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31 oct 2011

[Textos] No nos parece bien la defensa del “estado de bienestar”

Grup Antimilitarista Tortuga - http://www.grupotortuga.com/No-nos-parece-bien-la-defensa-del

¿Estado de bienestar, o revolución?

Algunos partidos políticos, organizaciones y sindicatos del estado español que dicen ser “de izquierda” aúnan en estos tiempos voces y esfuerzos para defender aquello que llaman “estado de bienestar”. Ello lo hacen en medio del aplauso de gran parte de la sociedad, la cual se entiende beneficiaria de dicho estado de bienestar y por ello partidaria de su pervivencia.

En Tortuga tenemos otra perspectiva.

Asociamos “estado de bienestar” a otros términos mucho menos halagüeños: “sociedad de consumo”, “primer mundo”, “Europa rica”… Tras la pertinente comprobación histórica, concluimos que en general esta forma política y social tal como la conocemos hoy no es tanto la conquista de las luchas del movimiento obrero como se afirma de forma exagerada, sino que obedece en mucho mayor medida a las necesidades e intereses de las instituciones estatales liberales y capitalistas, intereses que se agudizan sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial. Estas élites, en plena mundialización de la economía y de la guerra fría contra el comunismo, optaron por generar en determinadas zonas del planeta una cierta redistribución de la riqueza allí acumulada, parte de la cual se repartió entre amplias capas sociales en forma de servicios y subsidios, siempre administrados y dosificados por los aparatos estatales. Este tipo de políticas contaban ya con pequeños antecedentes desde principios del siglo XIX, pero fue en este momento, coincidiendo con la acuñación del término “estado de bienestar”, cuando se apostó fuertemente por ellas.

Con estas políticas las clases dominantes a nivel mundial obtuvieron durante toda la segunda mitad del siglo XX y casi hasta nuestros días, la desactivación de las luchas obreristas revolucionarias en el primer mundo, conjurando así la amenaza socialista. Dichas élites se rodearon de un amplio y cómodo colchón amortiguador de “ciudadanos” conformistas con el orden liberal establecido, beneficiarios de cierta capacidad adquisitiva o de consumo, acostumbrados a depender cada vez en mayor medida y para más cosas de la institución estatal y, en el mejor de los casos, partidarios sólo de cambios políticos y sociales de carácter superficial.

Este análisis se complementa con razones económicas, de tanta, y quizá incluso de mayor relevancia que las anteriores, que tienen que ver con la teoría del economista John Keynes: la redistribución de servicios y subsidios entre la población de nuestros países occidentales también pretendió en su día la implantación de fuertes mercados internos que sirvieran de motor al desarrollismo económico capitalista.

En el caso español es revelador que, a pesar de la existencia de numerosos hitos de legislación y política laboral y social que se veían dando desde principios del siglo XIX, de la mano, justamente, del desarrollo del aparato estatal liberal, la implantación de una parte fundamental del estado de bienestar tal como ha llegado a nuestros días (Seguridad Social entendida como asistencia sanitaria gratuita universal, sistema estatal de pensiones y coberturas de desempleo cercanas al salario bruto) se la debemos principalmente a la dictadura franquista, y en concreto a leyes como la de Desempleo (1961) o la de Bases de la Seguridad Social (1963), promulgadas en tiempos de escasa o nula conflictividad obrera pero de fuerte impulso estatal al desarrollismo industrial. En esta implantación profundizaron posteriormente diferentes gobiernos de la dictadura, y se completó hacia 1978.

Éste es el marco que se defiende hoy desde estos partidos, organizaciones y sindicatos citados.

Frente a la defensa de un modelo económico totalmente incluido en el capitalismo y diseñado y promovido por las élites liberal-burguesas que vienen acaparando el poder político, desde Tortuga apostamos por una revolución integral superadora del capitalismo y del sistema no libre de gobierno que le es inseparable acompañante. Desarrollaremos en este escrito las características principales de nuestro concepto de “revolución” así como del tipo de sociedad y relaciones humanas a las que aspiramos. Pero antes nos detendremos en una crítica más pormenorizada acerca del estado de bienestar y en un sucinto análisis del momento de crisis que actualmente parece atravesar este modelo.

El estado de bienestar es contrarrevolucionario

En realidad, éste viene a ser un modo de soborno o de compra material de lo que llaman la “paz social”, esto es, la ausencia de conflictos. De esta forma se logra que amplias capas de población de las sociedades en las que el estado de bienestar se da acaben viviendo con actitudes conformistas y con nulos deseos de cambio social. El miedo a perder lo que se tiene impide, o vuelve muy complicado, analizar en profundidad las causas y consecuencias del orden político y social y evita que se tengan oídos receptivos hacia quien lo cuestiona. Aborta, en definitiva, la posibilidad de que la sociedad tome conciencia de las contradicciones en las que vive y se organice con voluntad y determinación de obtener cambios sustanciales, es decir, revolucionarios.

El estado de bienestar es injusto

Porque no es ni puede ser universalizable. Se da, como decimos arriba, en virtud de una cierta redistribución de riqueza acumulada en una porción minoritaria del planeta denominada “primer mundo”. Una importante porción de esta riqueza no se genera en nuestros países sino que es expoliada del resto del mundo, o sea, de los países llamados (a causa de ello) empobrecidos, y depositada aquí. Tal cosa se consigue empleando multitud de fórmulas: colonialismo-imperialismo económico, multinacionales, deuda externa, reglas comerciales impuestas por el primer mundo, instituciones como el FMI, la OMC, etc. Llegado el caso, la maquinaria militar primermundista se convierte también en herramienta del robo de riqueza de esos países del tercer mundo, como podemos comprobar en los casos de Iraq, Libia o la República Democrática del Congo, por citar algunos de los más paradigmáticos en ese sentido.

Las grandes corporaciones expoliadoras emplean buena parte del capital que obtienen con dichas operaciones de colonialismo económico en realizar inversiones en los países del primer mundo donde están radicadas, dinamizando su economía y generando empleo. La tributación directa al estado de las grandes corporaciones, e indirecta a través de la economía subsidiaria que generan, es la que permite a éste recaudar el dinero “suplementario” con el que ofrecer a la ciudadanía los bienes y servicios que definen el estado del bienestar y de los que por supuesto no pueden gozar los habitantes de los estados expoliados, los cuales además sufren grandes daños en su propia economía doméstica. Un ejemplo menor pero muy clarificador podría ser la pesca del atún en las costas del Cuerno de África. Como puede apreciarse, el estado de bienestar es un producto resultante de las peores dinámicas del sistema económico capitalista, y su existencia guarda relación directa con la pobreza extrema de una parte mayoritaria de la humanidad.

El estado de bienestar es antidemocrático

De forma harto paradójica, la palabra “democracia” ha llegado a ser la más comúnmente utilizada para definir sistemas políticos que en realidad son de dominación. Nos cuesta hallar en la historia de los estados un orden de gobierno que en los hechos se haya correspondido con lo que intenta significar el vocablo. Es por ello por lo que tenemos ciertas reservas a la hora de emplearlo. A nuestro juicio solo cabe hablar de “democracia” cuando cada persona puede participar libre y directamente en la decisión de aquellas cuestiones que le afectan. En consecuencia solo será “democrática” una sociedad que garantice tal principio a pequeñas y grandes escalas y ninguna otra.

El estado de bienestar es la concreción más pura y acabada del estado-nación liberal y burgués diseñado en el siglo XIX. Su existencia es el formidable logro de una situación en la que una pequeña élite acapara todo el poder de gobernar y dispone de la mayor parte de riqueza y medios para producirla, mientras que la mayoría desposeída completamente de poder y de la parte principal de la riqueza vive conformándose con su situación, satisfecha con los servicios materiales que recibe del estado y convencida de que pertenece a una sociedad libre y democrática.

Aunque el sistema de elecciones cada cierto número de años trata de dar carta de naturaleza a una pretendida “soberanía del pueblo”, la realidad es que la alianza entre una pequeña oligarquía de políticos profesionales, la alta burocracia del estado, los poderes económicos y los medios de comunicación mantiene bien controlado el acceso a los centros de poder en todos los países donde se da el estado de bienestar. Los votantes en todos estos estados, entre los que se encuentra el nuestro, están irremisiblemente abocados a optar solo entre opciones políticas continuistas. En cualquier caso, incluso aunque se diesen fórmulas electorales más abiertas, el resultado práctico seguiría a años luz de la democracia, ya que ésta, como decimos, supone la participación decisoria de las personas en aquellas cuestiones que les afectan. Nada de eso sucede en las sociedades del estado de bienestar, en las cuales las personas, denominadas “ciudadanos”, no tienen ninguna forma de decidir tales cosas y sólo reciben el dudoso derecho de votar cada cierto número de años para elegir a los miembros de la élite burocrática que han de regir irremisiblemente su vida y destino durante la siguiente temporada.

En el supuesto, cada día más inverosímil, de que fallase alguno de estos mecanismos de control, el aparato estatal-capitalista tiene otra carta guardada en la manga: la policía, el ejército y la cárcel. Estos órganos del aparato estatal son la definitiva negación de la democracia y el anuncio de viva voz de que nadie puede evitar obedecer las decisiones de las élites gobernantes ni muchísimo menos cuestionarlas en su esencia.

Es paradigmático el papel que juega la institución militar, que, como decíamos antes, es un elemento de primer orden como garante armado del expolio comercial del Norte sobre el Sur. Pero de puertas adentro, y en compañía de su institución vicaria, la policía, desempeña una función igualmente trascendente como última y determinante barrera defensiva de los intereses de la minoría en el poder. Desgraciadamente en el estado español disponemos de abundante experiencia al respecto en los últimos 200 años. Desde los habituales pronunciamientos militares decimonónicos hasta las facultades que la misma Constitución vigente concede al ejército (pone los pelos de punta leer todo lo referido a estados de excepción, de alarma, a situaciones bélicas y más cosas) pasando por una ominosa y no tan lejana dictadura militar de casi 40 años.

