1 dic 2011
Revista "Contrahistoria"
Madril
"Contrahistoria" es una revista madrileña que nace en la primavera de 2010 con la intención de rescatar episodios históricos, de inusual aparición en publicaciones o estudios comerciales u oficiales, desde una perspectiva crítica y anticapitalista...
http://revistacontrahistoria.blogspot.com/
14 sept 2011
Un Referente de Lucha
Nacido en Antequera pero cosmopolita volcado al mundo. Su oficio, recuperador de plusvalías, atracador temido por la guardia civil y otros cuerpos de zombis. Para detenerlo, en una ocasión le metieron 114 balas dentro del vehículo en que viajaba. De chiripa, de dos sólo uno herido; Paco indemne, oía como llegaban los picoletos y se decían... ³y si los rematamos?².
Además de luchador, estratega. Los dos motines consecutivos de Puerto I fueron coordinados por él y en la cúpula por otro Paco (nombre de guerra: B.....).
Con el record de 117 ³funcionarios varios² secuestrados, años después le daban palmaditas: ³ojalá si nos toca otro secuestro estes tú, que eres un caballero². La verdad es que querían hacer trocitos a algunos carceleros.
En una fuga de Málaga abatió a un madero que llegó a empotrar una de sus balas en el techo; se joda el pistolero. Si te encañonan con un arma, mejor no hacer el imbécil.
En otra ocasión, en un espectacular motín en Ocaña, atacaron con cócteles las garitas de los picos. Liaron una del carajo. Montón de guindas pillaos (muchos guardias secuestrados). Tuvo que acudir el director general a negociar y casi lo atrapan también a él.
Constantes reivindicaciones, huelgas de hambre, autolesiones, centenas de denuncias que jamás prosperaron.
Años y años en régimen especial FIES sin dejar de luchar. En Fachadolid intentaron gasearlos. A las dos y media de la mañana se despertó uno y había un olor tóxico de la hostia. Menos mal que pudo despertar a sus compañeros, que hicieron tal ruido en la cárcel que no podrían haberse escondido los malditos fascistas. ³Noo... es que parece ser que un disolvente se cayó junto al tubo de aire para la calefacción². Pa cagarse.
Huyó de Cartagena descolgándose de un último muro de 12 metros. Se quedó sin cuerda y al saltar se fracturó el tobillo y la tibia a lo largo. Pese a esto logró huir y curarse. Lástima que esta grave lesión estuviera causándole dolores durante años. Eso sí, más estoico que la leche, nunca se quejaba. Antes de morir, para intentar huir de Valencia se llegó a alojar un ³misil² (pincho más o menos grande que se utiliza para autolesionarse y reivindicar) sobre el corazón, parte de un motín.
En fin, de hecho y de palabra abogaba por la libertad. Gran compañero, amigo de sus amigos y muy enemigo de ³el enemigo². Ideológicamente estuvo en las filas de la Idea.
Pagados 23 años, cansado, sólo, sin esperanzas, nos escribió a sus compañer@s disculpándose y despidiéndose. Otro crimen de estado.
¡¡ SEGURO QUE LA TIERRA ESTÁ SIENDO LEVE CONTIGO, FRANCISCO ORTIZ JIMÉNEZ!!
José María Pirla Oliván.
C.P. Albolote. M-5
18.080 Albolote - Granada
Ocupación y abusos en Haití… y Uruguay.
Como anarquistas nos alejamos de la práctica de la lástima o el uso sensacionalista que de los hechos se pueden hacer, pero es claro que nos inundan de bronca los últimos abusos de los mercenarios del Estado, sus defensores y los que quieren disimular siempre las cosas hablando de hechos aislados. Es, puede ser aislada la violación (aunque se ha repetido ya infinidad de veces y es un correlato de toda ocupación militar) pero no pueden ocultar el hecho de la dominación descarada e infame por la fuerza del pueblo haitiano, imposición de un orden jerárquico, preparación para el buen transcurrir del capitalismo dándole las garantías por la fuerza a nuevos políticos para convertirse en la casta del orden Democrático.
Potenciemos nuestros actos resistiendo a tanta mierda organizada, démosle caricias de libertad a este mundo del autoritarismo del policía bueno y el malo al cual juegan los Estados y los capitalistas. No tenemos que estar o conocer a un haitiano para sentirnos ultrajados nosotros también y devolverles nuestra bronca y rabia a su militar cara. Creemos, tenemos que continuar la denuncia siempre constante a la ocupación de las tropas de mercenarios del Estado uruguayo porque además es parte de la ocupación que todos sufrimos acá por las mismas fuerzas que intentan negarnos las tierras y la libertad. Personalmente trabajé un día en una obra (en la construcción) con un imbécil, que contaba con gracia como cambiaban a haitianos (él había sido ocupante de verde) galletitas por ropa “de marca” que algunos tenían porque las ONG les daban. El milico se burlaba de esos negros sin comida a los que cagaban recibiendo de ellos Nikes nuevos. Esa cabecita es la misma cabecita de los que mantienen el negocio de la pasta en nuestros barrios, las razzias a los más pobres y el cinismo político que tenemos que soportar día a día.
Las ocupaciones, la violencia de los Estados, así como los bombardeos a pueblos enteros son parte de su lógica de explotación y reparto mundial. Hay que seguir y por supuesto reproducir y acrecentar la resistencia al orden capitalista. Todos los medios que nuestras conciencias y valores reclaman son nuestra muestra inequívoca de solidaridad. Estén seguros que pelear acá es pelear allá. A la dominación la contrarresta la autonomía y la fuerza de nuestra libertad, de nuestra acción. Combatamos al capital, sus mercenarios y el negocio que han hecho de la vida.
Frente a la violencia de los Estados y el capital, nuestra más fuerte y decidida resistencia.
¡Nuestro antimilitarismo surge de nuestra más decidida libertad, ni dios ni amo, ni nacionalismos ni Estados y frente a su mundo de esclavos, acción directa!
[Xile] Marcha del 11 de septiembre
En la manifestación convocada al cementerio central por organizaciones de derechos humanos, al cumplirse 38 años de la conmemoración del ultimo golpe de estado, se produjeron duros enfrentamientos al finalizar el acto.
Mas de 300 encapuchadxs atacaron a varios medios de comunicación, carabineros de fuerzas especiales y a los pacos “de rojo”, en las inmediaciones del cementerio general, los equipos de varios medios de idiotización masiva fueron blanco como el año anterior, registrándose cuantiosas perdidas para ellos por las destrucción de sus equipos, mas de 10 carabineros terminaron heridos al igual que un caballo de la montada. Un joven fue detenido durante los enfrentamientos con 4 bombas molotov, quizás otro montaje de los pacos? en total fueron mas de 27 detenidxs. A la manifestación habrían asistido unas 10 mil personas.
Mas de 450 puntos conflictivos se registraron durante la noche solo en Santiasko al finalizar otro 11 de septiembre, mas de 280 mil personas han quedado sin suministro eléctrico, micros quemadas, supermercados saqueados e incendiados , iglesia atacada y casi quemada, 280 detenidos a nivel “nacional” y 40 carabineros heridos (3 de gravedad) son solo algunos de los acontecimientos de este día. La noche comenzó con un transantiago incendiado, bombazos y barricadas en el sector de villa francia cerca de las 21 hrs hechos que no pudieron ser evitados por el operativo especial que realizaron las “autoridades” y en otro lugares durante la noche se presentaron hechos como el intento de incendio a una iglesia, dos supermercados saqueados, en los morros(san bernardo) al igual que la noche anterior se sintieron disparos y hasta extensas ráfagas de tiros. Solamente en Villa Francia la policia detuvo a 14 personas, en las afueras del Liceo Dario Salas se produjeron largos enfrentamientos y en una ocasión un carabinero arrojo una bomba lacrimogena al interior de un departamento, varias micros de corta y larga distancia fueron apedreados.
Algunas comunas dela Region Metropolitana donde se presentaron los 450 puntos de conflicto fueron: Maipú (Ciudad Satélite y Camino Rinconada), Recoleta, Huechuraba, Peñalolén, Pudahuel, Lo Espejo, Villa Francia, La Victoria, Gran avenida, Los Morros, La Pincoya, Conchalí, La Florida, San Miguel, Macul, Avenida Central, San Ramón y San Bernardo. Los disturbios se extendieron durante toda la noche en varios puntos del territorio $hileno.
Concepción: Se registraron barricadas, específicamente en las afueras a la Vega Monumental y en la Universidad de Concepción, hubo cortes eléctricos por los cadenasos, la prensa fue agredida y saquearon una farmacia. Misma situación se reportó en Quilpué y Villa Alemana.
Valparaíso: Durante la noche de este domingo se registran barricadas en el sector de Rodelillo y Playa Ancha, específicamente en el sector de la Universidad de Playa Ancha, donde también se hubo cortes del suministro eléctrico, debido a cadenazos y varios enfrentamientos con carabineros y destrozos en la ciudad.
Arica: Cerca de 100 encapuchados generan disturbios en la avenida 21 de mayo de la ciudad, detrás de la Universidad de Tarapacá, destrozando señales de tránsito en aproximadamente 5 cuadras y amedrentando a los vehículos que transitan por el lugar, sin presencia policial.
Valdivia:La jornada de incidentes por conmemoración del 11 de septiembre se desarrolla en la ciudad con un grupo de personas que instaló una barricada en la población Pablo Neruda de la ciudad, lo que ha generado que Carabineros despeje el sector. También hubo cortes de suministro eléctrico en el sector Corvin.
A su vez, Chilectra informó que 135 mil clientes se encontraban con cortes parciales de su suministro eléctrico en la Región Metropolitana. Algunas comunas afectadas: La Florida, Lo Espejo, Huechuraba, Maipú, Pedro Aguirre Cerda, Estación Central, Conchalí, Pudahuel, San Joaquín, San Miguel, Peñalolén, Lo Prado, San Ramón, Quilicura, Lampa, Independencia, Recoleta y Macul, Puente Alto, La Pintana y San Bernardo.
Otros Hechos:
Una joven de 15 años fue alcanzada por un bala en el tórax y se encuentra gravemente herida, esto sucedió en el sector de EL Bosque.
14 carabineros heridos, dos de ellos con heridas graves uno perdió un ojo (Quillacura) y el otro recibió mas de 40 perdigones en las manos y piernas ( San Bernardo).
Otros datos: La prensa habla de jornadas mas tranquilas que en años anteriores, pero al parecer es lo único que saben decir desde hace unos años atrás, mientras que un coronel de carabineros informo que los disturbios son mas elevados que el año anterior pero de igual intensidad que otros años atrás.
VIDEOS:
ArdeMoyano Records
26 ago 2011
[Anonymous] Recopilación de pruebas gráficas sobre la represión histórica del PP-PSOE
ANONYMOUS está recopilando pruebas documentales de la represión policial post franquista, desde 1975 a 2011, durante los sucesivos regímenes dictatoriales PP-PSOE.
Comunicado:
"HOLA MUNDO
ESTE ARTÍCULO NO ES UNA BROMA. ESTA INICIATIVA FORMA PARTE DE LA FASE 1 DEL "PLAN" ANUNCIADO POR ANONYMOUS EN LOS ÚLTIMOS MESES.
EN ESTE CASO SÓLO MOSTRAREMOS COMO EJEMPLO EN ESTE ARTÍCULO ALGUNAS PRUEBAS AUDIOVISUALES FÁCILMENTE ACCESIBLES EN LA RED SOBRE LA REPRESIÓN DEL ESTADO ESPAÑOL CONTRA SUS CIUDADANOS DESDE LA TRANSICIÓN ESPAÑOLA HASTA NUESTROS DÍAS. ESTOS SON SÓLO ALGUNOS DE LOS VIDEOS RECOPILADOS SOBRE ESTE TEMA. POR FAVOR DESCARGADLOS EN VUESTROS PCs ANTES DE QUE LAS FUERZAS REPRESIVAS, POR DICTADO DEL MINISTERIO DEL INTERIOR DEL ESTADO ESPAÑOL DEN ORDEN DE ELIMINARLOS DE LA WEB, COMO HA SUCEDIDO EN LOS ÚLTIMOS DÍAS POR MANDATO EXPRESO DEL REPRESOR PUIG SOBRE LOS CONOCIDOS SUCESOS REPRESIVOS EN BARCELONA CONTRA EL MOVIMIENTO 15-M. LOS VIDEOS SE MUESTRAN MÁS O MENOS EN ORDEN CRONOLÓGICO AUNQUE EN MUCHOS CASOS NO ES POSIBLE ATRIBUIRLE LA PROCEDENCIA EXACTA DEL SUCESO A PESAR DE LA OBVIEDAD DE LAS ACCIONES REPRESORAS.
