les 21h birreo i meravelloses tapes veganes...i musiqueta moooolt maja!

Tot per a l'autogestió de grups autònoms feministes

ens veiem allí! (Al C.S.O EL NIDO, c/ Carreres Puchalt Nº7)

3 mar 2010

[Villaverde - Madrid] Jornadas Antisexistas 2010. 5 y 7 de marzo.

Nos acercamos a una de las fechas señaladas en el calendario del movimiento, el 8 de Marzo. Una vez más recordaremos su por qué, el origen y desarrollo del patriarcado, las luchas frente a él y su evolución histórica, pero no podemos quedarnos en eso. Conocida la teoría, debemos pasar a la práctica y perfeccionarla en ella.

No entendemos como logros los avances del machismo ni el feminismo burgueses. La mujer ha conseguido entrar en la vida / explotación laboral, cobrando aún en muchos casos un 20 % menos que un hombre realizando el mismo trabajo; la mujer que decide abortar, no tiene
suficiente con enfrentarse a una de las situaciones más dolorosas posibles, además es estigmatizada, incluida en una lista de asesinas, insultada y humillada desde los medios, todo por un “módico” precio; la solución a la prostitución se tambalea entre las multas y la
legalización; sin olvidar la medida “revolucionaria” de nuestro gobierno “socialista”: la Ley de paridad, basada en la estúpida creencia de que vale más la cantidad que la calidad, de que un número igual de hombres y mujeres en los ministerios los convierte en equivalentes, ignorando que la constante de la opresión sobre la mujer es la aceptación cultural y social hacia su inferioridad, los abusos y discriminaciones habituales, las obligaciones femeninas y maternales de belleza y eterna dedicación a los hombres de su entorno…

Ahora bien, poniéndonos serios/as, si la situación que vivimos es deuna opresión y explotación absoluta, ¿por qué no nos movemos? ¿Estamos esperando a que nos den las cosas hechas? Sabemos que esto no va a ser así, que somos nosotras/os quienes tenemos que salir a la calle y luchar porque sabemos cual es la verdadera raíz del problema.
Conociendo la opresión de la mujer como consecuencia directa del sistema social de explotación, ligada a la aparición de la propiedad privada y de las clases; para solucionar esta contradicción, para conseguir su verdadera y total emancipación no existe más camino que
la Revolución, donde la mujer pueda alcanzar la igualdad con los demás miembros de una sociedad en donde ha sido eliminada la explotación del hombre por el hombre.

A menudo vemos como se simplifica el tema de la emancipación de la mujer, reduciéndolo a la simple cuestión de alcanzar la igualdad jurídica sobre el papel y la independencia económica. La abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción y la incorporación de la mujer al trabajo son condiciones indispensables para su
emancipación, pero no la determinan por sí solas. No habrá ni igualdad ni independencia real si junto a esa base primordial no se cumplen factores tales como la socialización del trabajo doméstico; la eliminación de la división del trabajo entre sexos; la transformación
revolucionaria de la familia, del concepto de la maternidad, de la educación de los hijos, de las relaciones entre compañeras/os… Todo esto implica la participación activa de obreros y obreras en la transformación de la sociedad, y al mismo tiempo, la evolución dentro
de cada uno/a, combatiendo y erradicando la ideología propagada durante siglos en torno a la inferioridad y a las cualidades innatas al sexo.

Esperamos veros estas jornadas, donde repasaremos y debatiremos la teoría, pero sólo para organizar la práctica y volver a vernos en las calles. Vienen tiempos difíciles, pero a su vez idóneos para llevar a cabo esa transformación social, el capitalismo se derrumba pero no lo
hará si nosotras/os no lo forzamos.

¡Ahora más que nunca, unidad y fuerza!
¡Organízate y lucha, practica la acción directa!

5 de Marzo 20:00h.
Ateneo Libertario de Villaverde:
“Antisexismo de clase y combativo.
La mujer obrera en el sistema capitalista”
Al terminar, mojito y buena música.

7 de Marzo 17:00h.
CSO La Casika:
“Consecuencias del sistema capitalista y
patriarcal: las mil caras de la represión”
Al terminar, chupitada y buena música.

http://www.trece-rosas.nuevaradio.org/index.php?p=91

23 feb 2010

Tres periodistas de Canal 9 denuncian a Vicente Sanz de acoso sexual

Tres periodistas de Canal 9 denunciaron el pasado viernes en los juzgados de Paterna a Vicente Sanz, secretario general de Ràdio Televisió Valenciana por acoso sexual, informa hoy el diario 'El País'.

Sanz fue presidente provincial del Partido Popular en Valencia en el periodo 1993-94. Dimitió tras salir a la luz una grabación en la que se hablaba de un supuesto soborno por la adjudicación de contratos en Benidorm, cuando el Ayuntamiento estaba gobernado por el ex president de la Generalitat Eduardo Zaplana.

La denuncia recoge el testimonio de los episodios vividos desde 2007 por las tres mujeres. Relatan las vejaciones sexuales y amenazas que padecieron.

Las tres periodistas explican que su jefe de personal les exigía favores sexuales. Su negativa tiene respuesta, según la denuncia: "Si no vols, que sàpigues que tinc molt de poder. Te destrossaré la vida a tu i a la teua família". La denuncia recoge, además, que no son las únicas mujeres de Canal 9 acosadas.

En declaraciones a 'El País', Sanz afirmó ayer: "Tengo la conciencia muy tranquila. El tema está en manos de la asesoría jurídica y el juez, en su día, decidirá. No tengo nada más que decir".

"ACÍ MANE JO, I PUJARÀS QUEN ET DIGA"

M. R. entró en Ràdio 9 en 2000. En noviembre de 2007 logró un puesto indefinido en Canal 9. "Aprovecha su autoridad laboral para llamarme en cualquier momento del día, convocando reuniones en su despacho con la más mínima excusa, a las que no me podía negar", cuenta. Si se negaba, Sanz espetaba: "Ací mane jo, i pujaràs quan jo et diga".

La periodista relata que aprovechaba cualquier ocasión "para intentar rozarme, luego pidiéndome un beso, intentar abrazarme". Y, más tarde, "empieza a tocarse delante de mí, incluso a sacarse el pene". Sanz le advierte de que la "puede tirar a la calle en cualquier momento". Asegura que le pedía fotos íntimas. "Y claudiqué para que me dejara en paz". Relata que se masturbó ante ella.

"HA DESTROZADO MI VIDA"

A. M., del PP, sindicalista con cargo en Canal 9, se convirtió en persona de confianza de Sanz en marzo de 2008 tras las elecciones sindicales. Sanz le pidió un día que le llevara en su coche. "Mientras yo conducía, empezó a tocarse, se llegó a desabrochar la bragueta". "Te escapas como puedes, le pides que te deje, empieza su juego de amenazas, enredos y mentiras. Y te dice que muchas periodistas se quitan las bragas delante de él. Tiene un cajón lleno de ropa interior femenina", añade. Asegura que la amenazó con "hacerle la vida imposible" a su marido "porque hablaría con el alcalde de la localidad en la que trabajaba". Afirma sentirse "vigilada, coartada, humillada, ultrajada". "Ha destrozado mi vida", concluye.