El estado de bienestar es antiecológico

Estado de bienestar y sociedad de consumo vienen a ser sinónimos. El alto desarrollo industrial y tecnológico, así como los mecanismos capitalistas de expolio y concentración de la riqueza, han puesto en manos de amplias capas poblacionales de los países ricos una capacidad inédita de adquirir y consumir alimentos, productos manufacturados y servicios (por citar un ejemplo, los viajes en avión). Palabras como “crecimiento”, “desarrollo” y su eufemismo progre “desarrollo sostenible” o “de calidad” han sido y son mágicas consignas que han despertado maravillas en los oídos aburguesados de tanta gente. No pensamos que sea necesario extendernos para alertar de los efectos de tanto “desarrollo” y tanta capacidad de consumir y sus consecuencias a niveles medioambientales y de salud pública. Pocos dudan de la imposibilidad material de exportar a más lugares del planeta el modelo despilfarrador e irresponsable en lo material que caracteriza a todos los estados de bienestar (lo cual lo hace doblemente injusto), puesto que el colapso medioambiental sería casi inmediato. Pero es que ni siquiera es preciso llegar a formular dicha hipótesis. Incluso circunscribiéndonos a los lugares del mundo en los que se da ahora, la consecuencia del consumismo practicado en el estado de bienestar estaría ya causando daños irreversibles al planeta (destrucción de la atmósfera, de la biodiversidad…). Daños que, de no corregirse a corto plazo, amenazan con ser devastadores.

El estado de bienestar es antihumano

Otro sinónimo de estado de bienestar podría ser “sociedad del espectáculo”. Nosotros iríamos más allá y emplearíamos el término “sociedad del adoctrinamiento”. La apuesta decididamente material y furibundamente antiespiritual y antimoral de este modelo de sociedad, unida a los mecanismos adoctrinadores que posee la institución que está en su centro —el estado— también están generando un tipo de persona en permanente regresión.

Sistema educativo, cultura de masas, medios de información y comunicación… todo ello navega en una misma dirección —desde el poder hacia los individuos de la sociedad— generando una forma de concebir la realidad que ha sido definida como “pensamiento único”.

La apuesta del citado pensamiento único por el materialismo y el utilitarismo en todas sus expresiones, así como por una manera relativista y no ética de vivir en sociedad están logrando poco a poco la desaparición de formas relacionales populares tradicionales, de realidades de apoyo mutuo a diferentes niveles y de imbricación de unas personas con otras. Los valores cooperativos y solidarios que existieron tradicionalmente en numerosas colectividades van siendo sustituidos por actitudes egoístas e individualistas de darwinismo social, las espiritualidades se permutan por comportamientos hedonista-vacacionales, y la moral de las sociedades y la ética de las personas van siendo usurpadas en todos los casos por “lo que digan las leyes” y los tribunales del estado. A esto último le han puesto el nombre de “estado de derecho”.

Cualquier revolución, cualquier sociedad que valga la pena requerirá personas capaces de vivirla, seres humanos que realmente deseen la justicia, amen la libertad y estén dispuestos a luchar y sacrificarse para su consecución. El estado de bienestar, podemos afirmarlo, no contribuye a que exista ese tipo de personas. Más bien a todo lo contrario.

¿Por qué ahora el estado de bienestar está en crisis?

En nuestra opinión, por varias causas.

En primer lugar, las élites que controlan el poder político y económico en el primer mundo, a partir de la caída del Muro de Berlín y del derrumbe del bloque leninista, han ido paulatinamente perdiendo interés por un modelo que ya no les es tan imprescindible como antes. Una vez conjurada la “amenaza comunista” y lograda la garantía de que la población del primer mundo ha perdido cualquier tipo de deseo revolucionario, no necesitan invertir-repartir tanta riqueza en sobornar a la sociedad primermundista para apagar la llama insurreccional. Una vez los mecanismos adoctrinadores han dado su fruto y la inmensa mayoría de la población no cuestiona la ficción democrática del parlamentarismo, es posible aumentar la cuenta de beneficios —deseo permanente del gran capital por su propia naturaleza— a costa de algunas prestaciones estatales. Ese es el camino que se ha recorrido desde los años 90 hasta aquí, si bien en los últimos años se ha acelerado por causa de la crisis económica.

Una crisis que constituye un factor añadido. La burguesía —entonces clase social—, desde el siglo XIX organizada en torno a la institución del estado-nación liberal, es quien ha estado hasta hoy al mando de política y economía, tratando de mantenerse erguida a lomos de una bestia más bien poco controlable: el sistema económico capitalista. Dicho sistema, como es sabido, tiene sus ciclos largos y cortos, sus crisis financieras y sistémicas, sus recesiones e incluso una serie de contradicciones en las que podría estar escrito su derrumbe final. Hasta ahora la burguesía, luego convertida en oligarquía dominante, ha sabido cabalgar la bestia adaptándose a todos sus movimientos. Según han ido sucediendo unas y otras crisis, estas personas, desde la institución estatal, auténtica torre de control también de la economía, han ido tomando las decisiones convenientes para mutar y adaptarse a la nueva situación. Así, el sistema económico, según momentos y zonas, ha sido librecambista, proteccionista, keynesiano o ultraliberal (entre otras formas). El modelo económico ligado al estado de bienestar, el keynesianismo, ha venido siendo útil en momentos de fuerte desarrollismo. Los gurús de la economía han decidido que no es el más conveniente para capear momentos de crisis, y en consecuencia los gobiernos de los estados proceden hoy a recoger algunas de esas velas.

La crisis, que es productiva tanto como financiera, ha descuadrado el balance contable de los estados occidentales, los cuales se ven obligados a adoptar medidas de ahorro en su propia administración, así como ajustes diversos en las economías “nacionales” por una cuestión de “competitividad” ante otras economías emergentes. A ambos tipos de medidas responden los llamados “recortes sociales” que tanto rechazo generan en la población. Como la otra de las causas del “estado de bienestar” es la generación de mercados internos de consumidores, cabe interpretar que las autoridades de los estados occidentales tratarán de practicar los mínimos recortes que juzguen suficientes y cuya cuantía va a depender de la dimensión y duración de la crisis. Al menos en teoría. Como la citada crisis económica no solo afecta a los estados, sino también a las empresas privadas estamos asistiendo en numerosos países occidentales —en el estado español, por ahora, en pequeña medida— al “rescate” o adquisición por parte de los estados de empresas en crisis, bancos principalmente. Este trasvase de propiedad y de recursos económicos entre grandes empresas y estados (se privatiza, se nacionaliza, se vuelve a privatizar, se emite deuda, se “rescata” al banco que compró la deuda… moviendo fondos existentes e inexistentes de aquí para allá, pero siempre en manos de las minorías dominantes) es una patente demostración de que la institución estatal y el sistema económico capitalista son la misma realidad. Ni siquiera esos “mercados” a los que se invoca como una oscura mano que actúa contra los intereses de los estados, ergo contra los intereses de los ciudadanos, son otra cosa que una suma de entidades financieras y terceros estados “compradores” de deuda, es decir, prestamistas.

Resulta curioso que los agentes de “la izquierda”, que claman contra lo que juzgan “desmantelamiento del estado de bienestar”, apenas incluyan en sus peticiones conservadoras análisis económicos que avalen la viablidad de sus propuestas dentro del propio sistema liberal-capitalista, que es donde al parecer desean permanecer.

¿Cuál es la propuesta entonces?

Por si alguien venía entendiendo algo en esa línea, no estamos proponiendo pasar del bienestar al “malestar”. No se trata de derribar todo lo existente para volver a crear partiendo de cero. Por mucho que comprendamos al estado como una institución en manos de las élites y no del pueblo, no tendría sentido alguno renunciar “de golpe y porrazo” a todo lo que dicha institución hoy administra. Por ejemplo, mientras tomamos y no conciencia como sociedad y nos vamos autoorganizando en lo político y en lo económico, necesitamos un sistema de sanidad, entre otras cosas. Pero ello no quiere decir que no debamos a aspirar a dar los pasos necesarios para que el actual sistema sanitario esté, en un futuro, organizado y administrado democráticamente por las personas que son sus trabajadoras y usuarias, y no por dirigentes políticos y empresariales, como sucede hoy.

“La solución es la revolución” es un viejo eslogan recurrente en tiempos de crisis. Y es bien cierto. Pero una revolución que se ha de hacer paso a paso y con los pies en el suelo.

En primer lugar hay que despertar y tomar conciencia del engaño en que vivimos para no seguir defendiendo y apostando por aquello que nos destruye como sociedad y como personas, y que además es catastrófico para el medio ambiente… A continuación tendremos que comprometernos y empezar a generar alternativas auténticas a aquello que criticamos.

Frente a la dimensión contrarrevolucionaria del estado de bienestar habremos de crear grupos organizados y coordinados, movimientos sociales y espacios en los que reflexionar juntos en un primer momento para después salir al encuentro de la sociedad y de las instituciones, denunciando y enfrentándonos a los aspectos más inmorales y las consecuencias más nocivas del sistema, sin caer en el llamado reformismo burgués y, por ello, apuntando en cada acto a la superación de dicho sistema en toda su extensión.

Ante su dimensión de injusticia social y de grave atentado contra el medio ambiente, habremos de aprender a renunciar a aquellos elementos materiales de nuestra forma de vida que son superfluos, prescindibles, antiecológicos y comparativamente injustos, aprendiendo a vivir con menos y a ser más felices así. Desde ahí nos apoyaremos mutuamente e interpelaremos a la sociedad invitándola a seguir nuestro ejemplo. Ante perversos sofismas como el “desarrollo sostenible”, reivindicaremos el decrecimiento y la autogestión, abriendo caminos para experimentar fórmulas concretas de alternativa y superación del sistema económico capitalista.

Con respecto al déficit total de democracia, nos esforzaremos primero en denunciar tal situación con el fin de que sea conocida por el mayor número de personas. Evidentemente, dejaremos de participar y colaborar con cualquiera de los mecanismos que perpetúan la opresión (instrumentos coercitivos del estado) o sustentan la ficción democrática (elecciones). En su lugar desarrollaremos espacios asamblearios de participación horizontal y directa donde aprender primero a funcionar colectivamente con fórmulas realmente participativas, corresponsables y democráticas, para después extender estos espacios reclamando, disputando y arrebatando al sistema la potestad de decidir sobre las cosas que nos afectan. Asimismo, nos esforzaremos en crear alternativas tangibles y crecientes a todos los sistemas de adoctrinamiento vigentes: educativas, culturales y mediáticas.

Por último nos enfrentaremos a la destrucción que se está llevando a cabo actualmente de muchas de las características que a los seres humanos nos hacen ser tales, esforzándonos en recrear relaciones interpersonales y grupales verdaderas, de apoyo mutuo en lo económico, lo político y lo personal, tejiendo redes y alianzas de intereses e identidades comunes, generando sistemas amplios de participación en la gestión de la sociedad... Trabajaremos y tendremos en cuenta en nuestros grupos y movimientos sociales nuestras dimensiones humanas y psicoafectivas, las relaciones entre sexos, las necesidades de tipo cultural, espiritual, artístico… Reivindicaremos y tendremos muy presente la necesidad de una ética individual afirmada en valores positivos y de una moralidad social que ayude a mantener y desarrollar aquellos elementos comunes que se juzgan beneficiosos y necesarios, que además garantice la libertad de cada individuo en lo que se refiere a conciencia y opciones.