RECOMENDAMOS DESCARGAR TODOS ESTOS VIDEOS DE LA RED, GUARDAR COPIAS DE TODAS ESTAS PRUEBAS DOCUMENTALES Y VOLVER A DIVULGARLAS EN EL MAYOR NÚMERO DE WEBS POSIBLE, CON VISTAS A UNA FUTURA QUERELLA INTERNACIONAL CONTRA EL GOBIERNO DE ESPAÑA ANTE ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS Y TRIBUNALES PENALES INTERNACIONALES POR TODOS LOS CRÍMENES DE ESTADO, REPRESIÓN Y TERRORISMO DE ESTADO PERPETRADOS POR LOS REGÍMENES DEL PP-PSOE DESDE EL FIN DEL FRANQUISMO HASTA LA ACTUALIDAD. TAMBIÉN NOS GUSTARÍA MOTIVAR A LAS VICTIMAS DE LA REPRESIÓN POST-FRANQUISTA Y ACCIONES DE TERRORISMO DE ESTADO COMETIDOS DESDE EL 1975 HASTA EL 2011 A QUE PUBLIQUEN Y DIVULGUEN EN LA WEB PRUEBAS DOCUMENTALES ( DENUNCIAS, PARTES DE LESIONES, RESOLUCIONES JUDICIALES, DECLARACIONES, GRABACIONES, FOTOGRAFIAS, PRUEBAS DE TODO TIPO, ETC ) YA QUE ES LA ÚNICA MANERA DE QUE LOS CRÍMENES DE ESTADO Y LA REPRESIÓN QUE EL ESTADO ESPAÑOL HA LLEVADO A CABO EN LA POSTDICTADURA FRANQUISTA SEAN JUZGADOS Y NO QUEDEN IMPUNES EN EL FUTURO.
TODOS ESTAS PRUEBAS DOCUMENTALES, DENUNCIAS, RESOLUCIONES JUDICIALES, ETC NECESITAN SER TRADUCIDAS A LA MÁXIMA CANTIDAD DE IDIOMAS POSIBLES, ESPECIALMENTE INGLÉS Y FRANCÉS, COMO FORMA DE ASEGURARNOS DE QUE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL SEPA LO QUE HA OCURRIDO Y ESTÁ OCURRIENDO, Y QUE TENGA LA MÁXIMA DIVULGACIÓN INTERNACIONAL. POR LO QUE SOLICITAMOS LA COLABORACIÓN DE TRADUCTORES VOLUNTARIOS QUE DESEEN COLABORAR CON ANONYMOUS EN LA TRADUCCIÓN DE TODA ESTA INGENTE CANTIDAD DE PRUEBAS. ASÍMISMO HACEMOS UN LLAMAMIENTO A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL Y MIEMBROS DE ANONYMOUS FUERA DE ESTE ESTADO PARA COOPERAR EN LAS INVESTIGACIONES QUE PLANEAMOS LLEVAR A CABO.
Al mismo tiempo sería muy valioso que todo aquel que tenga en su poder pruebas de esta naturaleza las haga públicas a título personal si lo desea, de la manera que considere más efectiva.
Este es un listado de links provisional como punto de partida para las investigaciones proyectadas:
1984: Cargas policiales en los Astilleros Euskalduna, con ráfagas de metralleta, un muerto.
http://www.youtube.com/watch?v=FZYtx0JzmGk
1987: Cargas policiales( con armas de fuego incluidas ) en las Movilizaciones Estudiantiles en Madrid. Declara una de las chicas que fue tiroteada.
http://www.youtube.com/watch?v=7Zlm-_0HPUw
Carga policial contra trabajadores de SANTANA en la crisis del 94
http://www.youtube.com/watch?v=q2rVYkw2Vps&feature=related
Año 2000: Carga de los Leones contra el Sindicato de Obreros del Campo, frente el Congreso
http://www.youtube.com/watch?v=cv10Mnyy9uQ
Año 2009: Cargas contra estudiantes anti-Bolonia.
http://www.youtube.com/watch?v=1VJ4B08ySEk
Año 2009: La policía escolta a nazis y detiene a los que se manifestaban en contra:
http://www.youtube.com/watch?v=EbNsihzUs7o
Año 2011: "Limpieza" de la Plaza de Cataluña por los Mossos de Squadra:
http://www.youtube.com/watch?v=19o8Yo-cObI&feature=grec_index
"Limpieza" y manipulación policial en el desalojo contra la investidura de Gallardón.
http://www.youtube.com/watch?v=AsxxYt10Dzo&feature=related
Armas ilegales utilizadas por la policía en Barcelona
http://www.youtube.com/watch?v=WtizWdq5Gn0
Cadena policial reprime la libre libertad de prensa:
http://www.youtube.com/watch?v=RjT4-uY2mfE&feature=youtu.be
http://sociedad.e-noticies.es/cordon-policial-a-la-prensa-54179.html
Manifestación antifascista reprimida en Iruña, acto Falange legalizado.
http://www.youtube.com/watch?v=urMRmnMDu38&feature=related
Guardia Civil pegando en una sentada ( Procedencia del Video ??)
http://www.youtube.com/watch?v=aQXmsDTSDUc&feature=relatedwww.coordinadorasindicalm.es/resources/Represiondefinitivo0906.pdf
Vivienda Digna
http://www.youtube.com/watch?v=rUixHrc0nwA&NR=1
Manifestación de Atento-Telefónica cortando el tráfico de Juan Flórez, la policia carga contra los manifestantes.
http://www.youtube.com/watch?v=XEwW9I8JB6Y&feature=related
Policia contra manifestantes pacíficos ( ¿ Procedencia ? )
http://www.youtube.com/watch?v=ik-kueengyo&feature=related
Policia da paliza padre e hija en Iruña
http://www.youtube.com/watch?v=14vLDs0r_7Q&NR=1
POLICIA NACIONAL AGREDE A UN VIANDANTE
http://www.youtube.com/watch?v=nNLQ3mS6hsU&NR=1
Desalojo Gatxetxe:
http://www.youtube.com/watch?v=L3tjQmlu03M&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=OI_p4gchsoQ&feature=related
OTROS:
http://www.youtube.com/watch?v=9k_0BEaLjh0&feature=related
SAT SEVILLA AVE
http://www.youtube.com/watch?v=k_bD3BPW6Ak&feature=player_embedded
REPRESIÓN CAMIONEROS:
http://www.youtube.com/watch?v=JfBdLn8zAkc&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=oMLt0OzIAqo&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=hG5wLdaKQTA&NR=1
Carga policial y detenciones en la Castellana, Madrid, el 4 de agosto 2011
http://www.youtube.com/watch?v=sgh9Tu16BR0
INFORME SOBRE REPRESIÓN CONTRA SINDICALISTAS Y TRABAJADORES .PDF
www.coordinadorasindicalm.es/resources/Represiondefinitivo0906.pdf
Prescindimos de insertar todos los videos de la represión que el "Gobierno de España" está perpetrando contra el movimiento 15-M en este momente porque símplemente está resultando algo excesivo como para enumerarlos aquí. La cantidad de material que comienza a circular por la red sobre la represión contra ciudadanos es sencillamente abrumadora. ANIMO A TODOS LOS COMPAÑEROS A QUE HAGAN UNA RECOPILACIÓN EXHAUSTIVA Y LOS INSERTEN AQUÍ O EN CUALQUIER OTRO LUGAR DE INTERNET.CON VISTAS A REALIZAR UNA WEB SOBRE LA REPRESIÓN DESDE EL 1975 HASTA EL 2011 BAJO LOS SUCESÍVOS REGÍMENES DICTATORIALES DEL PP-PSOE.
NO OLVIDAMOS. NO PERDONAMOS.
ESPERADNOS.
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(Contribuciones hasta el momento a esta iniciativa)
AMPLIACIÓN DEL TEXTO INICIAL DEL ARTÍCULO, I
Anonymous|21-08-2011
MÁS VIDEOS SOBRE REPRESIÓN POLÍTICA
Marzo del 2003.Agresion policial en las manifestaciones contra la guerra de Iraq.
http://www.youtube.com/watch?v=rgyZoHhm3Xg&feature=related
REPORTAJE SOBRE ABUSOS POLICIALES Y AGRESIONES A MANIFESTANTES.
http://vimeo.com/23808534
OTRO VIDEO DE REPRESIÓN CONTRA EL SAT:
http://www.youtube.com/watch?v=OJuT6IIKs48
AMPLIACIÓN DEL TEXTO INICIAL DEL ARTÍCULO, II
|21-08-2011
MÁS INFORMES Y ARTÍCULOS SOBRE REPRESIÓN DURANTE LOS GOBIERNOS DEL PP-PSOE
UN LISTADO DE CASOS DE REPRESIÓN DESDE 1978:
http://www.canarias-semanal.com/represion.html
NFORME SOBRE LA REPRESIÓN CONTRA EL MOVIMIENTO DE INSUMISIÓN Y OBJECIÓN DE CONCIENCIA ANTES DE LA CREACIÓN DEL EJÉRCITO PROFESIONAL ( Consejos de guerra, condenas por deserción, penas de prisión hasta pasado el 1998.
http://www.nodo50.org/moc-carabanchel/documentos/informe_represion_insumisos.htm
2002. La policía admite tener “archivos secretos” de activistas sociales
http://www.diagonalperiodico.net/La-policia-admite-tener-archivos.html
INFORMES DE AMNISTIA INTERNACIONAL SOBRE MALOS TRATOS Y TORTURAS POR PARTE DE LAS FSE EN PDF:
https://doc.es.amnesty.org/cgi-bin/ai/BRSCGI/ESPA%C3%91A:%20SAL%20EN%20LA%20HERIDA%20LA%20IMPUNIDAD%20EFECTIVA%20DE%20AGENTES%20DE%20POLIC%C3%8DA%20EN%20CASOS%20DE%20TORTURA%20Y%20OTROS%20MALOS%20TRATOS?CMD=VEROBJ&MLKOB=25983483636
http://www.google.es/url?sa=t&source=web&cd=1&ved=0CBwQFjAA&url=http%3A%2F%2Finvestigaccio.org%2Fospdh%2Fsites%2Fdefault%2Ffiles%2FEspa%25C3%25B1a.%2520Sal%2520en%2520la%2520herida.pdf&rct=j&q=INFORME%20SAL%20EN%20LA%20HERIDA%202009%20PDF&ei=MSlQTvGQEIPj4QSk2J3BBw&usg=AFQjCNGqlt4Y4QWaslUm3oC1P--9HpRmxA&cad=rja
2010-2011.Sucesión de acciones represivas contra movimientos sociales de Granada COMUNICADO EN PDF CON TODOS LOS CASOS
http://www.jaleoandalucia.org/joomla/index.php/home/granada/202-manifestacion-contra-la-represion-en-granada.pdf
AMPLIACIÓN DEL TEXTO INICIAL DEL ARTÍCULO, III
Anonymous|21-08-2011
VIDEOS SOBRE TORTURAS, ASESINATOS Y AGRESIONES POR PARTE DE LA POLICÍA CONTRA CIUDADANOS, QUE HAN QUEDADO IMPUNES:
REPORTAJE SOBRE EL CASO ROQUETAS ( GUARDIAS CIVILES TORTURAN Y ASESINAN A UN AGRICULTOR, SALEN ABSUELTOS O CON CONDENAS MÍNIMAS ) ENTREVISTA A LA FAMILIA DEL ASESINADO.
http://www.youtube.com/watch?v=78nY87hu7Xg
http://www.youtube.com/watch?v=eGpnt8Igvng
ACUSACIÓN DE TORTURAS CONTRA LAS FSE POR PARTE DE AMNISTIA INTERNACIONAL. VIDEO
http://www.youtube.com/watch?v=vil9l0f9dIE
VIDEO SOBRE LA MUERTE DE UN DETENIDO EN UN TRASLADO EN COCHE DE LOS MOSSOS, GRABACIÓN CON CÁMARA OCULTA EN UN CALABOZO DE LOS MOSSOS, ETC.
http://www.youtube.com/watch?v=L9il9gXmyyg&feature=related
OTRO VIDEO CON CÁMARA OCULTA DE ABUSOS POLICIALES A UNA DETENIDA EN UN CALABOZO.
http://www.youtube.com/watch?v=vVWmWsVBWt8&NR=1
POLICIA MATA A UN HOMBRE ATROPELLÁNDOLO Y SALE ABSUELTO DEL JUICIO
http://www.youtube.com/watch?v=Gp3ZnFT8kxc"
*Extraído de IndymediaMadrid
16 ago 2011
[Xile] Periódico Anarquista El Surco Nº28, agosto 2011
Compañeros y compañeras, amigos y amigas:
Saludando alegremente a quienes nos apoyan, leen y discuten, dejamos a su disposición esta nueva entrega.