"TENGO MUCHO MIEDO"

N. A. vio renovado su contrato en Ràdio 9 en 2008. En sus reuniones "se levanta, me toca el trasero, se frota, se toca su pene". Él le dice: "Si no vols, te destrossaré la vida, a tu i a la teua família". Le pidió que se tocara con una compañera. "Y se masturbó delante de nosotras". N. A. dice en la denuncia sentirse muerta de miedo, desesperada y sola. "He llegado al límite", concluye.

Levante-emv

22 feb 2010

[Cso la Traba - Madrid] Jornada feminista divina de la muerte

Tenemos el placer de presentaros a todas las mujeres, lesbianas y trans un sensacional dia desde, por y para nosotras y punto.

A las 12h Taller DRAG KING Y QUEEN

A las 15h Comida Vengana Fulana

A las 20h Concierto de Cantautoras y micro abierto (canta lo que te salga del potorro)

¿Dónde? En el CSOA LA TRABA C/Batalla de Belchite, 17, Metro Legazpi.

¿Cuándo? Viernes 26 de febrero.

[Comunicat] Queer insurrectxs

Queers insurrectxs!

Queer es un término reclamado. Su uso contemporáneo, es para describir géneros y sexualidades que no conforman a la sociedad heteronormativa.
Queer empezó a ser usado como un insulto a gente de genero y sexualidad diversa (su significado en ingles es “raro”), pero rápidamente se convirtió en un termino para expresar nuestras identidades. La mayoría de la gente entiende queer como sinónimo de LGBT. Este entendimiento falla en analizar nuestras experiencias como personas queer, para nosotrxs, queer no es un área establecida, queer no es una identidad que tiene un limite impuesto. Queer no es otra identidad que hace parte de una lista de categorías sociales correctas y aceptadas. Queer es una identidad que problematiza los limites manejables de la identidad. Queer es una identidad definida contra la dominación hetero-monógama-patriarcal-blanca,
y también una identidad que se afina con aquellas personas que están marginalizadas y oprimidas. Queer representa nuestras sexualidades y géneros, pero también mucho mas. Queer es la cohesión de todo en conflicto con el mundo capitalista heterosexual. Queer es la resistencia al régimen de lo “normal”.

Como queers nosotrxs entendemos la normalidad. La normalidad es la tiranía de nuestra condición. La normalidad as violentamente impuesta cada día, cada horas sobre nosotrxs. La normalidad es la miseria y la opresión. La normalidad es el estado, es el capitalismo. Es el colonialismo y el imperio. Es la brutalidad policial. Es violación. La normalidad es cada
forma en que hemos limitado nuestra identidad o hemos aprendido a odiar nuestros cuerpos.

Nostrxs hablamos de guerra social. Nosotrxs hablamos de esto ya que un puro análisis de clase no nos vasta. Que le significa un análisis marxista de la economía mundial a un sobreviviente de una paliza? A lxs trabajadorxs sexuales? A un sin techo o a jóvenes escapando de sus casas? Como puede un simple análisis de clase ser la base de una revolución, que promete liberación a aquellxs de nostrxs que estamos experimentando y
viajando mas allá de los géneros y sexualidades que nos asignaron? El proletariado como un sujeto revolucionario marginaliza a quienes sus vidas no encajan con el modelo del trabajador heterosexual.

Lenin, Marx y Proudhon nunca han tirado en las formas que nosotrxs hemos!

Nostrxs queremos convertir la dominación en ruinas. Esta lucha que inhabita cada relación social es lo que conocemos como guerra social. Es el proceso y la condición del conflicto con la normalidad.

En este discurso de queer, estamos hablando de la lucha contra la normalidad. Para nostrxs queer significa guerra social. Y cuando hablamos de queer como un conflicto con toda dominación, lo decimos enserio.

El normal, el heterosexual, la familia común, estos ejemplos siempre han sido construidos en oposición a nosotrxs. Heterosexual no es queer. Saludable no tiene VIH. Hombre no es mujer. Los discursos de laheterosexualidad, el patriarcado, el capitalismo, se reproducen a si
mismos como un modelo de poder. Para el resto de nostrxs solo hay muerte.

En las calles un maricon es apaleado por que su representación de genero es muy femenina. A un pobre hombre transsexual no le alcanza la plata para sus hormonas salva vidas. Trabajadorxs sexuales son asesinadxs por sus clientes. Un genderqueer es violada por que necesitaba “tener sexo heterosexual”. Mujeres lesbianas son encarceladas por defenderse contra hombres heterosexuales que las agreden. La policia nos brutaliza en las calles.

Queers experimentamos, directamente con nuestros cuerpos, la violencia y la dominación de este mundo. Hemos tenido nuestros cuerpos y deseos robados de nosotrxs.

La perspectiva queer dentro de el mundo heteronormativo es la que nos permite criticar y atacar el aparato capitalista. Nostrxs podemos analizar las formas en que la medicina, las prisiones, la iglesia, el estado, el matrimonio, los medios de comunicación, las fronteras, el ejercito y la policía son usados para controlarnos y destruirnos. Y aun mas importante, podemos usar estos casos para articular un criticismo cohesivo de todas las formas en que somos alineadxs y dominadxs.

La posición queer es un posición desde donde se ataca lo normal. Y es desde esta posicion la historia de queers organizadxs a tomado su forma.
Lxs mas marginadxs – Gente trans, gente de color, trabajadorxs sexuales – siempre han sido la base de las llamas de resistencia militante queer. Esta resistencia ha sido acompañada por el análisis radical que afirma que la liberación queer esta amarrada con la aniquilación del estado y el capitalismo.

Si la historia prueba algo, es que el capitalismo tiene una tendencia de pacificar los movimientos sociales. Esto, trabaja simplemente. Un grupo gana privilegio y poder dentro del movimiento, y poco después, traicionan a sus compañerxs. Algunos años después de los disturbios de Stonewall1, hombres gay blancos y de clase media marginalizaron toda la gente que había hecho su movimiento posible y abandonaron la revolución.

Antes, ser queer era en estar en conflicto directo con las fuerzas de dominacion. Ahora, nos toco enfrentarnos al estancamiento total y la esterilidad. Como siempre, el capital transformo trans tira piedras callejerxs en politicxs y activistas bien vestidxs. Hay gays republicanos y demócratas, Hay países donde hasta hay bebidas energéticas “gay” y
canales de televisión “queer” que hacen la guerra con la mente, cuerpo y autoestima de la juventud. El establecimiento político “LGBT” se ha convertido en una fuerza de asimilación, gentrificacion y del poder estatal y capital. La identidad gay se ha convertido en un producto, una comodidad y un aparato que funciona para retirarse de la lucha contra toda
dominación.