6 abr 2011

[Memòria] Anarquismo y lucha antialcohólica en la Guerra Civil Española (1936-1939)

MARIANO LÁZARO ARBUÉS
Licenciado en Geografía e Historia. Profesor de Historia. Instituto “Salvador de Vila Seca” (Reus, Tarragona) .

MANUEL CORTÉS BLANCO
Doctor en Medicina, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. Instituto de Medicina Preventiva “Capitán Médico Ramón y Cajal” (Madrid).

Los autores, haciendo un poco de historia y mostrando cómo el consumo de alcohol es un problema y una preocupación que viene de lejos, se refieren a la consideración que merecían las bebidas alcohólicas a los anarquistas antes y durante la Guerra Civil.

El alcohol era estimado como un arma del enemigo al que había que combatir; pensaban que sus efectos ayudaban al sometimiento de la clase trabajadora y a ello se deben los esfuerzos que se inician en la primera época, según avanza la contienda. Los autores rastrean en documentos de toda índole como archivos, prensa de la época, carteles y filmografía.


El anarquismo fue en la segunda mitad del siglo XIX y durante parte del XX la ideología más influyente entre el proletariado y campesinado españoles. A diferencia de otros países europeos , donde la lucha política se plantea como decisiva en la defensa de los intereses obreros, en España predomina un movimiento anarquista basado “en un sindicalismo antipolítico de masas que podía defender su proyecto al margen de las instituciones políticas y parlamentarias”(1).

Sus dirigentes centraron su acción en dos ámbitos básicos: primero, las acciones en la calle, la fábrica y el campo, con vistas a la destrucción del Estado y de la opresión capitalista; en segundo lugar, la preparación de una sociedad nueva, donde el ser humano desarrollase, de una manera totalmente libre, todas sus potencialidades. En esta tarea combinada de hundimiento del mundo existente y de construcción de uno nuevo, la lucha contra el alcohol ocupaba un papel esencial.

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Las bebidas alcohólicas son presentadas desde los primeros textos anarquistas como un siniestro veneno, que los Borgias capitalistas destinaban a mantener embotadas, lejos de la revolución, las voluntades de los trabajadores: “estupefactado por el tóxico, no siente el peso de sus cadenas y la degradación de la esclavitud”, afirma un tratado antialcohólico con el elocuente título de “El veneno maldito” (2).“ Trabajadores, ¡no bebáis! ¡Cuántos obreros, pésimos padres de familia y peores maridos, olvidando los más sagrados deberes, derrochan la mitad o un tercio del ya escaso jornal que perciben, en libaciones alcohólicas, en la taberna, en el juego, dejando a los hijos y la mujer sin pan, forzados al ayuno y víctimas de todas las tribulaciones de la vida!”, proclama igualmente otra de sus conocidas publicaciones(3).

El alcohol es visto como un arma del enemigo que hay que combatir, porque “a mayor núcleo de bebedores, mayores ventajas de sometimiento, ya que poco a poco la bebida quita la energía, la salud, la nobleza y el entendimiento y, lo que es peor, el sentido de la dignidad”(4).

Producto y sostén del régimen capitalista, el alcoholismo no desaparecerá más que con él. El efecto no cesará mientras persista la causa. Incluso, el alcohol resulta un temible competidor de la propia ideología revolucionaria. Según Bakunin, los peligros de la bebida podían hacer fracasar la revolución al ver los trabajadores en su consumo una salida errónea a su denigrante situación y una manera fácil de evadirse de las miserias del capitalismo: “Para escapar de su situación (refiriéndose al pueblo) hay tres métodos, dos quiméricos y uno real. Los primeros dos son la taberna y la iglesia, libertinaje del cuerpo o libertinaje de la mente; el tercero es la revolución social”(5). El rechazo de ciertos valores considerados degradantes y la visión utópica de una nueva sociedad han hecho que algunos historiadores hayan constatado en el movimiento anarquista español un carácter primitivo o milenarista. Así se habla de “puritanos austeros que impulsaban imponer el vegetarianismo, la abstinencia sexual y el antialcoholismo a uno de los campesinados más atrasados de Europa”(6). Esta visión ha de ser rebatida ya que, en contra de lo que afirmaban algunos textos sobre el celo de los anarquistas, la mayoría de los dirigentes locales y asistentes a los ateneos y sindicatos creían en la moderación, no en la abstinencia. El obrero consciente, el anarquista dedicado que simbolizaba el espíritu y el conocimiento necesarios para crear la nueva Humanidad, evitaba el juego de cartas en el bar, no entraba en los burdeles, no iba a misa ni bautizaba a sus hijos, y bebía con moderación. José Monroy, dirigente del municipio de Casas Viejas (Cádiz), defendía que uno podía beber un poco, pero no demasiado, para no emborracharse(7).

La embriaguez era mal vista, y esta postura ha sido considerada por algunos historiadores como la causa de que, en comparación con el caso inglés, el alcoholismo fuera un problema menor en el proceso de industrialización español(8).

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ANARQUISMO Y ALCOHOL EN LA GUERRA CIVIL

Los acontecimientos del verano de 1936 marcaron un punto de inflexión en el movimiento anarquista español: la lucha contra los sublevados, la tan esperada llegada de la revolución y el dilema de la colaboración con el resto de fuerzas obreras y con las instituciones republicanas fueron los ejes básicos del anarcosindicalismo durante la guerra, pudiéndose apreciar también en todos ellos su aversión hacia el alcoholismo. Analizando su prensa del momento, observamos frecuentes críticas a los centros de diversión, “a la situación cafeteril, la obsesión por el bar y la gramola”. Bares, cafés y cabarets son percibidos como lugares defendidos y apoyados por el capitalismo, donde el vicio, “de origen y promoción puramente fascista y clerical, hace desgastar las energías de los luchadores y provoca escándalo entre aquellos que quieren ganar la guerra y hacerla revolucionaria”. Algunos frentes de batalla se ven empapelados por carteles que critican los bares, “ vivero de la chulería”, y las tabernas, “ que atrofian y degeneran el espíritu combativo”, y abogan por el desprecio a aquellos que frecuenten estos lugares propugnando su cierre. Incluso se producen incidentes violentos, como ataques de milicianos a cafés y tabernas en Lérida, donde “pusieron las mesas patas arriba, y por poco no hicieron lo mismo con sus pacíficos concurrentes”(9).

En su lucha contra los vicios capitalistas, los anarcosindicalistas defienden un saneamiento de estos negocios. El 13 de febrero de 1937 se cierran los dos cabarets que funcionaban en Tarragona y se condiciona su apertura al hecho de que ofreciesen “un espectáculo decente”, esto es, “un espectáculo socializado de varietés, comedia, etc. completamente artístico, moral y con taquilla, excluyendo lo obsceno y de vicio que consistía en alternar oculta o abiertamente con las personas de distinto sexo, con los consiguientes abusos de bebidas y alcoholes que embrutecen y degradan al hombre”. En la localidad vecina de Reus, el “Sindicato Único de Espectáculos Públicos” consiguió la reapertura del local “Edén Concert” a condición de que se realizaran mejoras en su higiene y la prohibición de servir consumiciones de cualquier tipo(10). Asimismo, defienden como alternativa a la prostitución, a los bares y cabarets, la asistencia a centros culturales, bibliotecas, centros instructivos juveniles, ateneos, centros racionalistas y sindicatos de la CNT. Unas alternativas poco exitosas, dada la cantidad de textos donde se critica “las conductas ávidas de diversión, el derroche de vida en los cafés (...) mientras mueren los soldados en el frente de batalla” (11).

Desde la perspectiva anarquista se aprecia en estos tiempos de guerra una visión diferente a la tradicional sobre el problema del alcohol. El alcohólico ya no es un enfermo, víctima de la explotación capitalista; ahora es un traidor a la Revolución. “El borracho es un ser despreciable que hay que aniquilar —afirma el semanario “Agitación”—. El que se emborracha en estos momentos deja de ser un camarada para convertirse en un enemigo”(12). “Un borracho es un parásito. ¡ Eliminémosle!”, exige un cartel del Departamento de Orden Público de Aragón. Los incidentes causados por beodos en Madrid y Barcelona son frecuentes, y los castigos, necesarios. Es el caso de un empleado de la “Cooperativa de Trabajadores de Pescados al por mayor”, de Madrid, que tras presentarse borracho al trabajo es suspendido de paga por un mes(13).

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Un ejemplo del interés por la búsqueda de alternativas a la producción de vino, esencial para la economía de muchas regiones españolas, es el fomento de productos no alcohólicos, como el mostillo, muy limitado no obstante por la carencia tan evidente de harina. Otro ejemplo es la creación en 1938 por parte de la “Federación Regional de Campesinos y Alimentación del Centro” del llamado “ bioluva”, el “no pasarán de la anemia”, una salida a la uva distinta a la de hacer vino, y que “proporciona a la España leal un alimento sano y nutritivo”. En un folleto promocional alaban las cualidades del producto, un mosto de uva concentrado, fabricado en Manzanares, y que, además de solucionar los problemas de abastecimiento, solucionaría la crisis vitivinícola, mejoraría la salud, se podría exportar y, finalmente, combatiría el alcoholismo por medios indirectos, los más eficaces: “ con un litro de mosto concentrado puede cenar una familia de seis personas con algo de pan. Con el equivalente en vino (tres litros) no sólo no cena nadie, sino que, al no tener otra cosa, saldrían todos borrachos”(14). No obstante, los inconvenientes fueron numerosos: ni la calidad (pésimo sabor a arrope) ni la cantidad de producción fueron las adecuadas, e incluso la “Delegación de Abastos” del Ayuntamiento de Madrid paralizó durante mucho tiempo su distribución en la capital por considerarlo como un vino-mistela o bebida comparable a cualquier otra alcohólica.

Una de las áreas donde el anarquismo se mantuvo más activo durante la contienda, convirtiéndolo en uno de sus más importantes medios de propaganda para su ideología y su visión de la nueva sociedad, fue el cine. La producción y distribución cinematográfica de la República estuvo inicialmente en manos de la CNT- FAI gracias a la fuerza de su rama de espectáculos: el “Sindicato Único de Espectáculos Públicos”, mayoritario en el sector. La importancia del cine y su utilidad pedagógica fue resaltada por distintos líderes anarquistas como Josep Alamá, conseller de Cultura del Ayuntamiento de Tarragona, quien consideraba que se debía programar un cine con títulos de tendencia social que sirviesen “a la obra constructiva revolucionaria”, rechazando por tanto las películas de finalidad puramente comercial(15).