En este número El Surco trae:
• Editorial: LO QUE SE VA Y LO QUE QUEDA (COYUNTURAS Y EXPERIENCIAS). A propósito de las manifestaciones estudiantiles.
• Documento Histórico: A los trabajadores argentinos (Bartolomé Vanzetti).
• COLBÚN SE HUNDE. La construcción de una central que atenta contra la vida y el medio ambiente (Análisis).
• Silueta de Agitadores: JORGE TAMAYO GAVILÁN.
• LA VIOLENCIA Y EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL. Grietas de un “acuerdo” ciudadano (Análisis).
• DESCONTENTOS, CREADORES, MUNICIPALIZADOS Y SUBVENCIONADOS: BREVE ESBOZO DE LOS SECUNDARIOS DE LA FLORIDA (Crónica).
• SALIENDO DEL CLÓSET. LA DISIDENCIA SEXUAL COMO PRÁCTICA LIBERTARIA (Opinión).
• Información sobre el ESTADO DE SALUD DEL TORTU (Luciano Pitronello) (Colaboración).
• Romper el asfalto, VOLVER A LA TIERRA (Carta abierta a mis compañeros de la ciudad, entre quienes vivo, por ahora). (Opinión).
• Habitación (Poema). Por Ninguno desde ninguna parte.
• La moral anarquista de Kropotkine. (Reseña de libro).
• Conflicto mapuche. CONTINÚAN LOS ENFRENTAMIENTOS EN LA ARAUCANÍA (Breve).
• Y muchas otras cosas…
Pueden descargar El Surco desde el siguiente enlace: www.ideamestiza.org/elsurco28.pdf
Este enlace es provisorio, pues hemos tenido problemas con nuestro sitio web.
Solidarizamos una vez más con los compañeros en procesamiento por el “Montaje Caso Bombas”.
A denunciar el juicio político y a recomponer la solidaridad.
Para dar continuidad a este proyecto PREFIERA LA EDICIÓN EN PAPEL E INFÓRMATE DE LOS PUNTOS DE DISTRIBUCIÓN EN LA CONTRATAPA DEL PERIÓDICO.
22 jul 2011
[Memòria] El embrión de un ejército anarquista. La historia de los Comités de Defensa de la CNT.
Agustín Guillamón ha escrito un libro rescatando la historia de los Comités de Defensa de la CNT, de la editorial Aldarull. El libro se llama Los Comités de Defensa de la CNT en Barcelona (1933-1938).
La claridad con la que se exponen los hechos, ayuda a tener una perspectiva apropiada de las decisiones a las que tuvieron que enfrentarse en aquéllos años.
A pesar de ser generalmente ignorados u obviados, por las memorias y por la historiografía actual sobre la guerra civil y la revolución española, tuvieron una importancia clave para la victoria de la clase obrera organizada (que se conmemora el 19 de julio), así como para la formación de las milicias y los comités de barriada en Barcelona. Nos parece importante que volvamos a estudiar cómo se organizaron en el pasado, en estos temas estratégicos, con el fin de aprender para el futuro.
Sorprende la lucidez de aquellas gentes que organizaron un ejército clandestino durante años preparados para hacer la Revolución en cuanto se decidieran a ello los organismos superiores de su Organización. En esta entrevista se mezclan fragmentos del libro en cuestión con añadidos del autor.
Alb.- Pregunta obligada, ¿qué era un Comité de Defensa?
Los comités de defensa eran la organización militar clandestina de la CNT, financiada por los sindicatos y su acción estaba subordinada a éstos.
En octubre de 1934 se abandonó la vieja táctica de los grupos de acción, en favor de una seria y metódica preparación revolucionaria. Decía el CNCD “No hay revolución sin preparación. Hay que acabar con el prejuicio de las improvisaciones. Ese error, de la confianza en el instinto creador de las masas, nos ha costado muy caro. No se procuran, como por generación espontánea, los medios de guerra inexcusables para combatir a un Estado que tiene experiencia, fuerte armamento y mayor capacidad ofensiva y defensiva”.
Los comités de defensa eran la organización militar clandestina de la CNT, financiada por los sindicatos y su acción estaba subordinada a éstos.
El grupo de defensa básico, debía ser poco numeroso, para facilitar su clandestinidad y agilidad, así como un conocimiento profundo del carácter, conocimientos y habilidades de cada militante. Debía estar formado por seis militantes, con funciones muy específicas:
1.- secretario: contacto con otros cuadros, creación de nuevos grupos, informes.
2.- investigación de personas: determinar la peligrosidad de los enemigos.
3.- investigación de edificios: levantar planos y elaborar estadísticas.
4.- estudio de los puntos estratégicos y tácticos de la lucha callejera.
5.- estudio de los servicios públicos.
6.- investigar dónde obtener armas, dinero y abastos.
Se consideraba que ese número de seis militantes era la cifra ideal para constituir un grupo o cuadro de defensa, sin dejar de considerar que, en algún caso, podía sumarse algún miembro más para cubrir tareas “de sumo relieve”. La clandestinidad debía ser absoluta. Eran los núcleos básicos de un ejército revolucionario, capaces de movilizar a grupos secundarios más numerosos, y éstos, a su vez, a todo el pueblo.
El grupo de defensa era la célula básica de esa estructura militar clandestina de la CNT, constituida por seis militantes. Su ámbito era una demarcación muy precisa dentro de cada barrio. En cada barrio se constituía un Comité de Defensa de la barriada, que coordinaba todos esos cuadros de defensa, y que recibía un informe mensual de cada uno de los secretarios de grupo. El secretario-delegado de barrio realizaba un resumen que entregaba al Comité de Distrito; y éste, a su vez, lo tramitaba al Comité Local de Defensa “y éste al Regional y al Nacional sucesivamente”.
La Ponencia del CNCD también detallaba la organización de los comités de defensa a escala regional y nacional, encuadrando además a aquellos sectores de trabajadores, como ferroviarios, conductores de autocar, trabajadores de teléfonos y telégrafos, carteros y en fin, todos los que por características de su profesión u organización, abarcaban un ámbito nacional, destacando la importancia de las comunicaciones en una insurrección revolucionaria. Se dedicaba un apartado especial al trabajo de infiltración, propaganda y captación de simpatizantes en los cuarteles.
Las funciones esenciales de los comités de defensa eran dos:
1.- Obtención, mantenimiento, custodia y aprendizaje en el manejo de las armas.
2.- Intendencia en el sentido amplio de la palabra, desde provisión de abastos para la población y sostenimiento de comedores populares hasta la creación y mantenimiento de hospitales, escuelas, ateneos... o incluso, en los primeros días de reclutamiento de milicianos y aprovisionamiento de las columnas que partieron hacia el frente.
Los cuadros de defensa existieron ya desde poco después de la proclamación de la República, y podían considerarse como la continuidad, reorganización y extensión de los grupos de acción y autodefensa armada de los años del pistolerismo (1917-1923).
ALB.- ¿Cómo se pasó de los grupos de acción a los cuadros de defensa?
En enero de 1935 los grupos anarquistas Indomables, Nervio, Nosotros, Tierra Libre y Germen, en el Pleno de la Federación de Grupos Anarquista de Barcelona presentaron la fundación, en Barcelona, del Comité Local de Preparación Revolucionaria.
Frente a un panorama histórico, realmente desolador; el auge del fascismo en Italia, del nazismo en Alemania, del estalinismo en la Unión Soviética, de la depresión económica con un paro masivo y permanente en Estados Unidos y Europa; la ponencia elaborada en ese Pleno, oponía la esperanza del proletariado revolucionario. Decía: “En la quiebra universal de las ideas, partidos, sistemas, sólo queda en pie el proletariado revolucionario con su programa de reorganización de las bases de trabajo, de la realidad económica y social y de la solidaridad”.
Se hacía una profunda crítica a la pueril táctica, ya abandonada en octubre de 1934, de la gimnasia revolucionaria y de la improvisación: Decían: “La revolución social no puede ser interpretada como un golpe de audacia, al estilo de los golpes de Estado del jacobinismo, sino que será consecuencia y resultado del desenlace de una guerra civil inevitable y de duración imposible de prever”.
La preparación revolucionaria para una larga guerra civil exigía nuevos desafíos, impensables en la vieja táctica de los grupos de choque. Decía: “Dado que no es posible disponer de antemano de los stocks de armas necesarios para una lucha sostenida, es preciso que el Comité de preparación estudie el modo de transformar en determinadas zonas estratégicas las industrias […], en industrias proveedoras de material de combate para la revolución”. Ahí estuvo el origen de la comisión de industrias de guerra, constituida el 7 de agosto de 1936, que en Cataluña levantó de la nada más absoluta una potente industria bélica gracias al esfuerzo de los trabajadores, coordinados por los cenetistas Eugenio Vallejo Isla, metalúrgico; Manuel Martí Pallarés, del sindicato de Químicas, y Mariano Martín Izquierdo; aunque más tarde el éxito se lo apuntaron los políticos burgueses (Josep Tarradellas), que si bien contribuyeron a su éxito, éste “pertenece íntegramente a los trabajadores de las fábricas, y a los técnicos, a los dele
gados responsables que la CNT ha puesto desde el comienzo de la guerra en los cargos de dirección”.
De los grupos de acción y de choque para la práctica de la gimnasia revolucionaria, anteriores a 1934, se había pasado a la formación de cuadros de información y combate, considerados como células básicas de un ejército revolucionario.
ALB.- Una pregunta que mucha gente se hará es si podían los anarquistas tomar el poder.
Durante el primer semestre de 1936 el grupo Nosotros se enfrentó al resto de grupos de la FAI, en Cataluña, en agrios debates sobre dos concepciones fundamentales, en un momento en el que se conocían con certeza los preparativos militares para un cruento golpe de Estado. Esos dos conceptos eran la “toma del poder” y el “ejército revolucionario”. El pragmatismo del grupo Nosotros, más preocupado por las técnicas insurreccionales que por los tabúes, chocaba frontalmente con los prejuicios ideológicos de otros grupos faistas, esto es, con el rechazo a lo que denominaban “dictadura anarquista” y un profundo antimilitarismo, que lo dejaba todo a la espontaneidad creativa de los trabajadores.
Este duro ataque a las “prácticas anarco-bolcheviques” del grupo Nosotros se expresó ampliamente en la revista Más Lejos, dirigida por Eusebio C. Carbó, y en la que figuraban como redactores Jaime Balius y Mariano Viñuales. Más lejos publicó las respuestas a una encuesta que había planteado en su primer número, de abril de 1936, que consistía en dos preguntas sobre la aceptación o rechazo del abstencionismo electoral, y una tercera sobre la toma del poder, que decía así: “¿Pueden los anarquistas, en virtud de tales o cuáles circunstancias, y VENCIENDO TODOS LOS ESCRÚPULOS, disponerse a la toma del Poder, en cualquiera de sus formas, como medio de acelerar el ritmo de su marcha hacia la realización de la Anarquía?”
Casi todos respondieron negativamente. Pero ninguna respuesta ofrecía una alternativa práctica a esa negativa generalizada a tomar el poder. Teoría y práctica anarquistas parecían divorciadas, en vísperas del golpe de Estado militar.