Ahora ya no critican ni el matrimonio, ni el ejercito, ni el capitalismo ni el estado. Si no que hay campañas para la asimilación queer dentro de cada una. Sus políticas apoyan todas las instituciones que reinforman la heteronormatividad, en ves de buscar la aniquilación de aquellas. “Gays pueden matar gente pobre al igual que gente heterosexual!” “Gays pueden
tener reinos de capital y poder al igual que gente heterosexual!” “Somosigual que ustedes!”

Asimilacionistas buscan nada menos que construir lo homosexual como lo normal – Rico, monógamo, carros lujosos, residencias privadas. Esta construcción, claramente, reproduce la estabilidad de la heterosexualidad, el patriarcado, el binario de género, el capitalismo.

Si nostrxs realmente queremos destruir esta normalidad. Necesitamos tomar una posición firme. No necesitamos la inclusión al matrimonio, ni al ejercito, ni al estado. Tenemos que destruirlos. No mas politicxs, ni jefes, ni policías gay. Necesitamos separar las políticas de asimilación y las políticas de liberación.

Necesitamos reencontrar nuestra sucesión como queer anarquistas descontraladxs. Necesitamos destruir estas construcciones de la normalidad, y en ves crear nuestras posiciones basadas en nuestra alinecion a esta normalidad, y una alternativa capaz de desmantelarla. Necesitamos usar esta posición para instigar rupturas, no solo de estas
políticas de asimilación, pero de el capitalismo en si mismo. Nuestros cuerpos han nacido en conflicto con el orden social, tenemos que profundizar este conflicto y hacer que se esparza.

Debemos crear un espacio donde es posible desear. Este espacio, obviamente, requiere conflicto con el orden social. Para desear, en una sociedad donde estructurada para confinar el deseo, es una tensión que vivimos diariamente.

Este terreno, que nace en la ruptura, debe desafiar la opresión en su entereza. Esto significa la negación total al mundo. Debemos volvernos cuerpos en rebeldía. Nostrxs podemos aprender la fortaleza de nuestros cuerpos en rebeldía para crear el espacio para nuestros deseos. En el deseo encontraremos el poder para destruir lo que nos destruye. Tenemos
que estar en conflicto con el régimen de lo normal.

# Este articulo es una traducción de el panfleto “Towards the queerest insurrection” el link a este es http://zinelibrary.info/files/Queerest%20Final_0.pdf

Paginas que relatan a la insurrección queer mundial:

http://bashbacknews.wordpress.com/
http://www.blackandpink.org/
http://www.qzap.org/
http://www.lespantheresroses.org/

Algo de Historia de resistencia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Disturbios_de_la_cafeter%C3%ADa_Compton%27s

10 ene 2010

Organizaciones LGT de izquierda realizan llamamiento a la insurreccion Transfeminista

MANIFIESTO PARA LA INSURRECCIÓN TRANSFEMINISTA

Hacemos un llamamiento a la insurrección TransFeminista:
Venimos del feminismo radical, somos las bolleras, las putas, lxs trans, las inmigrantes, las negras, las heterodisidentes... somos la rabia de la revolución feminista, y queremos enseñar los dientes; salir de los despachos del género y de las políticas correctas, y que nuestro deseo nos guíe siendo políticamente incorrectas, molestando, repensando y resignificando nuestras mutaciones. Ya no nos vale con ser sólo mujeres. El sujeto político del feminismo “mujeres” se nos ha quedado pequeño, es excluyente por sí mismo, se deja fuera a las bolleras, a lxs trans, a las putas, a las del velo, a las que ganan poco y no van a la uni, a las que gritan, a las sin papeles, a la marikas...

Dinamitemos el binomio género y sexo como práctica política. Sigamos el camino que empezamos, “no se nace mujer, se llega a serlo”, continuemos desenmascarando las estructuras de poder, la división y jerarquización. Si no aprendemos que la diferencia hombre mujer, es una producción cultural, al igual que lo es la estructura jerárquica que nos oprime, reforzaremos la estructura que nos tiraniza: las fronteras hombre/mujer. Todas las personas producimos genero, produzcamos libertad. Argumentemos con infinitos géneros...
Llamamos a la reinvención desde el deseo, a la lucha por la soberanía de nuestros cuerpos ante cualquier régimen totalitario.

¡Nuestros cuerpos son nuestros!, al igual que lo son sus límites, mutaciones, colores, y transacciones. No necesitamos protección sobre las decisiones que tomamos en nuestros cuerpos, transmutamos de género, somos lo que nos apetece, travestis, bollos, superfem, buch, putas, trans, llevamos velo y hablamos wolof; somos red: manada furiosa.

Llamamos a la insurrección, a la ocupación de las calles, a los blogs, a la desobediencia, a no pedir permiso, a generar alianzas y estructuras propias: no nos defendamos, ¡hagamos que nos teman!

Somos una realidad, operamos en diferentes ciudades y contextos, estamos conectadxs, tenemos objetivos comunes y ya no nos calláis. El feminismo será transfronterizo, transformador transgenero o no será, el feminismo será TransFeminista o no será...

Red PutaBolloNegraTransFeminista.

Homofobiari, transfobiari, lesbofobiari, matxismoari, sidafobiari, sexofobiari... Stop !!! Errepresioa eta faxismoa... Stop !!

Ultras de la extrema derecha del nacional catolicismo acuden a Donostia al grito de «Viva Cristo Rey».
La diócesis guipuzcoana es una olla a presión tras el desembarco español para arropar a Munilla
http://www.gara.net/paperezkoa/20100110/176306/es/La-diocesis-guipuzcoana-es-una-olla-presion-tras-desembarco-espanol-para-arropar-Munilla
http://www.gara.net/azkenak/01/176204/es/Munilla-afirma-que-llega-Donostia-para-entroncarse-plenamente
«Umiltasunez» iritsi dela esan du Munillak, Donostiako gotzainak
http://paperekoa.berria.info/harian/2010-01-10/002/011/«Umiltasunez»_iritsi_dela_esan_du_Munillak_Donostiako_gotzainak.htm
Elkarretaratzea Donostian
http://ehgam2009.blogspot.com/2010/01/100109-elkarretaratzea-donostian.html

El arzobispo de Granada dijo que la mujer que aborta “mata a un niño indefenso” y, por tanto, “da a los varones la licencia absoluta.