Coincidente en sus planteamientos, la productora anarquista “SIE Films” decidió realizar una serie de películas educativas dedicadas a la “higienización de las costumbres”, esto es, la presentación de la lucha entre los obreros virtuosos y el capital, secuestrador de las conciencias y remunerador de vicios y virtudes, “que ha condenado a muchos al alcoholismo, al hospital, al presidio o a la prostitución de sus compañeras” (16).

De entre los largometrajes destacamos “Barrios bajos”, de Pedro Puche (1937), ambientado en un lugar tan denostado por los anarquistas como los bajos fondos, y donde se intentan reflejar “las dramáticas pugnas entre productos de relajación y seres que no se contaminan de las impurezas del medio”(17). Esta película incorpora referencias abiertas al consumo y tráfico de cocaína por primera vez en el cine español.

En la relación de títulos producidos por “SIE Films” también hay referencias a una serie de cintas cortas, de unos veinte minutos de duración y consideradas como películas de complemento, desgraciadamente perdidas en su mayoría, pero que reflejaban la visión anarquista sobre los vicios de origen capitalista. Su objetivo era remover la conciencia del público en estos temas. Es el caso de “Prostitución”, según el melodrama de Luis Fernández Ardavín, dirigida por V. Catalán y presentada como “una firmísima y bien fundada diatriba contra la lacra social que da nombre a la producción”. Por su parte, “Como fieras”, también de V. Catalán, es “una viva y acerada crítica contra el alcoholismo, poniendo de relieve los estragos de tan funesto vicio, tanto en el organismo individual como social”. “La última”, de Pedro Puche, es un “apunte jocoso-serio”, según reza un rótulo a su inicio, que se dedicaba también al mismo problema que la anterior (18). Estas dos últimas películas no llegaron a estrenarse ya que se estimó que su realización era pésima y su oportunidad ideológica discutible. Junto al cine, también el cartelismo —fundamental en una sociedad con una tasa de analfabetismo tan elevada— es fomentado como medio de instrucción y de propaganda. Un ejemplo es un cartel, editado por el “Sindicato de las Industrias Agrícolas, Pesca y Alimentación” de CNT- FAI, donde se nos presenta a un adormilado fumando, abrazando una botella, con un vaso de vino y unas cartas de baraja en primer plano. El texto acompañante es elocuente: “¡Obrero! El vicio te conducirá a la desesperación y la locura. EVITALO”.

Del paso de la CNT por el gobierno republicano quedaron pocas huellas. Su breve participación (entre noviembre de 1936 y mayo de 1937) y la difícil situación de la República hicieron que fuera más significativo el hecho mismo de esa participación de anarquistas en un gobierno que su actividad real (19). En todo caso, hemos de resaltar la importancia de la figura de Federica Montseny, ministra del nuevo Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, constituido el 4 de noviembre de 1936 con retazos de “Trabajo y Gobernación”. Además de abordar el ingente p roblema de los refugiados, Montseny destacó por su política sanitaria orientada hacia la medicina preventiva. Se consideraba que la asistencia médica socializada y las medidas sanitarias preventivas debían ser las claves de desarrollo, con vistas a ofrecer una higiene global y una respuesta a las necesidades sanitarias de la población. Como la misma Montseny afirmó en un discurso celebrado en el “Teatro Apolo” de Valencia el 6 de junio de 1937, “en Sanidad procuré, como política sanitaria, prevenir las enfermedades para no tener que curarlas, localizar el foco infeccioso para no tener que curar las epidemias, estar siempre atenta para que los casos, ensanchándose, no constituyan un problema” (20). También proclamó su deseo frustrado de enfrentarse a aquellos males fruto de las desigualdades sociales y económicas, como la prostitución. La lucha contra el alcoholismo, evidentemente, hubiera estado incluida en esa estrategia.

A pesar de los esfuerzos citados, la mayor parte de estas medidas no consiguieron sus objetivos. Entre las causas que nos permiten explicar este fracaso apuntamos las siguientes: - El contexto político de la Guerra Civil no era en absoluto el más adecuado. Las prioritarias necesidades bélicas y las luchas políticas internas en la zona republicana, que culminaron en los Sucesos de Mayo de 1937, marcaron la derrota de las tesis revolucionarias, limitando su peso político y sus posibilidades de acción. A esto hay que sumar las dificultades internas de los grupos anarquistas, con una afiliación en masa al inicio de la guerra de personas poco concienciadas, que desdibujaron el compromiso personal de sus afiliados. Como ejemplo ilustrativo -en este caso referido al tabaco-, podemos citar la indignación de un antiguo militante de la CNT que, al volver del frente, observa que sus compañeros de retaguardia se dedicaban a especular con cigarrillos, un bien muy preciado y disputado(21).

- Por otra parte, sus victorias iniciales en buena parte de España y el papel de las milicias armadas de las organizaciones sindicales, que controlaban al principio gran parte del poder en la zona republicana, hicieron que las incautaciones y las colectivizaciones de tierras ( entre ellas las vitivinícolas) y negocios (como los del ramo de la hostelería) fueran muy numerosas. Esto implicó, lógicamente, que existiera una preocupación económica para conseguir rentabilizar las explotaciones, lo que no era posible con productos no alcohólicos derivados de la uva. La ya citada “Federación Regional de Campesinos y Alimentación del Centro” trataría de solucionar la crisis vitivinícola —previa a la guerra— mediante la mejora de la calidad de los caldos y el fomento de la producción de vinos generosos y licores, potenciando incluso la fábrica de anís establecida en Madrid y propiedad de la propia CNT, a pesar de las muchas dificultades (imposibilidad de adquirir calderas, carencia de anetol —esencia de anís—, etc.)(22).

También, a pesar de los problemas con el transporte, trata de hacer llegar a Madrid grandes cantidades de vino para venderlas en las bodegas y tiendas colectivizadas, inactivas por carecer de tan preciado producto. De hecho, entre el 30 de octubre y el 26 de diciembre de 1937 sólo pudieron llevarse a la capital unos 250.000 litros, cantidad insignificante habida cuenta de la demanda existente, y el problema se acentuaría durante todo el año 1938. Un articulista concienciado de la publicación ilerdense “Acracia” se indigna porque los comerciantes se habían atrevido a trivializar los iconos revolucionarios para vender sus productos: “Anís el miliciano, Papel de fumar CNT, Precios antifascistas, Café 19 de julio, he aquí la nueva terminología del comercio (…) En un bar de los que llevan aval de control obrero, y se consume mucho coñac, leemos este cartel: compañero, este establecimiento te pertenece; engrandécelo”(23).

Finalmente, hemos de señalar un aspecto esencial: la consideración social del alcohol es en estos momentos muy positiva. Además de la propia situación de guerra, ya de por sí causante de procesos emocionales que pueden abocar al alcoholismo, hubo un factor que reforzó su valor social: los mitos erróneos vinculados a la bebida y que, en cierto modo, todavía siguen vigentes en nuestros días. El alcohol es visto como un alimento básico, un reconstituyente, un euforizante, un analgésico, un remedio contra el frío o, simplemente, una sustancia que permitía evadirse de tan despiadada realidad.

Un último caso nos puede servir de ejemplo y, quizás, de conclusión. Frente al intento de intervención, ya al final de la guerra, de todas las flemas y alcoholes procedentes de residuos de vinificación por parte de la Subsecretaría de Armamento de la República para cubrir las necesidades bélicas, la Federación Campesina Anarquista responde que, si se aceptara, se habría de paralizar su producción de aguardientes y licores, y que “es cierto que no son considerados artículos de primera necesidad pero, en las actuales circunstancias y dado el esfuerzo que es preciso exigir a los trabajadores y combatientes, a veces no alimentados tan perfectamente como fuera de desear, casi deben alcanzar tal consideración” (24).

Notas: 1 Casanova, J. De la calle al frente. El anarcosindicalismo en España (1931-1939). Barcelona: Crítica, 1967: 61.

2 Elosu, F. El veneno maldito. Valencia. Biblioteca Editorial Generación consciente, 1932: 3.

3 Tierra y libertad, 1 de abril de 1909.

4 El libertario. Semanario anarquista, 23 de junio de 1932.

5 Bakunin. Dios y el estado. www.ciudadseva. com , (citado el 24 de mayo de 2004).

6 Carr, R. España, 1808-1939. Barcelona: Ariel, 1969: 423-6.

7 Mintz, J. Los anarquistas de Casas Viejas. Cádiz: Diputación Provincial de Cádiz, 1994: 100-2.

8 Dolgoff, S. ed. The anarchist collectives. Workers´s Self-management in Spain 1936-1939. Londres: Free Life editions, 1974: XIX-XX.

9 Superación. Órgano de la CNT- FAI de Sabadell, 25 de Septiembre de 1937; Sagués, J. Una ciutat en guerra. Lleida en la Guerra Civil espanyola (1936-1939). Barcelona : Publicacions de l´Abadia de Montserrat, 2003: 499.

10 Estivill Pérez, J. El cinema i el teatre. En: Piqué, J , Sánchez, J. (coord). Guerra civil a les comarques tarragonines. Tarragona : Cercle d´Estudis Històrics i Socials Guillem Oliver, 2000: 313.

11 Discurso cenetista en el teatro Fortuna de Reus, citado en Puig Puigerver, R. A cavall de l´utopia. Valls: Cossetània ed., 2001:133.

12 Agitación. Semanario de los trabajadores. Vinaroz, 19 de diciembre de 1936.

13 Seidman, M. A ras de suelo. Historia social de la República durante la Guerra Civil. Madrid: Alianza editorial, 2003: 220.

14 Archivo Histórico nacional. Sección Guerra Civil. PS Madrid. Carpeta 1755

15 Estivill Pérez, J. Op. Cit.: 324.

16 Comentarios sobre la película “Aurora de Esperanza” en la revista Espectáculo, 15 de agosto de 1937.

17 Espectáculo, 15 de agosto de 1937.

18 Espectáculo, 15 de agosto de 1937; Díaz, E. Cine libertario. El cine bajo la revolución anarquista, en Historia 16, número 322 (febrero 2003).

19 Casanova, J. Op. Cit: 178-97.

20 Montseny, F. Mi experiencia en el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social. Valencia: Sección de Información y Propaganda de la CNT, 1937: 52.