En el Pleno de Grupos Anarquistas de Barcelona, reunido en junio de 1936, García Oliver expuso que la organización de los cuadros de defensa, coordinados en comités de defensa de barrio, en la ciudad de Barcelona, eran el modelo a seguir, extendiéndolos a toda España, y coordinando esa estructura a nivel regional y nacional, para constituir un ejército revolucionario del proletariado. Ese ejército debía complementarse con la creación de unidades guerrilleras de cien hombres. Muchos militantes se oponían a las concepciones de García Oliver, confiando más en la espontaneidad de los trabajadores que en la disciplinada organización revolucionaria. Las convicciones antimilitaristas de muchos grupos de afinidad, produjeron un rechazo casi unánime de las tesis del grupo Nosotros, y muy especialmente de García Oliver.
ALB.- ¿Cómo se transformaron esos Comités de Defensa en Milicias Populares y comités revolucionarios de barrio?
El diecisiete de julio el ejército se había sublevado en Melilla. El 18 la rebelión militar se había extendido a todo Marruecos, Canarias y Sevilla.
La guarnición militar de Barcelona contaba con unos seis mil hombres, frente a los casi dos mil de la guardia de asalto y los doscientos “mossos d´esquadra”. La guardia civil, que nadie sabía con certeza por el lado que se decantaría, contaba con unos tres mil. La CNT-FAI disponía de unos veinte mil militantes, organizados en comités de defensa de barriada, dispuestos a empuñar las armas. Se comprometía, en la comisión de enlace de la CNT con la Generalidad y los militares leales, a parar a los golpistas con sólo mil militantes armados.
El 19 y 20 de julio de 1936, en plena lucha en las calles de Barcelona, al tiempo que se derrotaba a los militares sublevados, los miembros de los comités de defensa empezaron a llamarse y a ser conocidos como “los milicianos”. Sin transición alguna, los cuadros de defensa se transformaron en Milicias Populares. La estructura primaria de los cuadros de defensa había previsto su ampliación y crecimiento, mediante la incorporación de cuadros secundarios. Bastó con dar cabida en ellos a los millares de trabajadores voluntarios, que se sumaron a la lucha contra el fascismo, extendida a tierras de Aragón. Las milicias confederales se convirtieron en la vanguardia de todas las unidades armadas, que se desplazaban en busca del enemigo fascista que batir. Eran la organización armada del proletariado revolucionario. Fueron imitados por el resto de columnas, incluidas las de origen burgués. Ante la ausencia de un ejército proletario único, los distintos partidos y organizaciones crearon sus propias milicias de partido o sindicato, sin un mando centralizado y con una coordinación muy precaria.
Hubo una doble TRANSFORMACIÓN de esos cuadros de defensa. La de las Milicias Populares, que definieron en los primeros días el frente de Aragón, instaurando la colectivización de las tierras en los pueblos aragoneses liberados; y la de los comités revolucionarios que, en cada barrio de Barcelona, y en cada pueblo de Cataluña, impusieron un “nuevo orden revolucionario”. Su origen común en los cuadros de defensa hizo que milicias confederales y comités revolucionarios estuviesen siempre muy unidos e interrelacionados.
Esos comités revolucionarios ejercieron, en cada barriada o localidad, sobre todo en las nueve semanas posteriores al 19 de Julio, estas funciones:
1.- Incautaron edificios para instalar la sede del comité, de un almacén de abastos, de un ateneo o de una escuela racionalista. Incautaron y sostuvieron hospitales y diarios.
2.- Registros en los domicilios privados para requisar armas, alimentos, dinero y objetos de valor.
3.- Pesquisa armada en cualquier edificio sospechoso, con el objetivo de detener “pacos”, emboscados, curas, derechistas y quintacolumnistas. (Recordemos que el paqueo de los francotiradores, en la ciudad de Barcelona, duró toda una semana).
4.- Instalaron en cada barrio centros de reclutamiento para las Milicias, que armaron, financiaron, abastecieron y pagaron (hasta mediados de septiembre) con sus propios medios, manteniendo hasta después de mayo del 37 una intensa y continuada relación de cada barriada con sus milicianos en el frente, acogiéndolos durante los permisos.
5.- A la custodia de las armas, en la sede del comité de defensa, se sumaba un local o almacén, en el que se instalaba el comité de abastos de la barriada, que se abastecía con las requisas de alimentos, realizados en las zonas rurales, mediante la coacción armada, el intercambio, o la compra mediante vales.
6.- Imposición y recaudación del impuesto revolucionario en cada barrio o localidad.
Los comités revolucionarios ejercían una importante tarea administrativa, muy variada, que iba desde la emisión de vales, bonos de comida, emisión de salvoconductos, pases, celebración de bodas, abastecimiento y mantenimiento de hospitales, hasta la incautación de alimentos, muebles y edificios, financiación de escuelas racionalistas y ateneos gestionados por las Juventudes Libertarias, pagos a milicianos, o a sus familiares, etcétera.
La coordinación de los comités revolucionarios de barriada se hacía en la sede del Comité Regional, a donde acudían los secretarios de cada uno de los comités de defensa de barriada. Existía además, de forma permanente, el Comité de Defensa Confederal, instalado en la Casa CNT-FAI.
Para los aspectos relacionados con la incautación de importantes cantidades de dinero y objetos de valor, o todas aquellas tareas de detención, información e investigación, que excedían por su importancia las tares del comité revolucionario de barriada, acudían al Servicio de Investigación de la CNT-FAI, dirigido por Escorza en la Casa CNT-FAI.
ALB.- ¿Hubo un vacío de poder? ¿Los comités de barriada que se formaron venían de los de Defensa? ¿Y los de abasto?
El auténtico poder de ejecución y resolución estaba en la calle, era el poder del proletariado en armas, y lo ejercían los comités locales, de defensa y de control obrero, expropiando espontáneamente fábricas, talleres, edificios y propiedades; organizando, armando y transportando al frente los grupos de milicianos voluntarios que previamente habían reclutado; quemando iglesias o convirtiéndolas en escuelas o almacenes; formando patrullas para extender la guerra social; guardando las barricadas, ahora fronteras de clase, que controlaban el paso y manifestaban el poder de los comités; poniendo en marcha las fábricas, sin amos ni directivos, o reconvirtiéndolas para la producción bélica; requisando coches y camiones, o alimentos para el comité de abastos; “paseando” burgueses, fascistas y curas; sustituyendo a los caducos ayuntamientos republicanos, imponiendo en cada localidad su absoluta autoridad en todos los dominios, sin atender órdenes de la Generalidad, ni del Comité Central de Milicias Antifascistas (C
CMA). La situación revolucionaria se caracterizaba por una atomización del poder.
La noche del 19 no había más poder real que el de “la federación de barricadas”, sin más objetivo inmediato que la derrota de los sublevados. El ejército y la policía, disueltos o acuartelados, desaparecieron de la calle, después del 20 de julio. Habían sido sustituidos por Milicias Populares formadas por obreros armados, que confraternizaban con soldados licenciados y guardias desuniformados en un solo bloque victorioso, que les había convertido en la vanguardia de la insurrección revolucionaria.
En Barcelona los comités de defensa, transformados en comités revolucionarios de barrio, en ausencia de consignas de cualquier organización y sin más coordinación que las iniciativas revolucionarias que cada momento demandaba, organizaron los hospitales, desbordados por la avalancha de heridos, constituyeron comedores populares, requisaron coches, camiones, armamento, fábricas y edificios, registraron domicilios privados, detuvieron sospechosos y crearon una red de Comités de abastos en cada barrio, que se coordinaron en un Comité Central de Abastos de la ciudad, en el que adquirió notable presencia el Sindicato de Alimentación. El contagio revolucionario afectaba a todos los sectores sociales y a todas las organizaciones, que se decantaban sinceramente a favor de la nueva situación revolucionaria. Esa era la única fuerza real del CCMA, que aparecía ante el pueblo en armas como el organismo antifascista que debía dirigir la guerra e imponer el nuevo orden revolucionario.
El 21 de julio, un Pleno de Locales y Comarcales había renunciado a la toma del poder, entendida como una dictadura de los líderes anarquistas, y no como imposición, coordinación y extensión del poder que los comités revolucionarios ya ejercían en la calle. El 23 un pleno conjunto, y secreto, de los comités superiores de la CNT y de la FAI cerró filas en cuanto a la decisión tomada de colaborar en el CCMA, y de preparar el Pleno del día 26 para vencer la resistencia de la militancia.
El 24 habían partido las dos primeras columnas anarquistas, al mando de Durruti y Ortiz. Durruti hizo un discurso por radio en el que alertaba sobre la necesidad de estar vigilantes ante una posible intentona contrarrevolucionaria. Había que congelar la situación revolucionaria en Barcelona, para “ir a por el todo” después de tomar Zaragoza.
El 25 de julio se presentó Companys en la Escuela Náutica para recriminar a los miembros del CCMA su ineficacia en el control del orden público, ante la indiferencia de un García Oliver que le despidió amenazadoramente.
El 26 de julio fue ratificada, por la mañana, en el Pleno Regional la colaboración definitiva de la CNT-FAI en el CCMA, acordada por los comités superiores de la CNT-FAI en su debate del día 23 y en el anterior Pleno Regional reunido el día 21.
El Pleno del día 26 confirmó, por unanimidad, que la CNT seguiría manteniendo la misma posición, aprobada ya el 21 de julio, de participar en ese nuevo organismo de colaboración de clases llamado CCMA. Ese mismo pleno del día 26 creó una Comisión de Abastos, dependiente del CCMA, a la que debían someterse los distintos comités de abastos surgidos por doquier, y ordenaba al mismo tiempo un fin parcial de la huelga general. El resumen de los principales acuerdos alcanzados en este Pleno se editó en forma de Bando, para su general conocimiento y acatamiento.
El CC de Abastos era una institución fundamental, que aseguraba un requisito indispensable para unos obreros voluntarios que abandonaban sus puestos de trabajo para ir a combatir al fascismo en Aragón: asegurar en su ausencia la alimentación de unos familiares que dejarían de percibir el semanal del que vivían.
ALB.- ¿Qué fueron las Patrullas de Control?
El 11 de agosto de 1936 se crearon las patrullas de control como policía revolucionaria dependiente del Comité Central de Milicias Antifascistas (CCMA).
Sólo la mitad aproximada de los patrulleros tenía carné de la CNT, o eran de la FAI; la otra mitad estaba afiliada al resto de organizaciones componentes del CCMA: POUM, Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) y PSUC, fundamentalmente. Sólo cuatro delegados de sección, sobre los once existentes, eran de la CNT: los de Pueblo Nuevo, Sants, San Andrés (Armonía) y Clot; otros cuatro eran de ERC, tres del PSUC y ninguno del POUM.
Las Patrullas de Control dependían del Comité de Investigación del CCMA, dirigido por Aurelio Fernández (FAI) y Salvador González (PSUC), que sustituyó a Vidiella. Su sección Central estaba en el número 617 de la Gran Vía, dirigida por los dos delegados de Patrullas, esto es, José Asens (FAI) y Tomás Fábregas (Acció Catalana). La nómina de los patrulleros, de diez pesetas diarias, era abonada por el gobierno de la Generalidad. Aunque en todas las secciones se hacían detenciones, y algunos detenidos eran interrogados en la antigua Casa Cambó, la prisión central estaba en el antiguo convento de monjas clarisas de San Elías.
ALB.- ¿Cuál fue el balance del Comité Central de Milicias Antifascistas?
El 26 de septiembre se formó un gobierno de la Generalidad con presencia de consejeros anarquistas. El 1 de octubre se oficializó la disolución del CCMA.
El decreto del 9 de octubre, complementado con el publicado el 12, declaraba disueltos todos los comités locales que habían surgido el 19 de julio, que serían sustituidos por los nuevos ayuntamientos. Pese a la resistencia de muchos comités locales a su disolución, y al retardo de varios meses en la constitución de los nuevos ayuntamientos, se trataba de un golpe de muerte del que no se recuperarían. La resistencia de la militancia cenetista, que se desentendía de las consignas de los comités superiores o de las órdenes del gobierno de la Generalidad, amenazaba el pacto antifascista. Los dirigentes anarcosindicalistas estaban bajo la doble presión de una militancia, reacia a obedecerles, y la acusación por parte del resto de fuerzas antifascistas de que era necesario cumplir y hacer cumplir los decretos del gobierno, poniendo en cintura a “los incontrolados”.