Escriu al arzobispo de Granada a

arzgranada (at) planalfa.es

i digues la teva. I si algú té l'oportunitat d'anar a la Catedral de Granada que li digui quatre coses a la cara davant de la seva parròquia. Un destacado dirigente de la Iglesia Católica Apostólica Romana (ICAR) en España, el arzobispo de la diócesis de Granada, Javier Martínez, pronunció el primer domingo de 2010 una arenga en la catedral de esa ciudad, en la que aseguró que los crímenes nazis bajo el régimen de Hitler no eran tan “repugnantes” como los que permite cometer la reforma de la ley del aborto. Acto seguido, Martínez dijo que la mujer que aborta “mata a un niño indefenso” y, por tanto, “da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar” de su cuerpo. Esto es, como la ley no se encarcela a las mujeres que ejercen su derecho a interrumpir en sus inicios un embarazo no deseado, se da “licencia absoluta” para violarlas.

Para que no pasase como una mala interpretación, con posterioridad la oficina de información de los Obispos del Sur de España de la ICAR, explicó -por escrito- que esta frase de Martínez apunta “al abuso que la mujer comete primero con su cuerpo y con su hijo”, y que la “deslegitima” para negarse a que el hombre abuse de ella “como si fuera un objeto”. Y para que los más lelos lo entendiesen del todo, anadió: “El arzobispo se refería a que si la madre es capaz de matar a su propio hijo, el varón tiene entonces autoridad absoluta para hacer lo que quiera con ella y con su cuerpo”.

Estamos tan acostumbrados a la yihad permanente de la secta ICAR, que nos falta la adecuada perspectiva. Porque, objetivamente, lo que tenemos es a un tipo vestido con una larga falda, copiada de la negra hierocaracia que usaban los sacerdotes de Mitra, orlada por el púrpura imperial, que ostenta un cargo del imperio romano (desde Diocleciano), que se declara en huelga perpetua de sexo, y que pertenece a una organización que ha estado en guerra permanente durante dos mil años. Ese estrafalario personaje es el que proclama desde el púlpito que aquellas mujeres que, desde su particular punto de vista, “pequen” de una determinada manera, pueden ser violadas.

No hay que tomárselo a la ligera. En todas las guerras de agresión, y en los regímenes fascistas como el nazi-catolicismo español, la violación de las mujeres ha sido una práctica sistemática de intimidación del enemigo y hasta de “limpieza étnica”. Violaciones que no sólo se ejecutan con el pene, sino con pistolas y otros objetos, porque de lo que se trata no es tanto de obtener una satisfacción sexual, como de imponer la dominación y la humillación.

Nada más consecuente con el machismo repugnante que predica y practica la ICAR, en cuyas filas las mujeres son seres inferiores, contaminados, que no tienen derecho ni al más humilde cargo de sacerdote. Pero, además, ocurre que cuando estos “eunucos de Dios” dicen semejantes barbaridades, muchos psicópatas generados por el sistemático lavado de cerebro de siglos, se las toman en serio. Y las dicen cuando miles de mujeres son castigadas físicamente, y cientos asesinadas, víctimas de la violencia machista.

Resulta fácil la indignación con el integrismo y el machismo del Talibán islámico. Es algo en lo que todos estamos de acuerdo. Pero, como dice el mismo Libro de los católicos, hay quién ve la paja en el ojo ajeno y no ve la viga en el propio. Como víctima del nazi-catolicismo en mi infancia y como descendiente de los canarios invadidos, asesinados y esclavizados de la mano de la ICAR, cooperadora necesaria en el genocidio lingüístico, religioso y cultural, todavía estoy a la espera de recibir las disculpas de esa secta, siempre subida a la chepa de los poderosos. Y a la que, muy a mi pesar, financio con mis impuestos.

Ya que no cabe esperar semejante retractación de unos fanáticos, sí cabe exigir a los poderes públicos que persigan a los que hacen apología de un delito tan grave como el “abuso sin límites” del cuerpo de las mujeres. Por cierto, también estaría bien que investigaran la pederastia en el Estado español, disimulada y protegida durante décadas por el fascismo.

Lo de Irlanda sería pecata minuta.

PRC Canarias

12 dic 2009

Comunicado de la AAVV Bilbo Zaharra: ¡No a las agresiones sexuales!!

En la madrugada del 8 de diciembre en este barrio ha sido violada una mujer. Desde la AAVV Bilbo Zaharra queremos denunciar que ésta es una violación anunciada. Reiteradamente hemos señalado los puntos peligrosos -denominados puntos negros- ante el Ayuntamiento, Surbisa y el Gobierno Vasco. Estas instituciones han desatendido nuestra petición, mientras los vecinos y vecinas comprobamos que las obras en están siendo lentas, descoordinadas y lo que es peor, permiten la existencia de puntos negros – entre los que cabe destacar el lugar donde se cometió la violación- que facilitan las agresiones.

Numerosos son los estudios que confirman que los diseños urbanísticos tienen contenido machista y clasista. En Bilbao la Vieja nos hemos dejado la voz denunciando en la calle con manifestaciones, escritos dirigidos a las diferentes Áreas y Concejalías, reuniones con concejales, con técnicos de Surbisa… la existencia de nuevos puntos negros a raíz de las obras. Hemos elaborado una lista con estos espacios propicios a la impunidad. Pero a cambio nos encontramos con un escandaloso silencio y con la desidia institucional. Hemos señalado, con la autoridad que nos otorga el conocer el barrio como la palma de nuestra mano, el peligro que acarrea el no evitar estos puntos peligrosos, los hemos señalado con nuestro dedo, porque son tan claros como oscuros por la noche, y el resultado está
a la vista.

La mujer agredida, vive en la calle. Como decenas de personas, hombres y mujeres sin techo. Denunciamos la política antisocial del Ayuntamiento de Bilbao que no implementa políticas ni destina el dinero necesario para cubrir las necesidades de los y las “sin techo”.

Necesitamos políticas que fomenten la participación de los grupos organizados que conformamos los barrios: AA.VV, grupos de mujeres, jóvenes, emigrantes, ecologistas, etc, en definitiva, colectivos todos ellos que conocen las necesidades de Bilbao La Vieja y tienen propuestas para mejorar nuestra calidad de vida.

Hacemos un llamado a organizarnos, a no esperar a la respuesta Institucional, que con nuestra imaginación, creatividad y movilización no se permita UNA SOLA AGRESIÓN SEXISTA MÁS.

Manifestación el VIERNES 11 DE DICIEMBRE A LAS 8 DE LA TARDE EN LA PLAZA DE BILBI

¡ACUDE!

ERASORIK EZ!
ERANTZURIK GABE
NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA
AYUNTAMIENTO RESPONSABLE
AA.VV. Bilbo Zaharra

10 dic 2009

[Textos] Reflexiones personales sobre cómo superar la supremacía masculina

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Partes de Mí que me Asustan
Por Chris Crass

Parte 1: ¿Cómo puedo ser machista? ¡Si soy Anarquista!