21 Seidman, M. Op. Cit.:328-329.

22 Archivo Histórico Nacional- Sección Guerra Civil. PS Madrid. Carpeta 1755.

22 Sagués, J. Op cit.: 499.

23 Archivo Histórico Nacional- Sección Guerra Civil. PS Madrid. Carpeta 1755.

***[Textos] Anarquía y Alcohol.

***[Llibres] Borracheras No. Pasado, presente y futuro del rechazo a ..

25 mar 2011

[Estat espanyol] El gobierno español reconoce que podría gastarse en la guerra de Libia entre 15 y 25 millones de euros

(Infodefensa.com) Madrid – El coste estimado de la participación de España en la operación abierta en Libia asciende a los 15 millones de euros, cifra que podría ascender hasta los 25 si la misión de embargo marítimo se prolonga durante tres meses.

Concretamente, el despliegue de aviones para garantizar la zona exclusión aérea supondrá un coste de diez millones durante el mes que está previsto que dure la intervención, mientras que el despliegue de los medios navales costará cinco más, que serán 15 si la operación de embargo marítimo se prolonga durante tres meses.

Hoy se ha incorporado a la misión un avión C-235 de vigilancia marítima, con lo que se completa la participación española en la operación Amanecer de la Odisea.

Desde el inicio de la misión, los cuatro cazas F-18 españoles y el avión cisterna desplegados en la zona han realizado más de 30 horas de vuelo. Además, el avión de reabastecimiento ha trasferido más de 35.000 litros de combustible.

Respecto a los medios navales, el lunes partió desde Cartagena el submarino S-74 Tramontana, y ayer la ministra de Defensa, Carme Chacón, asistió a la despedida de la fragata F-104 Méndez Núñez, que partió de la base naval de Rota (Cádiz) rumbo al Mediterráneo oriental para incorporarse al dispositivo naval de la OTAN.

14 mar 2011

[Japó] Tres nucleares tienen problemas. Hay dos sin refrigeración del núcleo

Japón declara el estado de emergencia en una segunda nuclear por alta radioactividad

Una tercera planta nuclear registra problemas, la de Tokai, cuyo sistema de refrigeración se ha parado - Casi 600.000 personas han sido evacuadas por el seísmo, el tsunami y la alerta nuclear.

EFE / TOKIO / EP

Las autoridades japonesas han declarado el estado de emergencia nuclear para otra planta atómica, en Onagawa, debido al elevado nivel de radiactividad, informó hoy en un comunicado el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en Viena.

Japón comunicó al OIEA de que la operadora de la central nuclear de Onagawa, Tohoku Electric Power Company, ha fijado el nivel de emergencia de esa central en uno, el más bajo de la escala, tras el devastador terremoto del pasado viernes en Japón.

Las autoridades niponas dijeron al organismo de la ONU que "los tres reactores en la planta nuclear de Onagawa están bajo control".

Según el OIEA, la declaración de alerta se debió a "la lectura de los niveles de radiactividad permitida en los alrededores de la planta. Las autoridades japonesas están investigando la fuente de la radiación".

La central atómica de Onagawa está ubicada en la prefectura de Miyagi, unos 450 kilómetros al norte de Tokio.

Asimismo, la planta nuclear en Tokai, en la provincia de Ibaraki (norte de Tokio), ha sufrido problemas en su sistema de refrigeración, que ha sido detenido, según informó la agencia local Kyodo.

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El temblor y el posterior "tsunami" afectaron gravemente también a dos de los seis reactores de la central nuclear de Fukushima, unos 150 kilómetros al sur de Onagawa, en la costa oriental de Japón.

En el caso de Fukushima, las autoridades niponas informaron al OIEA de que la operación de ventilar el sistema de contención del reactor número 3 comenzó hoy por la mañana para permitir que la fuga controlada de vapor rebaje la presión en el interior de la vasija de contención del reactor.

Este procedimiento se aplicó después de que fallaran varios intentos de refrigerar la planta, primero con agua normal y después con agua de mar, agregó el comunicado del OIEA.

Sin embargo, los expertos japoneses no precisaron si la salida de vapor contribuyó a aumentar el nivel de radiactividad en el entorno de las instalaciones, aunque sí advirtieron de "una posible acumulación de hidrógeno".

Una acumulación de hidrógeno similar pudo ser la causa de la explosión ocurrida ayer en el reactor número 1 (de los seis existentes) en Fukushima, que destruyó el tejado y las paredes exteriores, tal como pudo verse por la televisión nipona.

El OIEA, responsable de velar por la seguridad de las centrales nucleares, ha ofrecido sus buenos oficios para apoyar a Japón tras el terremoto en el marco de la Convención de Asistencia vigente

Central de Fukushima

El secretario jefe del Ejecutivo japonés, Yukio Edano, ha afirmado que uno de los reactores de la central Fukushima-1 podría haber sufrido una fusión nuclear parcial, según ha informado la cadena estadounidense CNN.

"Creemos que existe la posibilidad de que una fusión nuclear parcial haya ocurrido. Está centro del reactor. No podemos verlo. En cualquier caso, suponemos que la fusión nuclear ha tenido lugar", ha señalado acerca del reactor número 1 de dicha central.

"Sobre el reactor número 3, suponemos también que existe la posibilidad de que otra fusión nuclear tenga lugar mientras tomamos medidas para evitarlo", ha dicho Edano.

Estas declaraciones confirman el informe previo de la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial de Japón, que señaló que veía posibilidades de que una fusión nuclear tuviera lugar. "Existe la posibilidad, vemos la posibilidad de una fusión nuclear", indicó el director de la agencia, Toshihiro Bannai.

Una fusión nuclear es un fallo catastrófico en el núcleo del reactor, con un potencial para la liberación de radiación. pese a que Bannai ha asegurado que los ingenieros no han conseguido acercarse lo suficiente al núcleo como para ver lo que está ocurriendo, basó sus conclusiones en los niveles de radiación registrados en el aire.

Edano ha afirmado que los trabajos para controlar el reactor número 1, dañado por la explosión del sábado, siguen su curso a través de la liberación de vapor y el suministro de agua. "Estamos haciendo las dos cosas a la vez, ventilando de aire los reactores y suministrando agua a los mismos", ha señalado.

"Tenemos confianza, hasta un cierto punto, para conseguir estabilizar la situación", ha asegurado Bannai. "Confiamos en que podremos solucionar esto", ha apostillado.

La radiación supera los niveles de seguridad

La radiación cerca de la central nuclear de Fukushima-1, afectada por el fuerte terremoto de 8,9 grados en la escala de Richter que sacudió el viernes la región y que registró una explosión en uno de sus reactores, supera los niveles de seguridad, por lo que la compañía ha trasladado al Gobierno nipón que existe una "situación de emergencia", según ha informado la agencia estatal de noticias, Kiodo.

La radiación detectada alcanza los 882 micro sieverts(unidad de dosis equivalente de radiación del Sistema Internacional, igual a un julio por kilogramo) por hora, superior al nivel permitido, que es de 500 micro sieverts. La compañía ha señalado que estos niveles no suponen una amenaza inmediata a la salud humana. Previamente, la central nuclear había comenzado a liberar vapor de reactor número 3.

Un aumento similar en los niveles de radiación tuvo lugar después de que se liberara gas radiactivo del reactor número 1 para aminorar la presión en el mismo. También entonces la compañía informó al Gobierno de la existencia de una situación de emergencia.

Casi 600.000 evacuados

La Oficina de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA) señaló hoy que cerca de 600.000 han sido evacuadas en los últimos tres días en Japón, tras el terremoto, el tsunami que le siguió y por la actual amenaza nuclear.

Según los últimos datos, 380.000 personas fueron evacuadas de las zonas afectadas por ambas catástrofes naturales, mientras que 210.000 han sido evacuadas del área de 20 kilómetros alrededor de la central nuclear de Fukushima, donde se registró una explosión tras el seísmo.

Por el momento, 3.000 víctimas han sido rescatadas, pero se teme particularmente por la mitad de los 10.000 residentes del poblado de Minami-Sanriku-cho (prefectura de Miyagi, en el norte de Japón) que fue arrasado por el tsunami.

La OCHA sostuvo que los esfuerzos de las autoridades japonesas ante la emergencia se intensifican con el apoyo de los equipos de especialistas que siguen llegando desde distintos países, en tanto que sus científicos trabajan a contrarreloj para enfriar los reactores de la planta nuclear de Fukushima.

Al mismo tiempo, el Gobierno ha movilizado a 100.000 miembros de sus tropas de defensa, así como 190 aviones y 45 botes, para colaborar con las operaciones de ayuda, que resultan muy difíciles debido a las continúas réplicas (del terremoto), las alertas de tsunami, así como los incendios.

Diario Información


Ver en Tortuga:

Catástrofe en la central nuclear japonesa de Fukushima:El gobierno reconoce la posible fusión del núcleo


Ver también:

El gobierno español se deshace en mentiras para quitar hierro a la peligrosidad de la energía nuclear

[Nuclears] El gobierno español se deshace en mentiras para quitar hierro a la peligrosidad de la energía nuclear


Cuando el mundo entero asiste con horror a la catástrofe nuclear en Japón. Cuando, a pesar de la censura, van apareciendo datos sobre la verdadera gravedad de la situación en tres centrales nucleares japonesas: escapes de radiación, sobrecalentamiento de los núcleos, gran peligro de fusión… Cuando en diferentes países hasta ahora pro-nucleares, como Alemania, sus gobernantes anuncian la revisión total de su política en relación a la energía nuclear. Cuando en esos países se aprestan a suspender la renovación de la vida útil de sus centrales más vetustas. Cuando diferentes organismos de la UE piden una revisión completa del estado técnico y pruebas de resistencia de las centrales de los países de la Unión y un paréntesis en las intenciones de diferentes gobiernos de prolongar vida útil a centrales ya caducadas o a punto de hacerlo (como la mayoría de las españolas). Cuando todo esto ocurre, ¿qué pasa en España?

Pues muy sencillo. Destacados ministros y políticos del gobierno PSOE-PP (así hay que nombrarlo, puesto que llevan como un año estando de acuerdo absolutamente en todo, si es que alguna vez no lo estuvieron), así como personalidades “técnicas” del macro-negocio de la electricidad están desarrollando toda una cruzada en medios de comunicación, especialmente los públicos, con el fin de convencernos de las bondades de la energía nuclear.