Este era el balance real dejado por el CCMA en sus nueve semanas de existencia: el paso de unos comités locales revolucionarios, que ejercían todo el poder en la calle y las fábricas, a su disolución en beneficio exclusivo del pleno restablecimiento del poder de la Generalidad. Del mismo modo, los decretos firmados el 24 de octubre sobre militarización de las Milicias a partir del 1 de noviembre y de promulgación del decreto de Colectivizaciones completaban el desastroso balance del CCMA, esto es, el paso de unas Milicias obreras de voluntarios revolucionarios a un ejército burgués de corte clásico, sometido al código de justicia militar monárquico, dirigido por la Generalidad; el paso de las expropiaciones y el control obrero de las fábricas a una economía centralizada, controlada y dirigida por la Generalidad.
El retraso en la aplicación de los decretos, provocada por la sorda pero enconada resistencia de la militancia confederal, que aún estaba armada, hizo que el gobierno de la Generalidad se planteara como objetivo prioritario el desarme de la retaguardia, impulsando una campaña de propaganda contra los llamados “incontrolados”, que derivó hacia el objetivo secundario contenido en el repetitivo eslogan: “armas al frente”.
La fuerte resistencia de la base anarcosindicalista a la militarización de las milicias, al control de la economía y de las empresas colectivizadas por la Generalidad, al desarme de la retaguardia y a la disolución de los comités locales se manifestó en un retraso de varios meses al cumplimiento real de los decretos del gobierno de la Generalidad sobre todos estos temas. Resistencia que, en la primavera de 1937, cristalizó en un gran malestar, al que se sumó el descontento por la marcha de la guerra, la inflación y la penuria de productos de primera necesidad, para desembocar entonces en una crítica generalizada de la militancia cenetista de base a la participación de los comités superiores de la CNT-FAI en el gobierno, y a la política antifascista y colaboracionista de sus dirigentes, a quienes se acusaba de la pérdida de “las conquistas revolucionarias del 19 de julio”.
En octubre de 1936 el decreto de militarización de las Milicias Populares produjo un gran descontento entre los milicianos anarquistas de la Columna Durruti, en el Frente de Aragón. Tras largas y enconadas discusiones, en marzo de 1937, varios centenares de milicianos voluntarios, establecidos en el sector de Gelsa, decidieron abandonar el frente y regresar a la retaguardia. Se pactó que el relevo de los milicianos opuestos a la militarización se efectuaría en el transcurso de quince días. Abandonaron el frente, llevándose las armas.
Ya en Barcelona, junto con otros anarquistas (defensores de la continuidad y profundización de la revolución de julio, y opuestos al colaboracionismo confederal con el gobierno), los milicianos de Gelsa decidieron constituir una organización anarquista, distinta de la FAI, la CNT o las Juventudes Libertarias, que tuviera como misión encauzar el movimiento ácrata por la vía revolucionaria. Así pues, una nueva Agrupación se constituyó formalmente en marzo de 1937, tras un largo período de gestación de varios meses, iniciado en octubre de 1936. La Junta directiva fue la que decidió tomar el nombre de “Agrupación de Los Amigos de Durruti”, nombre que por una parte aludía al origen común de los ex-milicianos de la Columna Durruti, y que como bien decía Balius, no se tomó por referencia alguna al pensamiento de Durruti, sino a su mitificación popular.
Esta oposición revolucionaria a la militarización de las Milicias Populares se manifestó también, con mayor o menor suerte, en todas las columnas confederales, destacando el caso de la Columna de Hierro, que decidió en diversas ocasiones “bajar a Valencia” para impulsar la revolución y enfrentarse a los elementos contrarrevolucionarios de la retaguardia.
En febrero de 1937 se celebró una asamblea de columnas confederales que trató la cuestión de la militarización. Las amenazas de no suministrar armas, alimentos, ni soldada, a las columnas que no aceptaran la militarización, sumada al convencimiento de que los milicianos serían integrados en otras unidades, ya militarizadas, surtieron efecto. A muchos les parecía mejor aceptar la militarización, y adaptarla flexiblemente a la propia columna. Finalmente la ideología de unidad antifascista y la colaboración de la CNT-FAI en las tareas gubernamentales, en defensa del Estado republicano, triunfaron contra la resistencia a la militarización, que fue finalmente aceptada hasta por la recalcitrante Columna de Hierro.
ALB.- ¿Entraron en colisión los comités de defensa con los comités superiores?
De finales de noviembre a primeros de diciembre de 1936, la CNT debatió el papel que debían asumir los comités de defensa en Barcelona.
Desde una visión estrictamente sindical, que no veía con buenos ojos la importancia adquirida, en los barrios, por los comités de defensa y los comités de abastos. Consideraban que sus funciones, superada la insurrección revolucionaria y su posterior etapa, de carácter excepcional, eran provisionales y, en todo caso, debían ser asumidas, ya, por los sindicatos.
En noviembre/diciembre de 1936, los comités de defensa eran un estorbo para la política gubernamentalista de los comités superiores cenetistas; y se imponía, por lo tanto, su hibernación y sumisión a los sindicatos, como meros anexos armados, un tanto molestos e inútiles.
Lo que se discutía era el grado de autonomía de los comités de defensa de las barriadas respecto a los sindicatos. Las propuestas iban desde el reconocimiento de una personalidad propia al Comité de Defensa Local y su total independencia, reconociéndolos como LA MILICIA DE LA CNT, hasta la plena y absoluta sumisión a los dictados de la Federación Local de Sindicatos, que no sólo debían discutir las situaciones y decidir las acciones, sino que además debían custodiar las armas, controlar a los hombres y financiar a los Comités de Defensa.
El problema fundamental, según el Comité Regional, era la desobediencia generalizada a las consignas de desarme: “las barriadas las tenemos como nuestros peores enemigos”.
En octubre de 1936, la entrada de la CNT en el gobierno de la Generalidad supuso la creación de una Junta de Seguridad Interior, caracterizada por una conflictiva dualidad de mando de las fuerzas de orden público, entre CNT y gobierno de la Generalidad. Las Patrullas de Control fueron perdiendo autonomía y capacidad de decisión, mientras la Comisaría de Orden Público, controlada por PSUC y ERC, iba incrementando su poder coercitivo, revitalizando los cuerpos de Guardias de asalto y de la Guardia Nacional Republicana (antigua Guardia civil). A fines de enero de 1937 los milicianos del PSUC-UGT abandonaron las Patrullas de Control, siendo sustituidos por elementos de CNT, ERC y POUM. La perspectiva de desaparición de las Patrullas de Control, absorbidas en el seno de un nuevo Cuerpo único de Seguridad, decretado el 4 de marzo de 1937, suponía la pérdida de la hegemonía de los cenetistas en las labores policíacas y represivas de la retaguardia.
En el frágil equilibrio político y armado, existente en la primavera de 1937 en la retaguardia barcelonesa, el incremento y amenaza de las fuerzas represivas burguesas, que tendían al monopolio de la violencia; revitalizó la reorganización y preparación de los comités de defensa, en los barrios, para un enfrentamiento que parecía, ya, inevitable.
ALB.- ¿Por qué se perdió el control de abastos? ¿Qué fue la "guerra del pan"?
El 20 de diciembre de 1936, Joan Comorera (PSUC), consejero de Abastos, pronunció un importante discurso, en catalán, en la sala del Gran Price de Barcelona.
Comorera argumentó la necesidad de un gobierno fuerte, de plenos poderes, capaz de hacer cumplir unos decretos que no se quedasen en papel mojado, como había sucedido con el primer gobierno Tarradellas, en el que participó Nin por el POUM. Un gobierno fuerte, capaz de llevar a cabo una política militar eficiente, que agrupara todas las fuerzas existentes en el frente.
Comorera atribuía, la carencia y el encarecimiento de alimentos a la existencia de los comités de defensa, no al acaparamiento y especulación de los detallistas. Era el discurso que justificaba y explicaba el eslogan de las pancartas y octavillas de las manifestaciones de mujeres de fines del año 1936 y comienzos de 1937: “más pan y menos comités”, promovidas y manipuladas por el PSUC. Era evidente el enfrentamiento entre dos políticas de Abastos opuestas, la del PSUC y la del Sindicato de Alimentación de la CNT. El Sindicato de Alimentación, a través de los trece almacenes de abastos de las barriadas, custodiados por los comités revolucionarios de barrio (o mejor dicho, por sus secciones de defensa), suministraba gratuitamente alimentos a los comedores populares, donde podían acudir los parados y sus familiares, y sostenían además centros de atención a los refugiados que, en abril de 1937, en Barcelona, ascendieron ya a 220.000 personas. Era una red de abastos que rivalizaba con los detallistas, que sólo obedecían a la ley de la oferta y la demanda, y que intentaba, sobre todo, evitar el encarecimiento de los productos, ya que el alza de precios los hacía inasequibles a los trabajadores, y, por supuesto, a parados y refugiados. El mercado negro era el gran negocio de los detallistas, que realizaban excelentes ganancias gracias al hambre (literalmente) de la mayoría. La guerra del pan de Comorera contra los comités de abastos de las barriadas, no tenía otro objetivo que el de arrebatar a los comités de defensa cualquier parcela de poder, aunque esa guerra implicase el desabastecimiento de Barcelona y la penuria alimenticia.
Comorera finalizó su discurso con un llamamiento a la responsabilidad de todas las organizaciones, en aras a conseguir una férrea unidad antifascista. Para comprender el discurso de Comorera es necesario tener en cuenta la estrategia, propugnada por Gerö, de efectuar una política SELECTIVA frente al movimiento anarquista, que consistía en integrar a los dirigentes en el aparato de Estado, al mismo tiempo que se practicaba una bestial represión de los sectores revolucionarios, calificados infamantemente como incontrolados, gángsteres, asesinos, agentes provocadores e irresponsables; que Comorera identificaba muy claramente en los comités de defensa.
Los almacenes de abastos de los comités de barrio controlaban qué, cómo, cuánto y a qué precio de venta al público se aprovisionaba a los detallistas, una vez satisfechas las necesidades “revolucionarias” del barrio, esto es, de enfermos, niños, parados, comedores populares, etcétera. Comorera propugnaba la desaparición de esos comités revolucionarios de barrio y el libre mercado. Sabía, además, que una cosa implicaba la otra, y que, sin la supresión de los comités de defensa, el libre mercado sería una quimera.
Un abastecimiento racional, previsor y suficiente de Barcelona, y Cataluña, hubiera supuesto ceder a las pretensiones del Consejero de Economía cenetista, Joan P. Fábregas, que de octubre a diciembre de 1936 batalló inútilmente, en las reuniones del Consejo de la Generalidad, por conseguir el monopolio del comercio exterior, ante la oposición del resto de fuerzas políticas. Mientras tanto, en el mercado de cereales de París, diez o doce mayoristas privados catalanes competían entre sí, encareciendo las compras. Pero ese monopolio del comercio exterior, que ni siquiera era una medida de carácter revolucionario, sino sólo apropiada a una situación bélica de emergencia, atentaba contra la filosofía del libre mercado, propugnada por Comorera.
Había un hilo que relacionaba las colas del pan en Barcelona con la irracional competencia de los mayoristas en el mercado de cereales de París. Ese nexo Barcelona-París se hubiera roto con el monopolio del comercio exterior. Con la política de libre mercado de Comorera se consolidó. Además el PSUC alentó la especulación de los tenderos, que implantaron una auténtica dictadura sobre el precio de todos los alimentos, enriqueciéndose con el hambre de los trabajadores.
ALB.- ¿Cómo y por qué esos Comités de Defensa volvieron a reorganizarse?
El domingo, 11 de abril, en el mitin de la plaza de toros La Monumental, se vieron pancartas que exigían la libertad de Maroto y de los numerosos presos antifascistas, en su mayoría cenetistas. Federica Montseny fue abucheada y silbada. Los gritos favorables a la libertad de los presos arreciaron, una y otra vez. Los comités superiores culpabilizaron del “sabotaje” a la Agrupación de Los Amigos de Durruti. Federica, muy molesta, amenazó con no volver a dar un mitin en Barcelona.