"¡Cómo que soy un machista!". Me quedé helado. Yo siempre me había comportado de forma normal con las mujeres, y desde luego no era un machito prepotente clásico ni un misógino. "¿Pero cómo puedo ser un machista si soy anarquista?" No pude evitar ponerme a la defensiva, nervioso. Yo creía en la lucha por una sociedad mejor, yo formaba parte de los oprimidos. Los opresores eran los capitalistas, ¿no?, eran ellos quienes se beneficiaban de la injusticia. Cuando pasó esto, en 1993, yo tenía 19 años y llevaba más de 4 de actividad política.

Nilou, acariciando mi mano, me lo intentó explicar con paciencia. "No estoy diciendo que seas un malvado, sólo te estoy diciendo que tienes actitudes sexistas. Mira, hay conductas que son muy claramente machistas, pero a veces el machismo no es tan obvio, es más sutil, sale en los detalles pequeños. A menudo me cortas cuando hablo, y desde luego prestas más atención cundo habla un hombre que cuando lo hace una mujer. El otro día, cuando estábamos tomando un café con Mike, os comportabais como si yo fuera invisible, como si sólo estuviera allí para contemplaros. Un par de veces que intenté participar en la conversación no me hicisteis ni caso, seguisteis como si no hubiera pasado nada. Cuando os reunís unos cuantos hombres, sólo os hacéis caso entre vosotros, si hay una mujer no le prestáis atención. El grupo de estudio se ha convertido en un foro para que los hombres larguen sus rollos sobre este libro y aquel otro, como sabios sentando cátedra, y tod@s tenemos que estar allí mirando y escuchando. Durante mucho tiempo pensé que era mi problema, que si no participaba era porque quizás no tenía nada interesante o útil que decir. También pensé que quizás era una paranoica, que estaba reaccionando de forma estúpida, que el problema existía solamente en mi cabeza y que tenía que superarlo. Pero entonces me di cuenta de que les sucede lo mismo a otras mujeres del grupo, que es una sensación bastante frecuente. No digo que tú tengas la culpa de todo, pero juegas un papel importante en este grupo, así que eres parte de esta dinámica." Esta conversación cambió mi vida, sigo intentando afrontar el desafío que me marcó, y este artículo es parte de ese proceso.

He escrito este artículo para otros hombres blancos de clase media, con ideas políticas de izquierdas, y que participan de algún modo en movimientos sociales. Quiero tratar el machismo desde mi propia experiencia de enfrentar el sexismo desde un punto de vista emocional y psicológico. He elegido este enfoque porque quiero poner en cuestión la dimensión personal de estos temas, porque creo que es la forma más efectiva de trabajar con otros hombres contra el sexismo, y también porque muchas compañeras con las que trabajamos nos piden que no pasemos por alto estos aspectos. Como escribe Rona Fernández, del Youth Empowerment Center en Oakland, "Hay que animar a quienes tienen privilegios debido a los papeles de género a que examinen el papel de las emociones (o de su ausencia) en la forma en que viven sus privilegios. Digo esto porque pienso que los hombres también sufren bajo el patriarcado, y una de las formas más claras en que el machismo les deshumaniza es su incapacidad de expresar o entender sus emociones." Clare Bayard del grupo Anti-Racism for Global Justice" lanza a los hombres la siguiente pregunta: "Si te costó años formar tu conciencia política, ¿por qué piensas que la comprensión emocional es algo innato, que no requiere ningún esfuerzo?"

Este artículo se basa en el trabajo de mujeres, especialmete mujeres negras y latinas, que escriben y trabajan contra el patriarcado en la sociedad y el machismo en los movimientos sociales. El trabajo de Barbara Smith, Gloria Anzaldua, Ella Baker, Patricia Hill Collins, Elizabeth 'Betita' Martinez, Bell Hooks y muchas otras nos ofrece una base de ideas, visiones y estrategias para el trabajo que los hombres blancos debemos llevar a cabo para vencer el machismo. Cada día haya más y más hombres dentro de los movimientos alternativos que luchan contra la supremacía masculina. Muchos de nosotros reconocemos que el patriarcado existe, que gracias a ello tenemos privilegios, que el machismo corroe los fundamentos de nuestros movimientos, y que las mujeres, l@s transexuales y las personas queer ya nos lo han explicado una y otra vez y dicho muy claramente: "los hombres tenéis que hacer algo sobre este tema, tenéis que hablarlo entre vosotros, cuestionaros mutuamente y decidir cómo vais a luchar contra el machismo". Aun así, hay muchos más hombres blancos en los movimientos sociales que se dan cuenta de lo machista que es la sociedad, quizás incluso los propios movimientos, pero no reconocen su participación personal en esta situación.

Lisa Sousa, que es miembro del Centro de Medios Independientes de San Francisco y de AK Press, me contó que en las discusiones colectivas recientes sobre temas de género había oído muchos hombres hacer comentarios del tipo: "todos sufrimos la opresión", "deberíamos estar hablando sobre la lucha de clases" o "estáis usando el machismo fuera de contexto para atacar a algunas personas". Cuando señaló que muchas mujeres abandonan pronto los grupos en los que los hombres son la mayoría, le contestaron cosas como "los hombres también dejan el grupo, las mujeres no se van más que los hombres, es inevitable que la gente se vaya en grupos de voluntarios", o "sólo tenemos que buscar a otras mujeres, al fin y al cabo no son las únicas del mundo".

Estos comentarios me resultan muy conocidos, y aunque es tentandor distanciarme de los hombre que los hacen, es importante que recuerde que hasta hace poco yo mismo los hacía. Creo en la construcción de movimientos y en la emancipación colectiva, y por eso para mí es muy importante conectar con la gente con la que participo en esta lucha. Como soy una persona privilegiada organizándome con otros privilegiados, ésta conexión significa aprender a valorarme suficientemente como para verme reflejado en gente de la que preferiría distanciarme, a la que sería más fácil denunciar. También significa ser honesto con respecto a mis propias experiencias.

Cuando tuve aquella conversación con Nilou, y ella me explicaba como funcionaba el machismo, recuerdo que tenía que esforzarme para no cerrarme e intentar escucharla.

La palabra "Pero" asaltaba constantemente mi mente, seguida de "fue un malentendido, no era eso lo que quería decir, no pretendía que te sintieses de esa forma, no era eso lo que quería hacer, me hubiese encantado que participases más, no lo entendí, nadie dijo que no quisieran escucharte, todos creemos en la igualdad, te quiero y nunca haría nada para herirte, fueron las circunstancias del momento y no el machismo las que hicieron que le tratase así, no sé qué hacer". Diez años más tarde, me doy cuenta de cuán a menudo me saltan a la cabeza este tipo de excusas y "peros". En mi interior, sigo siendo mucho más parecido a esos "otros" hombres de lo que me gustaría admitir.

Nilou pasó muchas horas hablando conmigo sobre el machismo. Fue increíblemente difícil para mí. Mis opiniones políticas estaban basadas en un marco dualista que definía claramente el bien y el mal. Si era verdad que yo era machista, entonces mi propia comprensión de mí mismo estaba en cuestión, y mi marco para entender la realidad tenía que cambiar. Aunque en aquel momento me sentí fatal, cuando miro atrás me doy cuenta que aquellos fueron momentos de gran crecimiento personal.