El señor Rajoy nos pide moderación, que no caigamos en alarmismos, y que no perdamos de vista que España necesita la energía nuclear. Una técnico de la industria eléctrica nos explicaba este mediodía en el telediario de la Uno con gesto contrito, nada menos, que lo que está ocurriendo en Japón es la prueba fehaciente de lo segura que es la energía nuclear. Cágate lorito. También nos decía que a ver si vamos a ser tan canallas de aprovecharnos de la conmoción de lo que ocurre en Japón para pedir aquí cosas que “hagan daño a España”. Para rematar la jugada el ministro de economía Sebastián, como si fuésemos niños de primaria o fieles oyentes de una homilía, nos decía lo que tenemos que pesar, como única forma de verlo, con respecto a al tema en cuestión: Lo que ocurre en Japón no tiene nada que ver con nada de nada que pueda pasar en España. Son como distintos mundos, como planetas diferentes. Allí tendrán los problemas que tengan pero las centrales nucleares españolas son seguras de la muerte. Los ciudadanos debemos estar pero que muy muy tranquilos. Toda esta información adornada con datos eminentemente falsos sobre necesidades energéticas españolas y la importancia y necesidad de la energía nuclear. Contra tal cúmulo de declaraciones en una sola dirección la Uno solo nos ha obsequiado con el contraste de Cayo Lara pronunciando una sola y corta frase crítica con la energía nuclear.

Sabemos que desde hace años Felipe González y El País vienen realizando una cruzada en la que tratan de que se genere un debate sobre el futuro de la energía nuclear en España. La idea es crear el clima adecuado para la prolongación de la vida útil de las centrales españolas primero, y la construcción de otras nuevas después. Suculento negocio en cuyo pensamiento imaginario unos cuantos se deben de estar frotando las manos. En tal cruzada no han escatimado medios, y su principal logro ha sido que el propio gobierno del PSOE, con su ministro Sebastián –el antiguo ecologista-, a la cabeza, haya tirado a la basura años de apuesta por las energías renovables y se haya subido a toda velocidad al carro pro-nuclear. Parece evidente que en política energética en España quien gobierna es Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa y demás. Parece claro también que quienes toman las decisiones al respecto son poco más que meros asalariados de estas compañías. Pero una cosa es que se llenen los bolsillos desarrollando políticas que benefician a cuatro empresas poniendo en peligro nuestra salud –cosa a la que ya estamos acostumbrados y parece no molestarnos- y otra muy distinta que nos llamen gilipollas desde el telediario y se rían en nuestra cara diciendo cosas que ni ellos se creen. Hasta ahí podríamos llegar, faltaría más.

Cigala News.


Ver también:

"El Ministro de Industria únicamente es un instrumento de las grandes eléctricas”

Tres nucleares japonesas tienen problemas. Hay dos sin refrigeración del núcleo

El escándalo nuclear en España


12 nov 2010

[Estat espanyol] La prensa española frente a la tortura

Aunque los medios más poderosos del Estado lo oculten, hoy en España se practica la tortura. Lleva décadas siendo denunciado, y probado, pero el apego de los mass media a los réditos que da la escolta del poder y una lealtad al Estado mal entendida, la perpetúan.

Por Unai Aranzadi, * Periodista especializado en conflictos armados y Derechos Humanos.

EN el museo de la inquisición española de Santillana del Mar existe una buena gama de artilugios ideados para ejercer la tortura. Es fácil que al sobrecogido visitante le llame la atención, no sólo lo demencial de instrumentos y suplicios, sino el hecho de que gran parte de ellos fuesen concebidos para el escarnio en público. Que si unos para colgarte en un camino, que si otros para trocearte en una plaza... y así unos cuantos. En un rincón del museo, aún mas lúgubre si cabe, se hace una comparativa entre dos métodos semejantes, que aún siendo uno del pasado y otro del presente coinciden en la intención de crear dolor y luego, muerte. Se trata de la silla de pinchos y la silla eléctrica. En ambas se sufre y se muere, haciendo de la función, dudosamente ejemplarizante y netamente punitiva, la misma cosa, con la única diferencia del factor tiempo. En una se muere mas rápido. En la otra, más lento.

La tortura, como estas sillas, ha podido cambiar en muchos aspectos, pero sobre todos ellos cabe destacar una diferencia importante: la cuestión de su imagen pública. No significa necesariamente que resulte impopular esta forma de violencia o que se sepa de su existencia, sino más bien el hecho de que trascienda, de que se visibilice y valore a la luz de la opinión pública. Sin ir más lejos, y aunque los medios más poderosos del Estado lo oculten, hoy en España se tortura, sobre todo, a ciudadanas y ciudadanos vascos. Es un hecho que lleva no años, sino décadas probado y denunciado por Naciones Unidas, la Unión Europea, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y docenas de organizaciones defensoras de los derechos humanos, públicas o privadas de todo el mundo.

En el último informe emitido recientemente por el equipo internacional de Martin Scheinin (el relator de Naciones Unidas para la defensa de los Derechos Humanos) se denuncia al Estado español como responsable de torturas frecuentes, a lo que el Gobierno de Madrid respondió que lo reflejado en estos documentos "no se corresponde a la realidad de la lucha contra el terrorismo, ni al sentir compartido de la sociedad española". La primera frase, la de "no se corresponde a la realidad de la lucha contra el terrorismo", es para los investigadores de Naciones Unidas simplemente mentira, pero la más subjetiva segunda frase, aquella del "sentir compartido de la sociedad española", en caso de que fuera verdad, es inquietante, muy seria. Significaría que, o bien la sociedad española piensa que no se tortura, o bien que sabe de la existencia de estas prácticas, pero por un motivo u otro las tolera.

Si aplicamos la famosa máxima de Horacio Verbitsky según la cual "periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa", en la cuestión de la tortura estamos ante un caso de urgencia periodística pura. Sin embargo, la prensa española con más visibilidad calla, evitando generar cualquier tipo de debate. Y es que ellos son en cierta medida responsables de que se siga torturando con impunidad, pues la gente si no sabe es porque no le informan, o si sabe (gracias a canales de información alternativos) y calla, debe considerarse bien legitimada, pues esa influyente prensa ensalzada por el Estado como paradigma de la democracia, también permanece callada. Por lo tanto, ¿va a movilizarse la ciudadanía española contra la tortura si los grandes medios de comunicación no lo hacen? Difícilmente.

El apego de los mass media a los réditos que da la escolta del poder y una lealtad de Estado mal entendida, perpetúan, por su silencio, la tortura y lo hacen de forma activa cuando desprecian informar sobre hechos contrastados. Aún peor, algunos de estos medios (demasiados) incluso criminalizan los loables esfuerzos de gentes y organizaciones que con gran precariedad tratan de erradicar el abuso de autoridad.

"Vamos a ver, apaga la cámara y vamos a plantear los términos de la entrevista", fue lo que Antonio Camacho, secretario de Estado para la Seguridad, respondió en 2007 al periodista australiano de la SBS (Special Broadcasting Service) David O"Shea cuando éste, alarmado por los datos aportados entonces por Theo Van Boven (relator de Naciones Unidas) le preguntó sobre los numerosos casos de torturas a ciudadanos vascos. Es decir, tuvo que venir alguien de las antípodas para hacer lo que ningún periodista español ha hecho: su trabajo.

Poseer fuentes de información de las que cada día beben millones de personas es un privilegio lícito, pero también una responsabilidad. Los periodistas asalariados por estas corporaciones son libres de decidir cuál es su forma de entender el oficio de informar dentro de estos negocios, pero se echa en falta que ni siquiera en la práctica totalidad de sus blogs privados, o a través de los nuevos debates que surgen en Twitter o Facebook expresen apenas nada sobre la lacra de la tortura. Contrariamente a lo que se podría pensar, en estas semanas de juicios determinantes para la historia vasca de lucha contra la tortura, ni siquiera ninguno de los nuevos medios digitales y progresistas que dicen estar a favor de los derechos humanos han optado por informar. Su silencio es político.

Paradójicamente, la prensa española y muchos periodistas que trabajan en ella, llevan más de una semana escandalizados con los documentos sobre torturas aportados por Wikileaks. Antes lo hicieron, como una moda cómoda (por la distancia) sobre lo que sucede en Guantánamo y unos cuantos, los menos, sobre el ya olvidado caso de las cárceles secretas y los vuelos de la CIA. El único debate existente para ellos sobre la tortura en España, es el que concierne a las corridas de toros, y -reveladoramente- ni siquiera en este campo los que están por abolirlas son mayoría en las tribunas informativas. Por otro lado, "malos tratos", es el tímido eufemismo con el que la prensa aborda el tema de la creciente violencia ejercida -sobre todo- contra inmigrantes en comisaría. Normalmente, la "denuncia" se reduce a un vídeo morboso (de las cámaras del circuito cerrado interno) publicado en las versiones digitales de los diarios durante un corto periodo de tiempo. Y he aquí el quid de la cuestión: la falta de cámaras como protocolo de seguridad en los cinco días que dura el periodo de incomunicación que sufre toda persona acusada de pertenecer al elástico entorno de ETA.

Muchas organizaciones pro derechos humanos lo han sugerido en el caso de la llamada "lucha contra el terrorismo", pero el Gobierno, aún diciendo no tener nada que ocultar, se niega. ¿Por qué a los periodistas de España no les extraña que los etarras se autoinculpen y transmitan todo lo que saben durante la incomunicación en España y no en Francia? Profesoras, artistas, trabajadores o estudiantes. Durante décadas, todo tipo de gente ha sido torturada a su paso por los cuarteles y comisarías. Y es que, "como casi todos los etarras denuncian torturas, casi todos los que denuncian torturas son etarras", es el sofisma empleado por prensa y Estado, no sólo contra presuntos etarras, sino contra todo aquel que ha tratado arrojar luz sobre lo que sucede en el periodo de incomunicación. Así, por la amenaza de ser señalado como simpatizante de "los terroristas", se ha intimidado a aquellos a quienes se les ha pasado por la conciencia denunciar este tipo de violencia utilizando la libertad de expresión. No sería casualidad que los medios más críticos con este tipo de abusos fueran clausurados. Tampoco que varios periodistas trabajadores en estos probasen, en carne propia, las mismas torturas que antes hicieron públicas.

Pretender ampararse en las enormes violaciones de los derechos humanos cometidas por ETA para justificar o encubrir las propias, es una argucia política propia de un conflicto, el cual, contradictoriamente Estado y medios, niegan. El periodismo, respetando cualquier ideología o línea editorial que tenga, debería apartarse de esta anacrónica estrategia represiva, pues si este oficio no contribuye a liberar los cuerpos y las conciencias, se podrá llamar de cualquier forma, pero no periodismo.