El grupo 12, de Gracia, presentó una proposición por escrito:
El lunes, 12 de abril de 1937, se desarrolló, en la Casa CNT-FAI, una sesión del pleno local de Grupos Anarquistas de Barcelona, con asistencia de los grupos de Defensa confederal y de las Juventudes libertarias”.
“El Pleno tomando en consideración, después de amplia discusión, los resultados de nueve meses de política ministerial, constatando la imposibilidad de ganar la lucha armada en los frentes en contra del fascismo sin supeditar todos los intereses particulares, económicos, políticos y sociales al supremo objetivo de la guerra; considerando que sólo con la socialización total de la industria, del comercio y de la agricultura, es factible el aplastamiento del fascismo; considerando que toda forma de gobierno es por esencia reaccionaria y, por ende, contraria a toda revolución social; acuerda:
1º.- Retirar todos los hombres que actualmente ocupan sitio en los estamentos antifascistas gubernativos.
2º.- Ir a la construcción de un Comité revolucionario antifascista para la coordinación de la lucha armada contra el fascismo.
3º.- Socializar inmediatamente la industria, el comercio y la agricultura.
4º.- Ir a la implantación del carnet de productor. Poner en práctica la movilización general de todos los hombres capacitados para el manejo de las armas y de las herramientas del trabajo para el frente y la retaguardia.
5º.- Y por fin, hacer sentir a todos y a cada uno el peso inflexible de la disciplina revolucionaria, como garantía de que los intereses de la revolución social no se pueden burlar en vano”.
Esta reunión se le había escapado de las manos a la burocracia. En ese Pleno habían intervenido los Comités de Defensa de Barcelona, o lo que es lo mismo, la delegación de los comités revolucionarios de barriada, y también las Juventudes Libertarias, radicalizando, sin duda, los acuerdos tomados.
Y esa FAI de Barcelona, junto a las secciones de defensa de los comités revolucionarios de barrio y las Juventudes Libertarias, pese al escándalo y la histérica oposición de algunos burócratas, había decidido terminar con el colaboracionismo, retirar a los consejeros (ministros) anarquistas del gobierno de la Generalidad y constituir un Comité revolucionario que dirigiese la guerra contra el fascismo. Era un paso decisivo hacia la insurrección revolucionaria, que estalló el 3 de mayo.
El Pleno constataba, por otra parte, una brecha ideológica, no tanto entre CNT y FAI, como entre revolucionarios y colaboracionistas, que apuntaba a una escisión organizativa del movimiento libertario, en Barcelona, que se manifestaba en la creciente oposición y la abismal diferencia de objetivos entre las secciones de defensa de los comités de barrio y las Juventudes Libertarias, por una parte, y los comités superiores, de otra.
Esta radicalización era fruto de una situación cada vez más insostenible en la calle. El 14 de abril, una manifestación de mujeres, que esta vez no estaba manipulada por el PSUC, partió de La Torrassa para recorrer los distintos mercados de Collblanc, Sants y Hostafrancs, protestando por el precio del pan y de los productos alimenticios. Se dirigió al Comité Revolucionario de la plaza de España para que intervinieran en el problema, pero el Comité les dijo que no era de su incumbencia. Las manifestaciones y protestas se extendieron a casi todos los mercados de la ciudad. En días posteriores se reprodujeron, con menor virulencia, tumultos y manifestaciones en diverso mercados. Algunas tiendas y panaderías fueron asaltadas. El hambre de los barrios obreros de Barcelona había salido a la calle para manifestar su indignación y exigir soluciones.
ALB.- ¿Qué papel jugaron los Comités de Defensa en mayo de 1937?
El lunes, 3 de mayo de 1937, hacia las tres menos cuarto de la tarde, tres camiones de guardias de asalto, fuertemente armados, se detuvieron ante la sede de la Telefónica en la plaza de Cataluña. Estaban dirigidos por Eusebio Rodríguez Salas, militante de la UGT y estalinista convencido, responsable oficial de la comisaría de orden público. El edificio de Telefónica había sido incautado por la CNT desde el 19 de julio. La supervisión de las comunicaciones telefónicas, la vigilancia de las fronteras y las patrullas de control eran el caballo de batalla, que desde enero había provocado diversos incidentes entre el gobierno republicano de la Generalidad y la masa confederal. Era una lucha inevitable entre el aparato estatal republicano, que reclamaba el dominio absoluto sobre todas las competencias que le eran “propias”, y la defensa de las “conquistas” del 19 de julio por parte de los cenetistas. Rodríguez Salas pretendió tomar posesión del edificio de la Telefónica. Los militantes cenetistas de los pisos inferiores, tomados por sorpresa, se dejaron desarmar; pero en los pisos superiores se organizó una dura resistencia, gracias a una ametralladora instalada estratégicamente. La noticia se propagó rápidamente. De forma inmediata se levantaron barricadas en toda la ciudad. No debe hablarse de una reacción espontánea de la clase obrera barcelonesa, porque la huelga general, los enfrentamientos armados con las fuerzas de policía y las barricadas fueron fruto de la iniciativa tomada por los comités de defensa, rápidamente secundada gracias a la existencia de un enorme descontento generalizado, las crecientes dificultades económicas en la vida cotidiana causadas por la carestía de vida, las colas y el racionamiento, así como a la tensión existente en la base militante confederal entre colaboracionistas y revolucionarios. La lucha callejera fue impulsada y realizada desde los comités de defensa de los barrios (y sólo parcial y secundariamente por algún sector de las patrullas de control). Que no existiera una orden de los comités superiores de la CNT, que ejercían de ministros en Valencia y Barcelona, o de cualquier otra organización, para movilizarse levantando barricadas en toda la ciudad, no significa que éstas fueran puramente espontáneas, sino que fueron resultado de las consignas lanzadas por los comités de defensa.
Fuera cual fuese la importancia del papel jugado por algunos dirigentes, antes de mayo, todos ellos fueron rápidamente superados y desbordados. Los comités de barrio desencadenaron y protagonizaron la insurrección del 3 al 7 mayo de 1937, en Barcelona. Y no cabe confundir a los comités de defensa de los barrios con una ambigua e imprecisa “espontaneidad de las masas”, propugnada por la historiografía oficial.
Así lo describió Nin, secretario político del POUM, el 19 de mayo de 1937: “Las jornadas de mayo en Barcelona han hecho revivir ciertos organismos que, durante estos últimos meses, habían jugado un cierto papel en la capital catalana y en algunas localidades importantes: los Comités de Defensa. Se trata de organismos principalmente de tipo técnico-militar, formados por los sindicatos de la CNT. Son éstos, en realidad, quienes han dirigido la lucha, y quienes constituían, en cada barrio, el centro de atracción y organización de los obreros revolucionarios”.
Los Amigos de Durruti no iniciaron la insurrección, pero fueron los combatientes más activos en las barricadas, repartieron una octavilla que exigía la sustitución del Gobierno de la Generalidad por una Junta Revolucionaria.
Los trabajadores confederales, desorientados por el llamamiento de sus dirigentes ¡los mismos del 19 de julio! habían optado, al fin, por abandonar la lucha, aunque al principio se habían burlado de los llamamientos de la dirección de la CNT a la concordia y al abandono de la lucha, en aras de la unidad antifascista.
ALB.- ¿Cómo se disolvieron los Comités de Defensa?
La fuerza militar de los comités de defensa en la ciudad de Barcelona había permanecido intacta, pese a que los Hechos de Mayo fueron una terrible derrota política de los revolucionarios, que iba a materializarse a partir del 16 de junio de 1937, con la detención del Comité ejecutivo del POUM y la ilegalización de ese partido.
A partir de ese momento también se desencadenó una represión selectiva contra la CNT, iniciándose una ofensiva judicial en varios frentes:
1.- contra los comités revolucionarios locales creados en las jornadas del 19 y 20 de julio;
2.- contra quienes habían participado en la rebelión de mayo de 1937;
3.- contra delitos de opinión, lectura de prensa clandestina, derrotismo o portar armas sin permiso;
4.- contra algunos destacados responsables cenetistas, como Aurelio Fernández, Barriobero, Eroles, Devesa, etcétera.
Pero, a finales de mayo de 1937, los comités de defensa eran aún lo bastante fuertes como para organizar varias compañías armadas, dependientes de los comités de defensa de barriada.
Los comités revolucionarios de barrio, en Barcelona, surgieron el 19-20 de julio y duraron, como mínimo hasta el 7 de junio, cuando las restauradas fuerzas de orden público de la Generalidad disolvieron y ocuparon los distintos centros de las Patrullas de Control, y de paso algunas sedes de los comités de defensa, como la del barrio de Les Corts. Pese al decreto que exigía la desaparición de todos los grupos armados, la mayoría resistió hasta septiembre de 1937, cuando fueron sistemáticamente disueltos y asaltados, uno a uno, los edificios que ocupaban. La última en ser ocupada, y la más importante y fuerte, fue la sede del comité de defensa del Centro, sita en los Escolapios de San Antonio, que fue tomada al asalto el 21 de septiembre de 1937 por fuerzas de orden público, que utilizaron todo un arsenal de ametralladoras, tanques y bombas de mano. Sin embargo, la resistencia de Los Escolapios no cedió al fuego de las armas, sino a las órdenes de desalojo, dadas por el Comité Regional.
A partir de entonces los comités de defensa se ocultaron bajo el nombre de Secciones de coordinación e información de la CNT, dedicados exclusivamente a tareas clandestinas de investigación e informativas, como antes del 19 de Julio; pero ahora (1938) en una situación netamente contrarrevolucionaria.
Sin embargo, aún fueron lo bastante fuertes y combativos como para publicar un órgano clandestino, titulado Alerta…! del que editaron siete números entre octubre y diciembre de 1937. El número 1 salió el 23 de octubre de 1937. Las constantes de este periódico fueron la solidaridad con los “presos revolucionarios”, exigiendo su liberación y denunciando la gestión y los abusos en la Cárcel Modelo; la crítica del colaboracionismo y de la politización de la FAI; la denuncia de la desastrosa política de guerra del gobierno Negrín-Prieto y del predominio estalinista en el ejército y el Estado. Lanzó saludos de confraternización con las Juventudes Libertarias y la Agrupación de Los Amigos de Durruti. Una característica indeleble de la publicación fueron sus constantes llamadas a “hacer la revolución” y al abandono de todos los cargos por parte de los comités superiores: “Que la Revolución no puede hacerse DESDE EL ESTADO, sino CONTRA EL ESTADO”. En el último número, fechado el 4 de diciembre de 1937, denunció las checas estalinistas y la brutal persecución de los cenetistas en la Cerdaña.
En 1938, los revolucionarios estaban ya bajo tierra, en la cárcel o en la clandestinidad más absoluta. No fue la dictadura de Franco, sino la República de Negrín quien acabó con la Revolución.

13 jul 2011
[Iniciativa Dàhlia | Mislata] Properes activitats

Cinefòrum: De les movilitzacions socials a la lluita armada.
dia 13: The Weathermen Underground
dia 20: MIL, historia de una familia con historia
dia 27: Ni viejos ni traidores
dia 3 d'agost: RAF (Baader-Meinhoff)

Dissabte 16, des de les 19h:
Jam de hip hop amb els grups:
Sense Avís
Funktastik Force
Puño en Boka
Entrada per la voluntat.
hi haurà entrepans per a sopar.
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5 jul 2011
[Debat] El sindicalismo del futuro
Las cuestiones fundamentales a plantearse son:
- ¿El sindicalismo (lucha reivindicativo-económica) tiene futuro (posibilidad de éxito)?
- Los sindicatos ¿siguen siendo órganos de la clase obrera?
- El balance de la participación anarquista en los sindicatos ¿ha sido positivo para el anarquismo?
- ¿Los sindicatos son (pueden ser) instrumentos para la revolución social?
- Marginalmente, ¿estamos en una fase del sistema que permite el sueño revolucionario o hemos entrado en una fase de larga duración comparable a la Edad Media europea, durante la que sólo puede esperarse sumisión y revueltas aisladas sin futuro alguno? (¿estamos en un sistema que se alimenta de su propia crisis?)