Dos semanas más tarde, en el grupo de estudio anarquista, Nilou levantó la mano. "En este grupo está habiendo conductas machistas", y explicó los ejemplos que yo ya conocía. Los cinco hombres en la reunión se pusieron a la defensiva como lo había hecho yo antes. Otras mujeres empezaron a hablar. Pensaban lo mismo sobre cómo estaban funcionando las cosas, y también estaban hartas. Los otros hombres alucinaron y se pusieron a la defensiva, y dimos una lista completa de motivos por los que lo que ellas veían como machismo eran simples malentendidos, percepciones falsas. Con una sinceridad genuina, dijimos "Pero si todos queremos lo mismo, la revolución".

Después de la reunión, April, la mujer que llevaba más tiempo en el grupo (más de un año), se sentó a hablar conmigo. Me dio ejemplo tras ejemplo de conductas machistas. Los hombres no le confiaban responsabilidades, aunque ella llevase más tiempo en el grupo que muchos de ellos. Nunca se le había considerado para dar información pública sobre el grupo, ni se le había pedido su opinión sobre temas políticos. Algunos hombres se unieron a nuestra conversación y siguieron negando que hubiese machismo en el grupo. Entonces April expuso claramente un ejemplo concreto que me había explicado antes, y los demás afirmaron que era un malentendido. Unos minutos después yo retomé el mismo ejemplo y lo hombres aceptaron, aunque a regañadientes, que quizás en ese caso se trataba de sexismo. April señaló enseguida cómo ellos no habían aceptado sus argumentos o los de Nilou, pero sí los aceptaban cuando eran esgrimidos por mí. Ahí estaba, no quería creer que había machismo en nuestro grupo, pero en ese momento lo vi claramente. Me sentí fatal, como si me hubieran pateado el estómago. ¿Cómo podía estar sucediendo esto que tanto había intentado evitar? Me dio miedo volver a abrir la boca.

Dos meses más tarde, estaba sentado en silencio en un grupo de discusión de hombres. No sabíamos que decir. Estábamos asustados, nerviosos, tensos, y no pusimos precisamente muchas energías en crear un ambiente favorable de discusión sobre el sexismo. Nilou y April nos habían propuesto que pasáramos un día hablando sobre el machismo, y que empezásemos hablando en grupos de hombres y mujeres por separado. Todos nos preguntábamos "¿De qué estarán hablando las mujeres?" Cuando el grupo se reunió de nuevo, la discusión rápidamente tomó un cariz muy crispado, las mujeres se defendían a sí mismas y la forma en que entienden sus propias experiencias. Me sentí fatal y me costó trabajo creer lo que estaba oyendo. Me sentía totalmente perdido y sin la menor idea de cómo avanzar.

Varias personas de distintos sexos se fueron llorando de la discusión bastante pronto, desilusionadas y agobiadas por sentimientos de angustia e incapacidad. Mi madre, que había observado parte de la discusión, nos preguntó si podía decir algo. "Estáis hablando de cuestiones enormes y muy difíciles. Me alegra ver a gente de vuestra edad hablando seriamente de estos temas. Demuestra que realmente creéis en las cosas por las que estáis luchando. Esta conversación no se puede concluir en un sólo día." Noté lo cargado que estaba el ambiente en la habitación cuando nos miramos l@s un@s a l@s otr@s, much@s con lágrimas en los ojos. Estaba claro que luchar contra el machismo iba a suponer más esfuerzo que aprender a mirar a las mujeres también durante las discusiones de grupo. Que era luchar contra un sistema de poder que opera a nivel económico, social, cultural y psicológico, y que mi supuesta superioridad como hombre, que yo había interiorizado tan bien, no era más que la punta de un iceberg construído sobre explotación y opresión.

Parte II: "¿A qué clase histórica pertenezco?"

"¿Sabes en que clase estás?" Siendo un hombre blanco de clase media, oí muchas veces esta pregunta en los siete años que estudié Estudios de la Mujer y Estudios Étnicos. En la clase de Historia de las Mujeres Negras, alguien intentó ayudarme a averiguar a dónde tenía que ir.

Entendía muy bien por qué me hacían esa pregunta, y que no sólo se referían a las clases de la Universidad, sino a mi clase social dentro de una sociedad racista, patriarcal, heterosexista y capitalista muy empeñada en mantener un fuerte control social.Yo sabía perfectamente de qué clase social provenía, y que mi relación con los Estudios de la Mujer y Estudios Étnicos era complicada. Sabía que algunas personas no querían que fuera a esas clases, y a otras incluso mi presencia les hacía sentirse incómodas. Pero por otro lado much@s profesor@s y vari@s estudiantes me decían que estaban muy content@s de que estuviese allí. Todo esto me ayudó a darme cuenta de la complejidad de estas luchas y de que no existen respuestas fáciles.

Fui cuatro años a la Universidad Comunitaria y luego a la Universidad del Estado de San Francisco otros tres años más. La mayoría de mis profesor@s eran mujeres y personas negras o latinas. Había crecido en una comunidad segregada, donde gente de distintas etnicidades no se mezclaba, y había tenido pocos modelos de referencia, profesores o figuras de autoridad que no fuesen blanc@s.

Lo que leí y estudié en la Universidad - el feminismo de las mujeres negras, la lucha por la liberación negra, historia de l@s chican@s, colonialismo desde el punto de vista de l@s indígenas american@s, historia de lo movimientos obreros, teoría queer, antirracismo desde la perspectiva de las mujeres immigrantes y refugiadas - tuvo un profundo impacto en mí. Sin embargo, el hecho de que las personas que me instruyeron y guiaron fuesen personas de color, y mujeres de color en particular, tuvo una importancia increíble para mi desarrollo a unos niveles psicológicos de los que yo en aquel momento no era consciente. El que fueran personas de color y mujeres con ideas políticas radicales quienes guiaron mi desarrollo educativo era una subversión enorme de las relaciones de poder, y fue una de las partes más importantes en mis estudios aunque no formase parte de ninguna asignatura.

Estudiar en un ambiente donde las mujeres y las personas de color eran la mayoría también tuvo un gran impacto en mí, pues era la primera vez en mi vida en la que estaba en la minoría por motivos de raza y género. De pronto las cuestiones raciales y de género ya no eran un tema más entre tantos otros, sino aspectos centrales en la forma de entender y concebir el mundo. Previamente me había preguntado a menudo, y en silencio, por qué hay que hablar constantemente sobre género y raza; ahora sin embargo la pregunta se había invertido: ¿cómo es posible que no pensemos en estos temas de forma cotidiana?