Deia

[Textos] Boceto de un posible anarquismo vasco

Últimamente le estoy dando cada vez mas vueltas a un tema: a la grieta existente entre palabras como “vasco” y “anarquista”. No porque no existan ni hayan existidos anarquistas vascos. Ahí tenemos al mismo Likiniano. Los anarquistas guiados por él fueron los primeros que hicieron frente a las tropas de Franco sublevadas en Gipuzkoa. La cuestión es que desde entonces el anarquismo y el “ser vasco” no han sabido fusionarse como es debido, y hoy en día las ideas anarquistas son grandes desconocidas en Euskal Herria, arrinconadas por muchos prejuicios y falsas ideas. Mientras que la democracia cristiana, las ideas socialdemócratas y marxistas han sabido unirse a la identidad vasca (o en algunos casos desfigurarla en beneficio propio), parece que el anarquismo y la identidad vasca no han llegado nunca a hacer ese camino. Por lo menos no como movimiento. Y con esto no quiero decir que el anarquismo tenga que portar una ikurriña. No creo que ayudar a crear un nuevo estado sea trabajo del anarquismo, ni pensarlo, y no le echo la “culpa” de esa grieta al anarquismo. Pero se me hace curioso ver, en el tiempo que he estado en Argentina y Chile, que los anarquistas uruguayos, argentinos y chilenos que se mueven alrededor de grupos como la FORA, el Frente Popular Darío Santillán y otros (o por lo menos los que yo he conocido) expresan más solidaridad -en algunos casos lo hacen suyo- en el conflicto que tienen los vascos (o muchos vascos) con España -entendiéndola dentro de la lucha contra el capitalismo e imperialismo- que los principales grupos anarquistas constituidos en Euskal Herria (o yo mismo). Es más, en los conflictos autóctonos, en todas las luchas donde los indígenas se levantan contra el gobierno colonial no faltan anarquistas, y muchos movimientos anarquistas las reivindicaciones indígenas son de las primeras que defienden.

Per tal de llegir la resta de l'article, punxa en aquest enllaç de Tortuga.

26 jul 2010

[Barcelona] Denúncia als mossos per repressió a les celebracions del mundial

Un joven de 24 años denunciará a los Mossos por perder un ojo en las celebraciones del Mundial en Barcelona

Nicola T. asegura que en la terraza donde se encontraba no había violentos y que sin saber como recibió el impacto de una pelota de goma

Barcelona. (EUROPA PRESS).- Un joven de 24 años denunciará a los Mossos d’Esquadra por haber perdido el ojo derecho durante la carga policial que se desencadenó tras las celebraciones de la victoria de España en el Mundial de Fútbol cerca de la plaza de España de Barcelona, según asegura, por recibir un golpe de una pelota de goma lanzada por la policía.

En declaraciones a Europa Press, Nicola T., un chico italiano que lleva varios meses viviendo en Barcelona, ha explicado: "La noche del Mundial, después que España ganó, fui a plaza España para ver la fiesta de los españoles", aunque después "empezó la guerra, llegaron muchos furgones y un mosso d’Esquadra me ha disparado y me ha hecho perder un ojo".

Nicola T. todavía está en el hospital recuperándose de sus heridas, después de ingresar de urgencia la madrugada del 12 de julio, y según consta en el parte médico de su primera asistencia, al que ha tenido acceso Europa Press, el diagnóstico principal en el momento de su traslado en ambulancia fue una "contusión ocular con posible estallido del globo". Finalmente, tras dos intervenciones, ha perdido su ojo.

Su abogado, Pere Picón, ha explicado a Europa Press que la semana que viene presentarán la denuncia contra los Mossos por lesiones en el juzgado y que se ha demorado hasta ahora porque ha estado recabando todos los testimonios posibles así como filmaciones de aquella noche. Según Picón, la actuación policial fue "desproporcionada" e imprudente.

Se refugió en una terraza

Nicola T. explica que todo ocurrió pasadas la una de la madrugada a la altura del número 347 de la Gran Via, cuando él estaba entre las mesas de una terraza de bar donde se refugió al ver la llegada de los furgones de los antidisturbios. "Me acerqué a este bar porque estaba lleno de personas, porque vi allí a jóvenes y familias, yo estaba un poco asustado, pero tranquilo de que no estaba pasando nada, no había seguidores que estuvieran enfadados", ha relatado.

Nicola T. Ha especificado que "no había ningún tipo de violencia, en plaza de Espanya la gente estaba feliz, estaba contenta, hacía fiesta", aunque sí podía haber unas cuantas personas que estuvieran borrachas. Ha dicho que no vio ningún accidente, y de pronto vio llegar a los vehículos policiales "y estaba muy asustado".

Recuerda que al recibir el golpe, que no sabe concretar de donde le llegó, lo que sintió fue "horrible" porque a raíz del impacto pegó un salto, aunque no perdió la conciencia, cayó al suelo y al sentir dolor en el ojo comprendió que había recibido un golpe.

"Fue un momento horrible", ha explicado el joven, que ha añadido que "afortunadamente había unos cuantos que estaban cerca de mí e intentaron ayudarme en todo lo posible". "Es absurdo que un día de fiesta sea posible que los Mossos puedan venir, como si hubiera una guerra, y disparando a la gente normal", ha opinado.

En el lugar donde él se encontraba "estaba lleno de familias y niños", y todos huían "porque no se lo imaginaban" y estaban asustados. "Había riesgo para todos, fui golpeado yo pero podría haber sido cualquier persona porque yo estaba en medio de muchísima gente", ha explicado.

Una de las camareras del bar ha asegurado a Europa Press que aquella noche la terraza estaba tranquila, con gente festejando, cuando de pronto empezaron a llegar desde Plaza de España decenas de personas alejándose de la carga policial. Entonces fue cuando cayó herido el joven. Según ella, que estaba dentro en el momento del supuesto disparo, varios testigos, algunos clientes habituales, le dijeron que había recibido un impacto de una pelota de goma.

En las celebraciones de las victorias del FC Barcelona del año pasado, al menos cinco personas resultaron heridas por el impacto de pelotas de goma, tres en un ojo, otra en el tórax —que le ocasionó daños en el pulmón— y una quinta en la mandíbula.

Diario La Vanguardia

[Madrid] Agresión policial a una discapcitada

"Me agredieron los municipales aunque tengo la pierna amputada"

S. GOZALO.

"No te hagas la coja", increpaban a Miriam los agentes de la Policía Municipal de Madrid mientras ésta intentaba levantarse del suelo al que acababan de arrojarla. "Me rompieron la prótesis y no podía incorporarme", explica esta joven discapacitada de 22 años a la que hace 3 tuvieron que amputar su pierna derecha.

No te hagas la coja.

La agresión, como consta en los partes de lesiones y en la denuncia que presentó en el Juzgado de Guardia, ocurrió el pasado 24 de junio en el 12 de Octubre cuando Miriam acudía a la consulta de su oncólogo. "Para mí es una cita sagrada y no pude llegar". La llamada de su madre obligó a la joven a orillarse en la glorieta y dejar el coche mal aparcado. "Salí para poder hablar y puse los papeles que demostraban que soy discapacitada y que había perdido la tarjeta, que estaba esperando el duplicado", explica.

Fue entonces cuando llegaron los municipales y la amenazaron, según su versión. "Esto no te sirve, te lo voy a romper, vete de aquí. Además..., ¿quién es la discapacitada", le repetían. Tras este altercado, Miriam se marchó. Lo peor estaba por llegar. "Mientras buscaba aparcamiento caí detrás del patrulla. Fue entonces cuando se bajaron, me sacaron del coche a la fuerza, me agredieron y me tiraron al suelo", explica todavía indignada: "Me amenazaban con detenerme sin más". Afortunadamente, un testigo (que declarará en el juicio) avisó a la madre de la joven, que no tardó en llegar.

Me sacaron del coche a la fuerza y me agredieron

También lo hicieron otros dos coches patrulla. Seis agentes para controlar a una joven con un 40% de discapacidad y a la que ninguno de ellos facilitó su identificación, arrancándose el velcro donde llevan su número de placa. "Los dos primeros se fueron, pero sus compañeros continuaron", relata la joven. Los partes de lesiones confirmaron "rotura fibrilar del gemelo izquierdo, contractura muscular cervical, lumbalgia traumática y policontusiones".

Pero la versión del Ayuntamiento de Madrid es otra. La joven "rompió el limpiaparabrisas de un vehículo oficial y pegó a un agente, que tiene un parte de lesiones del Samur". Eso es, según el Consistorio, lo que ocurrió y consta en el acta policial. Pero curiosamente, aunque Miriam atentó contra la autoridad y una propiedad pública, "no la detuvieron". Desde el Consistorio aseguran que Miriam mantuvo una "actitud agresiva" hacia el coche patrulla y los agentes en todo momento. "Los insultó e increpó, y los siguió con el coche", mantienen fuentes municipales.

En bragas a las urgencias

"Me quité la pierna y me tuve que ir en bragas a las urgencias. Dejé el coche en la puerta de las ambulancias", cuenta Miriam, que asegura que su madre llamó al Samur, pero que al explicar que la habían "pegado los municipales", no enviaron la ayuda. Desde el 112 aclaran que en la llamada no se pidió un Samur, sino que se quería denunciar la agresión,"para lo que hay que ir a la comisaría".

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20 Minutos

[Estat espanyol] Los nuevos emigrantes

Nota: ¿Qué tendran que decir todos los que se oponen a la inmigración, ante este hecho?

DIARIO EL MUNDO

ANA DEL BARRIO 22/07/2010

María Recio se cansó de estar en la cuerda floja, de ver cómo despedían a sus compañeros, de vivir con la ansiedad pegada a los talones. Todas las mañanas, camino de su trabajo, pasaba por una oficina del Inem, pero al final, acabó dando un rodeo por otra calle para no tener que ver la cara del paro. El miedo al desempleo le atenazaba.

Sus derechos laborales fueron menguando y pasó de tener un contrato indefinido a otro de tres meses que le iban renovando. No quiso esperar a que la echaran. Un buen día de marzo del año pasado, cogió el petate y se fue. Dejó a su familia, sus amigos, su empleo y se marchó a Irlanda a empezar una nueva vida.

"Por primera vez, siento que tengo una vida propia. Cuento con más tiempo, estoy saliendo con mis amigos y, además, mejoro mi inglés. Ahora mismo me da miedo volver a España", explica María Recio a ELMUNDO.es, en conversación telefónica desde el condado de Kerry.

No está sola. Si España pasó de ser un país de emigración a convertirse en un lugar de acogida de inmigrantes, con la irrupción de la crisis económica, la llegada de extranjeros se paró en seco y los españoles vuelven a salir a hacer las Américas.

Pilotos españoles buscan empleo como camareros en Dublín, obreros de la construcción levantan edificios en Argelia y profesores dan clases de español en Eslovenia o Croacia.