1. La lucha económica
La primera cuestión es fundamental. Planteémosla con claridad: ¿el sistema permite la conquista de nuevas mejoras económico-sociales perdurables? o sea, ¿puede el proletariado obtener mejoras económicas y de calidad de vida sin necesidad de cambiar de modelo social? Evidentemente, si la respuesta es positiva, la revolución social no sólo no es necesaria, sino que se convierte en una aberración psicópata; si la respuesta es negativa, toda lucha sindical está abocada al fracaso y nuestro trabajo en los sindicatos sólo serviría para remachar los grillos que mantienen sujeto al esclavo.
A este respecto, hay dos datos (hechos, no ideas) que deben hacernos reflexionar:
a) ¿Cuando fue la última vez que se logró un victoria sindical? Y no pregunto por lograr que la “autoridad laboral” sancione a algún empresario hooligan, que se haya logrado la readmisión de algún despedido o que, en la negociación de algún convenio (o de un ERE), hayamos logrado que, en vez de quitarnos 5, nos quiten 4. La pregunta es: desde la obtención de la jornada de 8 horas, ¿qué mejoras en la vida de los trabajadores (del conjunto de la clase) han resultado producto de la lucha sindical y no de las propias necesidades del mercado?
b) Hubo una época en que la obsesión de los empresarios era la expansión (la conquista de nuevos mercados); desde hace muchos años, sólo tienen una obsesión: reducir costes a cualquier precio para mantener la empresa competitiva.
Estos dos hechos, junto con los innumerables análisis que muestran que el capitalismo entró en su fase de crisis sistémica ―hecho manifestado por el estallido de la primera guerra mundial―, nos hacen pensar que el conjunto de la clase ya no puede alcanzar mejoras en el marco del capitalismo y que el futuro sólo tiene dos vías: o la revolución social que modifique por completo no sólo las “relaciones de clase”, sino esencialmente la “estructura” de la vida individual y de la humanidad o la constitución de una Época Oscura en la que la inmovilidad económica sea compensada por relaciones de vasallaje a la hora de obtener preponderancia social.
Naturalmente, preguntar por nuestra opción es inútil, pero la cuestión sigue siendo ¿cómo conecta la lucha económica, y con ella la organización sindical, con la lucha por la sociedad libertaria? O, lo que es lo mismo, ¿cuál es el baile de los sindicatos en esta fiesta?
2. Sindicato y capitalismo decadente
Con la creación de la “sociedad del bienestar” y la desaparición del sueño revolucionario al comprobar el curso seguido por los “estados proletarios”, hechos ambos ocurridos tras la segunda guerra mundial, la clase obrera penetra en un época de profunda derrota ideológica. La principal pieza de esta derrota ideológica es la aceptación de la legitimidad del estado por medio de la democracia formal (aceptación a la que tanto contribuyó la propaganda “antifascista” de la izquierda, incluída la libertaria).
Los mojones de la derrota ideológica:
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el poder estatal es legítimo, si es democrático
-
la propiedad privada de los medios de producción es legítima (y, con ella, la apropiación privada de beneficios y la explotación del trabajo asalariado) y abre las puertas a la movilidad social
-
la competencia en el mercado es la contrapartida de la democracia en la política y es el motor del desarrollo
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la injusticia social es un mal necesario que puede ser mitigado por las prestaciones sociales
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actuar contra la ley es actuar contra toda legitimidad y contra el conjunto de la sociedad
Este marco ideológico aceptado de buen grado (o por medio de la TV-hipnosis) conlleva el encadenamiento de los explotados a una situación sin salida y a las organizaciones que los “representan”, no sólo a compartir cadenas, sino incluso a fortalecerlas.
3. Organización y representación
La principal victoria de la democracia consiste en haber convertido al ciudadano en espectador. Esto es consecuencia (o, cuanto menos, contrapartida) de haberlo convertido de productor en consumidor.
Todo miembro de la sociedad tiene derecho a ser representado y, en el peor de los casos, a crucificar a su representante y substituirlo por otro, pero jamás, jamás, a decidir por sí mismo. De modo que el trabajador acaba enfrentándose con el sindicalista en vez de con el capital.
El sindicalismo participa de esta fiesta. Pese a que inicialmente pueda tener pretensiones “participativas”, si realmente quiere liderar a una masa de población enajenada en la representatividad, deberá ser su representante. Inevitablemente, el sindicato se convierte de organización de los trabajadores en organización de representantes de los trabajadores. O sea, en el marco de la democracia, no hay lugar para el sindicato-organización, sino sólo para el sindicato-representación.
La máxima democrática del imperio de la ley, convierte a las organizaciones obreras en el modelo impuesto por la ley, luego toda estructura organizativa “alternativa”, pese a ser democráticamente tolerada, está condenada a la marginalidad.
Esta representatividad de los sindicatos no sólo los convierte en instrumentos modelados por el poder y, con ello, contrarios a todo ideal libertario, sino que fortalece el papel de espectador del obrero. Iniciándose así un infernal círculo vicioso en el que la enajenación del obrero potencia la representatividad del sindicato y la representatividad del sindicato la enajenación del obrero.
Una organización que acepta, como marco de actuación, una legislación sobre la huelga como la española, la prohibición de las cajas de resistencia y de las luchas por motivos de solidaridad y políticos, no puede más que convertirse, so pena de marginalidad, en instrumento del propio sistema y debe competir con los otros sindicatos en el plano de la “obtención de favores”, de la mejor o peor “gestión de personal”, convertir a sus delegados en auxiliares del departamento de recursos humanos y acabar por defender a fuego y cuchillo al sistema, so pena de desaparecer como organización. Ésta es la base sobre la que se edifica el papel de bombero ejercido por los sindicatos en toda lucha obrera seria y de la generalizada corrupción sindical.
4. Sindicalismo y anarquismo
El anarquismo tiene un objetivo: la formación de una sociedad sin estado. Los anarquistas suelen tener a gala no hacer proyecciones de futuro. Confían en que la auto-organización de la sociedad conducirá a un orden justo. Más allá de este principio, aparecen los anarquismos con apellido, materia en la que no entraremos.
Sin embargo, la corriente anarquista que preconizó la entrada en los sindicatos y la lucha reivindicativo-económica (llamada de reivindicaciones “inmediatas” o “parciales”) fue mayoritariamente la anarco-comunista, o sea, la que preconiza una sociedad sin estado y con propiedad colectiva (global) de los medios de producción.
Así nació el anarco-sindicalismo: los anarquistas comunistas participaban en el sindicalismo para conducir a la clase obrera hacia la revolución social y el comunismo libertario. Un siglo más tarde, el anarco-sindicalismo se ha convertido en una profesión de fe que profesan algunos de los militantes de las organizaciones que todavía se autodenominan anarcosindicalistas.
La única característica que estas organizaciones logran mantener es la de la democracia directa en el interior de la organización. Y aún esta característica resulta matizada por dos hechos:
-
hacia afuera de la organización no puede extenderse, tanto por la aceptación del marco de actuación, como por el temor a “asustar” al obrero medio, si se tratara el asunto,
-
hacia el interior, la falta de participación de unos afiliados mayoritariamente “sólo sindicalistas”, cuando no simples “representados”, convierte a la democracia directa en una meta poco menos que inalcanzable.
Podríamos concluir que la participación anarquista en los sindicatos es altamente positiva en períodos prerrevolucionarios (véase la CNT en los años 30), pero que, en períodos de pasividad ―o de derrota ideológica― de la clase, la participación en los sindicatos conduce a la dilución del anarquismo en mero sindicalismo jurídico-administrativo.
5. Sindicato y revolución social
Ni aun el más negro de los anarcosindicalistas osa hablar de la revolución social (salvo para nostalgias de pretéritas glorias) ni del comunismo libertario fuera del círculo de sus más afines. Sin embargo, quien desee seguir usando el prefijo “anarco-” no puede obviar la cuestión del papel a jugar por el sindicato en la (eventual) revolución social o en su contrapartida de la Época Oscura.
La historia nos ha legado dos tipos de organizaciones que podemos considerar “propias” de las “clases populares”. El primer tipo es el de la organización permanente (sólo interrumpida por períodos de ilegalización por parte del estado bienhechor): el sindicato. El segundo son las formas de organización no permanente, que aparecen en momentos revolucionarios y que en cada revolución adoptan formas distintas, hasta hoy: la comuna y el consejo obrero.
Hay otra forma de organización inestable que los anarquistas se esfuerzan en revivir constantemente, por su capacidad de hacer de puente entre los otros dos tipos, y que los demócratas se esfuerzan en mistificar y manipular constantemente, por su capacidad legitimatoria: la asamblea.
La idea que se tenía de la revolución social en la época de las revoluciones podría resumirse en los versos de un antiguo canto: “los de hoy nada, mañana, todo han de ser”. Bastaba con invertir la sociedad existente, se suprimiría la propiedad de los burgueses y el poder de los políticos y se seguiría haciendo funcionar ―básicamente― la misma sociedad.
Hoy las cosas han cambiado radicalmente. La revolución social ya no puede ser una revolución industrialista y productivista, ya no se tendrá como objetivo prioritario el “reparto” del beneficio, sino el cómo y el qué se produce, ya no se trata de “remover los obstáculos al desarrollo de las fuerzas productivas”, sino de evitar la destrucción del planeta. En la revolución por hacer hoy en día, del mismo modo que no se podrá “usar” el estado de otro modo, sino que habrá que destruirlo para poder empezar la construcción de la nueva sociedad, tampoco se podrá “usar” la estructura productiva y económica de un “modo más justo”, sino que habrá que destruirla para poder empezar a construir la nueva sociedad.
Este planteamiento nos lleva a una cuestión crucial ¿la estructura de una organización adaptada punto por punto a la estructura productiva y social del capitalismo, el sindicato, puede ser una buena candidata a organización de la revolución? Su estructura orgánica, sus inercias prácticas, su bagaje cultural ¿le permitirán adaptarse a las exigencias de la nueva sociedad o la convertirán en un obstáculo más a superar?
La respuesta a esta pregunta es fundamental para un anarquista, pues ella dará o quitará sentido a su participación en los sindicatos actuales.
6. El futuro del sindicato
El futuro del sindicato está claro a partir de su presente: ser un ente auxiliar del estado en la gestión y contención de la mano de obra, tanto la ocupada como la desempleada o, simplemente, desaparecer (haber convertido a la clase obrera en una masa pasiva tiene, como una de sus consecuencias, la desaparición de la necesidad de sindicalistas-bomberos por parte de la burguesía y del estado).
El sindicalismo y la política obrerista es ―y viene siendo desde la segunda guerra mundial― un medio para limar asperezas en la relación laboral, esto es, hacer de contrapeso al “egoísmo” del burgués y mantener la resistencia obrera en el marco de la legalidad y, con ello, de acatamiento al sistema; en otras palabras, hacer prevalecer los intereses generales del sistema burgués por encima de los intereses privados de los burgueses. En este sentido, el sindicalismo ha facilitado extraordinariamente la constitución del mercado mundial. Con esto se pretende criticar no tanto la función del sindicato, como la ingenuidad de quienes lo consideran una organización apta para la revolución social.
La pregunta ¿son los sindicatos organizaciones de la clase obrera? No admite una respuesta simple. En principio, la respuesta es sí, pero con matices de importancia.
La primera matización es: el sindicato es una organización obrera en el sentido de que responde, con más o menos acierto y con más o menos corrupción según los casos, a las necesidades del obrero en tanto que obrero (trabajador asalariado), ahora bien, es cada vez menos una organización obrera en el sentido de que escapa cada vez más al control de los obreros, en la medida en que cada vez más el sindicalista profesionalizado se convierte en un remedo de funcionario estatal y el afiliado en un administrado. De ahí nace la gran tentación para todo obrerista libertario: la de querer devolver el sindicato al obrero por medio de su redemocratización, pero sin llegar a modificar en un solo punto su función social.
La segunda matización: el sindicato responde a las necesidades del obrero en la medida en que éste no deje de ser obrero, o sea, en la medida en que renuncie a dejar de ser obrero y, con ello, a toda veleidad de transformar radicalmente la sociedad. Un obrero que desea seguir siendo un obrero es necesariamente un contrarrevolucionario. La revolución social implica la destrucción del estado y la destrucción del sistema de trabajo asalariado. Pero, en una sociedad sin trabajo asalariado, no hay lugar para el sindicato ni para el sindicalista.