Con el tiempo desarrollé una estrategia para las clases. Durante el primer mes intentaba ser discreto, esforzándome en escuchar atentamente a l@s demás. En la primera semana hacía algún comentario para distanciarme claramente del machismo y el racismo, y a veces también del capitalismo, como sistemas de opresión que están a mi favor; esto normalmente generaba reacciones de sorpresa y alivio. Escuchando a mis compañer@s, abriéndome a sus historias y perspectivas, empezaba a merecer su confianza y a participar más en los debates. Esta estrategia tenía como meta luchar contra mis conductas machistas, pero también presentarme a l@s demás de una manera más abierta.

Otra parte de la estrategia consistía en provocar debates sobre estos temas en mis clases de Civilización Occidental, Ciencias Políticas y otras asignaturas en las que participaban alumn@s que cursaban distintas carreras y donde casi tod@s l@s alumn@s eran hombres blancos. L@s compañer@s de color y las mujeres con quienes estudiaba tenían muy claro que esta era una responsabilidad que sentían que yo debía asumir. "Esperan esos comentarios de nosotr@s, y los desprecian como productos de la rabia, las emociones, o del victimismo. Tienes que usar tus privilegios para que ser escuchado por los hombres y la gente blanca." El objetivo no era necesariamente cambiar la opinión del/de la profesor/a, sino abrir espacios de diálogo crítico sobre género, racismo y clase social con l@s otr@s estudiantes. Ésto también fue un valioso aprendizaje para mí, pues a menudo di la impresión a l@s demás estudiantes de que era una persona fría, cabreada, dogmática, sermoneadora y a veces insegura en mis ideas, lo cual no resultaba muy útil. Si mi objetivo hubiera sido poner verdes a los hombres y l@s blanc@s para aliviar sentimientos de culpa y vergüenza por ser un varón blanco, entonces a lo mejor estaba aplicando las tácticas adecuadas. Pero para que otras personas se identificaran con el antiracismo y el feminismo, tenía que ser más inteligente y honesto conmigo mismo.

Crecí pensando que yo era un individuo recorriendo mi propio camino linear de progresión, sin un pasado por detrás. La historia era para mí un conjunto de datos y fechas interesantes, pero sin ninguna conexión clara con mi vida. Yo era una persona en mi propio mundo. Entonces comencé a aprender que ser blanco, varón, de clase media, sin discapacidades físicas, casi siempre heterosexual y ciudadano de Estados Unidos no sólo significa que tengo ciertos privilegios, sino que además me da un pasado. Yo formo parte de categorías sociales - blanco, varón, heterosexual y de clase media, grupos creados y moldeados por la historia -, que son considerados el patrón de la "normalidad", a partir del cual las otras personas son juzgadas. A la imagen que tenía de mi identidad individual, de ser "mi propia persona", se le unieron las imágenes de barcos de esclav@s, de comunidades indígenas arrasadas y quemadas, de familias destruidas, de violencia contra las mujeres, de hombres blancos de las clases dominantes usando a hombres blancos pobres para colonizar a las mujeres blancas, de personas de color y de la Tierra.

Recuerdo estar sentado en una clase de Historia de la Mujer Afroamericana, siendo una de las dos únicas personas blancas y uno de los dos únicos hombres entre 15 mujeres negras, siendo el único hombre blanco. Estábamos estudiando la esclavitud, a Ida B. Wells y su campaña contra las violaciones sistemáticas de africanas esclavizadas por sus amos blancos, millones de violaciones que fueron amparadas y protegidas por la ley, mientras cientos de hombres negros eran linchados con la excusa de proteger a las mujeres blancas de los violadores negros. Me quedé sentado cabizbajo, sintiendo la historia en las lágrimas de mis ojos y las náuseas de mi estómago. ¿Quiénes fueron esos hombres blancos, qué sentían sobre sí mismos? Me daba miedo y vergüenza mirar a la cara a las mujeres negras de la clase. "Aunque existe la mezcla de razas por amor", dijo la profesora, "nuestro pueblo es de tantas tonalidades diferentes de negro debido a generaciones y generaciones de violación institucionalizada". ¿Quién soy yo y qué siento sobre mí mismo?

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[Texto] Consejos sexuales para jovenes inquietas (e inquietos)


¿Tienes problemas sexuales? ¿Te cuesta mantener relaciones sexuales satisfactorias o simplemente tienes dificultades para encontrar los compañeros adecuados para compartir este aspecto de tu vida? Posiblemente sea así, no hay más que mirar a la estantería de revistas de cualquier tienda y veremos en los titulares de los artículos hasta qué punto estamos sexualmente perdidas y frustradas los hombres y las mujeres de hoy en día. Desgraciadamente, estas revistas sólo ofrecen tratamientos sintomáticos (de otra forma no podrían publicar los mismos artículos una y otra vez cada mes), en vez de soluciones radicales y reales. Hasta la fecha, pocas personas se han atrevido a ser abiertas y sinceras respecto a sus problemas, gracias a la presión social para tener éxito en todos los temas; así que dentro de nuestro programa general para ofrecer ayuda allí donde sea necesaria, les ofrecemos algunos consejos:

- Basta de intentar que nuestra sexualidad nos sirva en nuestros intentos de ser ciudadanos modelo (amante responsable, "macho-man", etc...). Lo cierto es que no sirve para eso, y usada así sólo hará que empeore.

- Basta de intentar que nuestra vida sexual (o sentimental, o "romántica", o lo que sea...), por sí sola, nos ofrezca cualidades que deberían ser intrínsecas de cada momento de nuestra vida. No es el papel de tu sexualidad el de ser tu única fuente de excitación, o de intimidad, o de placer; el papel del sexo es simplemente ése: el de ser sexo. Si te sientes atrapada o inseguro o aburrida en cualquier otra parte, probablemente te suponga un gran trabajo olvidarte de estos sentimientos en la cama.

- Si tu imagen del séptimo cielo es conseguir sexo perfecto con una pareja ideal, olvídate de ella. El paraíso no puede ser un momento aislado de tu vida; tiene que ser un estilo de vida, de otra forma se convertirá en un mito más para denigrar los momentos reales de nuestra experiencia. Mejor que encontremos la forma de hacer que cada momento de nuestra vida sea tan excitante y genial como el sexo lo puede llegar a ser (y créeme, ¡se puede conseguir!), ya que no podemos tener sexo a toda hora (eso se acabaría convirtiendo en algo aburrido, la vida tienes muchísimos más aspectos que no debemos olvidar). Puedes sentir y compartir pasión de una forma igual de profunda mientras construyes muñecos para la próxima manifestación, escalando furtivamente tejados para mantener conversaciones de madrugada, o viajando de polizón en un barco. Mucha gente no ha tenido la oportunidad de ser realmente libre y salvaje fuera de su habitación, así que resulta muy difícil serlo de forma natural cuando se está entre las sábanas.