De hecho, 102.432 españoles abandonaron el país en 2009 en busca de una vida mejor en el extranjero. América sigue siendo el destino favorito de los emigrantes de nuevo cuño y es el continente elegido por seis de cada 10. Europa es el segundo lugar favorito de peregrinación y ya acoge a más de medio millón de emigrantes. Pero, Asia pisa fuerte y es el continente donde la comunidad emigrante ha crecido un 16%.

David Corral es un claro ejemplo del nuevo perfil del emigrante, que ha trabajado en Irlanda y Australia, y ahora se encuentra viviendo en Suiza. En mitad del camino, quiso instalarse en España y asentarse de nuevo en la madre patria, pero no lo logró.

Este licenciado en Empresariales con un extenso currículum decidió volver en octubre de 2007 a Madrid, donde simultaneaba su trabajo en la consultora Ernst and Young con un master del IESE: "Empecé con mucha ilusión. El trabajo me gustaba y, por fin, estábamos en Madrid. Pero en 2008, las cosas se empezaron a poner feas", relata con un tono de pesadumbre.

Y sucedió lo peor que puede pasar en un trabajo: comenzar a tener mucho tiempo libre. "En diciembre de 2008, el parón fue brutal. Pasaban semanas enteras sin proyectos y comenzaron a despedir a la plantilla". Oferta de empleo en Suiza

David tuvo suerte. A través de la red social para profesionales Linked-in, recibió una oferta de empleo de un cazatalentos británico y, en mayo de 2009, comenzó a trabajar en Suiza para Petroplus AG, una empresa del sector petrolífero.

Ahora está encantado con la calidad de vida de Suiza y las ayudas a la familia que hay en este país, donde reciben 300 euros por hijo hasta los 21 años de edad y los colegios son gratuitos desde los 5 años: "En España va a tener que salir mucha gente. La emigración va a ser la única salida para muchos españoles porque esto está muy mal", asegura este madrileño, de 37 años, casado y con dos hijos.

A su juicio, a España le falta todavía mucho para salir de la crisis y necesita cambios profundos en el sistema laboral y en la mentalidad de los trabajadores: "En España, conseguir un trabajo supone aferrarse a él con uñas y dientes y el que está fuera del mercado laboral, no puede entrar. Hay que flexibilizar el mercado laboral, los convenios colectivos y los horarios", receta David como medidas para salir de la recesión.

Ni él ni María se plantean retornar, al menos, por el momento. María Recio trabajaba de secretaria y en Irlanda, comenzó como muchas españolas que dan el salto al extranjero: cuidando a una niña. Poco a poco, consiguió compaginar ese empleo con otro a tiempo parcial en una consultora. Ahora trabaja en una oficina de atención al ciudadano en el condado de Kerry, donde aconseja a los vecinos a qué organismo se tienen que dirigir para realizar sus trámites.

Cobra la mitad de sueldo que tenía en España, pero ha ganado en calidad de vida. "El sentimiento de inestabilidad ha desaparecido. Aquí no te dejan tirado a los leones. Los servicios sociales se preocupan por la gente y le hacen un seguimiento. Aquí han venido muchos compatriotas y he visto au-pair españolas de 40 años. La gente es muy consciente de la situación en España y yo la veo muy mal, fatal", se queja esta extremeña, de 35 años.

Está satisfecha con su decisión y su único miedo "es tener que volver" y verse "cobrando el paro encerrada en un pueblo y no poder hacer nada". "Lo único que llevo mal es estar tan lejos de mi familia". Y recomienda su experiencia como emigrante a cualquier persona que "esté en España, sin hacer nada y comiéndose la cabeza". "Que salgan a cualquier país y aprendan un idioma. Es algo completamente nuevo. Luego siempre se puede volver", aconseja.

10 jul 2010

[Lepe] Policías de paisano confunden a un hombre, le persiguen con los coches, le agreden y se dan cuenta de que no era él a quien buscaban

Y que conste que aquí nos parecería igual de mal si la paliza se la hubieran dado a la persona supuestamente delincuente que buscaban. La violencia gratuíta es criminal la cometa quien la cometa. Pero en el caso de ser la policía el sujeto de la misma, no solo no debe ser disculpada sino que concurre el agravante de abuso de autoridad. Desgraciadamente no es corriente que los tribunales lo vean así. Nota de Tortuga.


Un error policial acaba con una paliza denunciada

Joaquín Cabanillas

El ciudadano, que huyó de los coches policiales, asegura que no se identificaron, tiene parte de lesiones y denuncia ante la Guardia Civil

De película. Así es la historia que vivió el pasado viernes Carlos Martín, un ciudadano de Lepe víctima de un error policial tras el que acabó recibiendo una “paliza” por parte de miembros de la Policía Nacional. Martín relató que los hechos sucedieron sobre las 13:00 horas, cuando se dirigía desde Lepe a la playa de La Antilla, y a la altura del cruce conocido como ‘el cámping’ le adelantaron dos coches “de los que se bajaron tres hombres de paisano, que me apuntaron con pistolas, sin identificarse como policías”. “Mi primera reacción fue dar marcha atrás al coche y huir, porque pensaba que eran atracadores”, lo que hizo, al tiempo que llamó al 091 para informar de los hechos, pero unos metros después fue otro vehículo el que le cortó el paso, “y fue entonces cuando vi a un hombre con un peto de la Policía Nacional, y entonces pensé que no habría ningún problema”.

Sin embargo,según el relato del denunciante, fue este agente el que le sacó violentamente del coche, “y entonces me tiraron al suelo, me sacaron del coche, y varios policías me empezaron a golpear en la cara y las costillas, mientras me ponían una pistola en la cabeza”, señaló. Todo ello, mientras le pedía a los agentes que cogiesen su cartera para comprobar su identidad, “a lo que se negaron en todo momento, hasta que finalmente lo hicieron, y el Policía que comprobó quien era se le cambió la cara, se echo las manos a la cabeza y se dio cuenta del tremendo error que habían cometido”. Los hechos están denunciados ante la Guardia Civil, con el parte médico de lesiones correspondiente.

El error se cometió en el marco de una operación en la que los miembros policiales acabaron incautando en la localidad lepera 1.440 kilos de hachís, y deteniendo a dos personas. En cuanto el error, la Subdelegación arguye que Carlos Martín “lejos de detenerse y colaborar con la Policía, inició la huida marcha atrás”. Una vez comprobado que no era a la persona que estaban buscando “se le dejó marchar, no sin antes pedirle disculpas por lo ocurrido y poner a su disposición toda la colaboración para que realice las acciones legales que estime oportunas”.

6 jul 2010

[Tenerife] 30 niños de 11 años son formados como policías, prometen el cargo y comenzarán a patrullar acompañando a la policía local

A ver, si se supone que hay normas que tratan de alejar a los niños de la violencia que ofrece la televisión, y se supone que existe la "educación para la paz" en la que se trata de educar para la resolución sin violencia de los conflictos, ¿qué sentido tiene incorporar a estos muchachos a una de las instituciones más violentas que existen en la sociedad? Porque será legal, oficial y todo lo rutinaria que se quiera, pero la labor de la policía incluye netamente el empleo de la violencia. ¿Es el mejor lugar para educar a un menor de once años? Evidentemente no. ¿O a ud. le parecería educativo que su hijo se paseara por las calles disfrazado de policía y acompañando a un señor de cuya cintura cuelga un revólver, o una porra y unas esposas en el mejor de los casos?

¿A qué se deben entonces este tipo de experimentos (éste no es el primero)? Evidentemente obedecen al objetivo de que las instituciones violentas "oficiales" de la sociedad gocen cada vez más de legitimidad entre la ciudadanía y que las nuevas generaciones se vayan educando en esa nueva forma de percibirlas. Al poder le interesa que sus brazos armados (polícías y militares) estén lo más fuera posible de cualquier debate social.

Se nos podrá decir que a estos menores se les educa en las funciones policiales "buenas": ayudar a la gente a cruzar la calle, colaborar con la defensa del medio ambiente, los minusválidos etc... Vale, pero entonces al menos que les lleven a participar en brigadas de protección civil y no en la policía. Allí podrían quizá educarse en ese tipo de servicio "a la sociedad" sin asimilar los antivalores de la violencia que impregnan la función policial. Nota de Tortuga.


Niños policía patrullan Adeje

Canarias7.es

Santa Cruz de Tenerife

Un grupo de 30 niños de 11 años acompañará en las labores de patrulla y vigilancia de la Policía Local del municipio de Adeje después de que hayan prometido su cargo en un acto en el que recibieron, además, sus gorras y uniformes. Es la primera vez que se pone en marcha en Canarias una policía infantil.

Los 30 menores que comenzarán a patrullar las calles de Adeje han sido seleccionados por los colegios de Adeje y han recibido formación desde el mes de marzo. En este tiempo han aprendido en materia de medio ambiente, comunicación o sobre qué hacer en caso de que un coche no autorizado se encuentre estacionado en un aparcamiento para minusválidos.

El lunes tomaron posesión del cargo ante la presencia del alcalde de Adeje, José Miguel Rodríguez Fraga, y la concejal de Seguridad, Carmen Nieves Rodríguez, familiares y amigos de esta primera promoción de Policía Infantil, según ha explicado el consistorio sureño.

Con un «sí prometo», estos jóvenes agentes prometieron respeto a la Constitución, la cual fue definida pro el alcalde como «el acuerdo de los españoles sobre su convivencia y valores y, por lo tanto, todos los españoles debemos cumplirla y hacer que se cumpla ya que ha sido la democracia el periodo más largo de paz, convivencia pacifica y de avance social, que ha tenido España».

El alcalde felicitó a la Concejalía de Seguridad por haber «cumplido bien el encargo que se le hizo de la Alcaldía de canalizar proyectos que mejoren la convivencia como un compromiso activo con el municipio de Adeje y de vincular la seguridad con el bienestar comunitario, dando paso a un nuevo concepto de la seguridad, una más preactiva la cual se fundamenta en la paz, la convivencia y los valores».

También felicitó Rodríguez Fraga a los 30 graduados , de los que dijo que «han cumplido bien, se han esforzado por aprender, por prepararse y lo han logrado, no se consigue nada valioso sin esfuerzo, por lo tanto felicidades por ello, estamos todos contentos y de enhorabuena, porque con esto seguimos avanzando hacia un pueblo mejor en el que reina la paz».

http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=174471


Ver también:

Sevilla: niños de 2º de infantil homenajean a la Guardia Civil (disfrazándose de Tejero) y al ejército en una fiesta de fin de curso