El presente muestra el futuro: el sindicato se convierte en un ente cada vez más alejado de sus afiliados y cada vez más integrado en el aparato de estado. Puede intentar compensar más o menos los excesos del empresariado, pero en el marco del sistema y de un sistema cada vez menos capacitado para hacer concesiones a sus esclavos, de modo que la propia supervivencia del sindicato como organización exige y exigirá un mayor control sobre los asalariados y una mayor integración en el aparato de estado. La consecuencia de ello sólo puede ser que los sindicalistas honrados e idealistas queden reducidos a una situación de marginalidad ―opción de recambio para el caso de una grave crisis en la institución sindical― y que los sindicalistas corruptos acaparen más y más poder dentro y fuera del sindicato. Y entre unos y otros mantendrán la potencial protesta obrera a raya, sea a través del “desencanto”, sea con nuevas ilusiones de “renovación” sindical.
7. El sindicato del futuro
Sin embargo, el sindicato es la única forma de organización obrera permanente con la que poder influir en la relación económica y social entre obrero y patrón. Hasta que el “genio creador de la masa revolucionaria” nos proporcione una organización más acorde con las necesidades de la revolución (junto con la revolución misma), es probable que no haya más alternativa que seguir manteniendo el sindicato. Quizá usándolo al modo de la escalera de Wittgenstein. De modo que debemos plantearnos la cuestión del modo siguiente: en las actuales circunstancias ¿cómo debería ser el sindicato para facilitar la lucha de resistencia obrera a las imposiciones del neoliberalismo, minimizar los rasgos integradores (el sindicalismo responsable) y abrir vías para traspasar el marco del sistema aunque ello conlleve la destrucción del propio sindicato?
Sus rasgos esenciales deberían ser
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Sindicato único de clase. Superador de la división en sectores y oficios, trabajadores públicos y privados.
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Internacional e internacionalista (en realidad, anacional).
-
Con un funcionamiento basado estrictamente en la democracia directa.
-
Reideologizante
7.1. Sindicalismo de clase
Los principales rasgos objetivos (materiales) de la división de la clase obrera y de la fragmentación de su escasa respuesta a los ataques de la patronal son la separación entre trabajador público y trabajador “privado”, la subdivisión infinitesimal de los convenios colectivos y, con ello, de los sectores y subsectores de la producción que conlleva la subdivisión ad infinitum no sólo de la clase sino incluso de las mismas plantillas de empresa, lo cual no es más que la expresión orgánica del proceso generalizado de precarización y pauperización. Los rasgos subjetivos (nacionalismo, discriminación racial y religiosa, etc) les siguen fielmente como el trueno al rayo.
El sindicalismo ha tendido siempre a amoldar su estructura organizativa a la de la patronal. Hubo un tiempo en que la organización de la patronal y de la producción se correspondía a las características del proceso productivo. Adaptarse a ella, podía ser una buena táctica (de ahí surgió el sindicato de sector o “único de industria”). Hoy la organización patronal no se corresponde con las características del proceso productivo, sino con las técnicas de control del personal laboral y no tiene sentido que el sindicalismo se esfuerce en reproducir un organigrama en perpetua modificación y sin fundamentos objetivos anclados en el propio proceso productivo.
La condición básica para poder precarizar un sector estable sin desorganizarlo consiste en precarizarlo por partes y, a poder ser, con la complicidad de los (todavía) estables. Por ello, la única respuesta sensata de la clase obrera a la ofensiva precarizadora de la patronal es responder con la unificación del asalariado, cuya primicia no puede ser más que la unificación de la organización sindical, o sea, organizarse en sindicato único de clase y luchar por unas condiciones salariales y laborales idénticas en todo sector y subsector.
Si la privatización de los servicios públicos tiene como finalidad abaratar los sueldos de los trabajadores y precarizar sus condiciones de contratación, lanzar consignas para la defensa del carácter público de los servicios no tiene más sentido que una pataleta infantil, la única manera de evitar la privatización es quitarle sentido según las propias reglas del capitalismo: evitar que el trabajador “privado” que vaya a substituir al trabajador “público” tenga unas condiciones laborales distintas.
El esquema se repite en todas las empresas. La “externalización de servicios” sigue exactamente el mismo protocolo y objetivos que la privatización de los servicios estatales: pauperización salarial y división ―y, si es posible, enfrentamiento― entre estables y precarios, con el resultado final de substitución de los estables por precarios. No hay otra razón para el rosario de subrogaciones, cambios de convenio, remodelaciones...
Sólo hay un camino para atajar este proceso: la implantación de una escala salarial única para todos los asalariados, con independencia del sector en que trabajen, de si son “públicos” o “privados”, nacionales o extranjeros, fijos o “de contrato”, de plantilla o “externos”. ¿Por qué un trabajador del metal ha de cobrar más o menos que otro con la misma categoría de la química o de la madera?
Si la implantación de una escala salarial única para todos los trabajadores es la única respuesta coherente al ataque neoliberal, la lucha por la implantación de una tal escala es el único camino que hoy por hoy podemos vislumbrar para alcanzar la unidad de la clase obrera en la lucha.
Obviamente, el primer paso para ello, debe ser la reorganización de los anarcosindicalistas en sindicatos únicos de clase y el abandono de las estructuras sectoriales (federaciones de sector) ―que nunca han mostrado su utilidad en la lucha y que hoy resultan obsoletas por el propio desarrollo de la organización empresarial― y de las estructuras subsectoriales (coordinadoras de subsector) ―que intentan replicar cada modificación de la estructura patronal y que sólo pueden acabar remedando los antiguos sindicatos de oficio.
7.2. Sindicalismo internacionalista
En plena era de la globalización, tiene menos sentido la división de la clase obrera por naciones que por sectores u oficios. Es evidente la imperiosa necesidad de la coordinación internacional de la lucha obrera, pese a lo poco que se hace por ella. Por tanto, no abundaré en el tema.
Sin embargo, hay algo que siempre se pasa por alto: la dimensión internacional de la problemática, de la solución y de la única lucha posible. El reto del sindicalismo no consiste en la coordinación de las luchas “nacionales” a nivel internacional, sino en la unificación de estas luchas. Sólo una organización obrera internacional, una movilización internacional y un programa internacional pueden poner freno a las políticas de deslocalización, desindustrialización y descapitalización del neoliberalismo. Es evidente que una escala salarial única internacional convierte en papel mojado la directiva Bolkenstein, tan evidente como que cualquier otro tipo de solución no puede llevar más que la fracaso y al enfrentamiento entre sí de las fracciones nacionales de la fuerza de trabajo.
Hay que resaltar que esta condición ―no ya de internacionalismo sino de franco anacionalismo del sindicalismo necesario― no la exige ninguna veleidad revolucionaria o “ideológica”, sino la mera lucha sindical de subsistencia, de “reivindicaciones parciales”. ¡Cuánto más la exige el carácter revolucionario del anarcosindicalismo!
Sólo si la organización de clase se estructura internacionalmente sobre una base anacional, sólo si el obrero y el libertario aprenden a pensar y actuar en función de los intereses obreros a escala mundial, es pensable una transformación de la sociedad en un sentido anarco-comunista (la “revolución social”, que se decía antiguamente). Deben ser, pues, los anarcosindicalistas los primeros en abandonar las estructuras nacionales y organizarse sobre una base anacional.
7.3. Sindicalismo de democracia directa
De la rica tradición de lucha que nos ha legado el anarcosindicalismo, la práctica de la democracia directa es no sólo el logro más importante sino la piedra toque para toda organización libertaria. Un sindicalismo que caiga en la trampa del representativismo es un sindicalismo condenado a pasarse al enemigo.
Sólo un sindicalismo basado en la participación activa de los afiliados y en la elección y revocación inmediatas de todo cargo, representativo o no, por medio de la democracia directa en el seno de la organización puede mantener a ésta al margen de la burocratización, de la constitución de castas directivas y, en definitiva, de la fagocitación de la organización por el estado.
Mientras la organización obrera funcione estrictamente bajo los principios de la democracia directa, puede permitirse el lujo de cometer cualquier error. Por grande que éste sea, siempre podrá corregirse y volver al buen camino. Si se abandona la práctica de la democracia directa, aun sin cometer errores, aun avanzando de victoria en victoria, se habrá abandonado el camino ―y esa es la derrota definitiva. Jamás organización alguna se ha recuperado del abandono de la democracia directa, la única solución posible es volver a empezar la tarea organizativa desde el principio. Por ello, el anarcosindicalismo debe ser máximamente escrupuloso e intransigente en la práctica de la democracia directa.
Un sindicalismo que esté basado en este principio, no sólo es un sindicalismo que puede mantenerse combativo y ajeno a las intrigas del poder, es también un sindicalismo que puede extender al resto de la clase los principios y la práctica de la democracia directa, con lo que se avanza en el camino de la revolución social.
Sin embargo, como ya se ha expuesto, la práctica de la democracia directa es cada vez más limitada y difícil. Su peor enemigo es la pasividad, la inactividad de los afiliados, que conduce a las organizaciones libertarias a la inoperancia o a la conversión de la democracia directa en una mera idea regulativa.
7.4. Un sindicalismo reideologizante
Según la perspectiva de este escrito, la clase obrera sola puede aspirar a una mejora de sus condiciones de vida a condición de modificar substancialmente la estructura de la sociedad. Como consecuencia, la lucha por reivindicaciones parciales y la lucha por el comunismo libertario deberán avanzar por el mismo camino.
Un sindicalismo “sin ideología” es un sindicalismo con la ideología de la clase dominante. Un sindicalismo que no quiera convertirse en parte del estado y en un estorbo más en el camino hacia la emancipación de la clase explotada necesariamente ha de tener un fuerte, claro y transparente componente ideológico. Sin lucha ideológica no hay revolución posible y sin la revolución social (comunismo anarquista) no hay salvación posible ni para el proletariado ni para la humanidad.
El anarcosindicalismo debe apostar claramente por el debate ideológico, no sólo en las actividades específicas que pueda llevar a cabo, sino en toda la actividad sindical, en toda reunión de plantilla, de sección sindical o abierta al público en general, en toda su propaganda. Debate ideológico, cuyos puntos fundamentales deben ser:
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Democracia directa. La democracia directa debe ser el principio organizador de la sociedad, lo que implica
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Denuncia del representativismo y el politiqueo
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Denuncia del estado como principal escollo al desarrollo humano y como algo totalmente inútil para el progreso social
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Toma de decisiones por el conjunto de la comunidad
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Representantes elegibles y revocables en cualquier momento con mandatos cerrados
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Introducción de los métodos de democracia directa en la actividad cotidiana a escala local
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Apoyo mutuo. La inmoralidad del sistema basado en la explotación del trabajo humano sólo puede encontrar justificación en la descalificación de toda ética y moral. La base más firme para la edificación de la nueva sociedad son los principios éticos de justicia, equidad, solidaridad y apoyo mutuo. El desarrollo práctico de estos principios éticos implica ya el anarco-comunismo.
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Comunismo libertario. Único sistema social que implica la desaparición de la explotación económica, del trabajo asalariado, de la opresión política y del desvarío productivista al que estamos abocados.
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Universalismo. Mientras se enmascaren las diferencias de clase detrás de las fronteras, la nueva sociedad es imposible de construir. Una cultura universalista y anacional es imprescindible para abordar siquiera los primeros pasos para la transformación social e incluso para una simple lucha defensivo-economicista viable.
Conclusión
Naturalmente, una cosa es analizar las necesidades y otra muy distinta que el diagnóstico pueda tener eficacia práctica.
Es difícil predecir si el sindicalismo del futuro podrá ajustarse a las características apuntadas, pero lo que sí puede predecirse es que, en caso contrario, la fragmentación de la clase obrera no será superada y, aun si llegase a serlo, no lo sería con ayuda de los sindicatos sino pese a ellos.
En caso de que el sindicalismo no adopte estos principios y modos de actuación, muy probablemente esté abocado al fracaso e incluso a la desaparición y la intervención de los anarquistas en el el sindicalismo habrá sido baldía.