- Rescata tu sexualidad de las definiciones y delineaciones creadas por fuerzas externas: los carteles publicitarios, las comedias románticas, las expectativas de tus amigos y tus familiares, los programas de la tele y otros sistemas de programación social que dictan la corrección del deseo y limitan lo erótico a lo estrictamente sexual. Esos poderes lo tienen todas las fichas apostadas en mantener tu sexualidad limitada y confinada a un acto físico estrictamente sexual, a una rutina y a una pareja y a una categoría etiquetada, para que no descubras en ella (tu sexualidad) la libertad que podrías llegar a tener viviendo todo el tiempo, fuera de su control, más allá de sus objetivos de mercado. Pero, un paso más allá de los límites, y el mundo es nuestro.

- Y esto significa tirar a la basura tu pornografía. La pornografía no es obscena porque sea sexual, sino porque no lo es. La masturbación es algo bello, pero no dejes que la industria del porno compre tu líbido. Una mujer bi-dimensional, sin importar que transgresoramente este posando, hará exactamente aquello que tú ordenes: eso significa que nunca te sorprenderá con sus deseos o perspectivas, nunca te abrirá nuevas puertas. Esta negativa a ser desafiada, es un rechazo a las vastas posibilidades de libertad que sólo pueden ser obtenidas estando con los demás. Deberíamos tener cuidado al dar a nuestras fantasías este tipo de esquemas de esclavitud, ya que aprendemos a convertir en un fetiche la violencia de este tipo de sexo y podemos acabar viviendo en el estéril mundo determinista del control maníaco. ¿Quieres explorar, alcanzar clímax inimaginables, intentar cosas que nunca has visto en las películas? Hazlo con otras personas, están por ahí fuera. Hazles saber que estás preparada.

- La sexualidad como un arte- he aquí un principio. ¿Pero qué tal un poco más de arte "sobre" sexualidad? es poco probable que el mundo de las imágenes vuelva a ser nuestro nunca más... es tan sólo otra diversión para distraer nuestra atención de este mundo, en el que deberíamos estar haciendo cosas, siendo nosotras mismas y sintiendo cosas con otras personas, no con la peligrosa comodidad de un objeto. Haz el amor y habla en voz alta de tus secretos mejor guardados, tus deseos más oscuros, los efectos que la cultura del miedo tiene sobre tu sexualidad... encontrar gratificaciones que satisfagan y subvertan simultáneamente nuestros programados y venenosos deseos, reafirmándonos a nosotros mismos, ésa es la clave.

3 nov 2009

9 de noviembre; Día Internacional Contra el Fascismo, el Sexismo, la Homofobia y el Racismo.

'Noche de los Cristales Rotos'.
Azaroak 9, astelehena - 19:30etan,
Arriaga Aurrean (Bilbo - Bizkaia).

Bilbo * E.H
Hoy, 9 de noviembre, EHGAM y Sare Antifaxista nos movilizamos con motivo del día contra el fascismo. Si bien es verdad, que nunca hemos podido vivir en nuestros pueblos con la libertad y la diversidad que nos hubiera gustado, es cierto, que los acontecimientos de los últimos años, y especialmente los de los últimos meses, con el repunte de ataques fascistas de manos, entre otras, de organizaciones falangistas es aun más difícil.

En los últimos años hemos conocido ataques que van desde pintadas, palizas, amenazas o asesinatos contra las personas que trabajamos en las diferentes organizaciones populares de nuestro país.

Debemos recordar asesinatos como el de Alejo Aznar en Romo (Getxo), Aitor Zabaleta, Hassan Al Yahami, Mourad al Abidine, Augusto Ndombele Domingos, Lucrecia Pérez y Carlos Palomino en Madrid, Roger en Barcelona, Guillén Agulló i Salvador en Castellón, la paliza una miembra de EHGAM en Donosti, las amenazas con una bala a la txupinera de Bilbo, las múltiples cartas recibidas por varias ciudadanas vascas, con las correspondientes amenazas e insultos, ataques a locales y vehículos, además de los constantes ataques a personas inmigrantes (1). Ha llegado el momento de unirse y hacer frente a esta situación de manera muy contundente.

La defensa de las libertades de todas las personas, trabajar en contra de todas las fobias a las diferentes culturas, procedencias, opciones sexuales, ideologías,…es un trabajo de todas, entendemos que fobias como el racismo o la transfobia, lesbofobia y homofobia son problemas de la sociedad y que es, por tanto, la sociedad en su conjunto la que tiene que hacer el trabajo para erradicarlos de entre nosotras.

Sabemos que los grupos fascistas no están solos, sabemos que gozan de impunidad política, policial y judicial. También sabemos quienes les ponen en bandeja los objetivos y quienes los protegen, como por ejemplo el actual gobierno vasco y el gobierno Español, con el P$E en ambos gobiernos, la Audiencia Nacional que marca los establecimientos que hay que atacar, PP y P$E marcan la txupinera que hay que amenazar,… es curioso como respetan el derecho a la presunción de inocencia de los fascistas detenidos, como no se respeta en ninguna otra ocasión, y asombroso es también, que mientras vivimos en una situación de prohibición de movilizaciones populares, los juzgados siguen permitiendo que estos elementos se paseen por nuestras calles, sembrando el odio contra todo lo que no es semejante a ellos.

Y nosotras no somos iguales a ellos, no lo queremos ser, porque nuestro trabajo es luchar para que todas las personas podamos vivir libremente, por que queremos una sociedad diversa, una sociedad llena de colores, donde el único color que no tenga lugar sea el de los movimientos nazi-fascistas. Este es nuestro objetivo.

Finalmente queremos hacer un llamamiento a las diferentes organizaciones de trabajan en Euskal Herria a que nos unamos frente al fascismo, a que trabajemos juntas y denunciemos cada actitud de estas organizaciones, y es que ellos tienen a políticos, policías, periodistas, empresarios, militares y jueces junto a ellos, e incluso dentro de sus propias organizaciones, nosotras nos tenemos a nosotras y lejos de ser poco es muchísimo. La lucha Antifascista es una pelea de todas, juntas tenemos que frenar esta lacra. La solidaridad mutua y la pelea conjunta es la única receta para hacer frente al fascismo.

Gure askatasunaren alde. duintasunagatik: faxismo, gehiagorik ez !!
FAXISMOAREN AURREAN MILA KOLORE !!

Apoya y se adhieren:

EHGAM
Sare Antifaxista (Euskal Herriko Antifaxista Taldea).
Euskal Komunistak-PCPE.
Gazte Komunisten Kolektiboak (GKK).
Ekintza Antifaxista Iruñerria.
Boltxe Kolektiboa
Bilboko Elkartzen
GKB - UJC Euskal Herria

Manda tu adhesion: ekintza_antifaxista@hotmail.com

(1) La lista oculta: Seguimiento detallado de asesinatos y agresiones fascistas:
http://www.lahaine.org/index.php?p=31390