3 sept 2011
[CALDO Vegano | Madrid] Jornadas de publicaciones libertarias
27 feb 2011
Los trabajadores culturales desaparecen. Ahora los agentes están en todas partes.
“En nuestros locos intentos,
renunciamos a lo que somos por lo que esperamos ser.”
Shakespeare
En 1996 La Felguera comenzó su andadura. Hoy, tras quince años de agitación y guerrilla, hemos decidido terminar un ciclo. En tanto que “Colectivo de Trabajadores Culturales”, los miembros de La Felguera deseábamos aportar otro estilo y otras tácticas a la lucha contra una dominación que hoy más que nunca habla el lenguaje de la rebelión. Así lo intentamos, “por las buenas y por las malas”, con mayor o menor acierto, pero tratando siempre de apuntar al corazón de la bestia. En el camino nos cruzamos con la dureza de los defensores del orden, la ley y la historia; pero también chocamos con todo un ejército de izquierdistas que hacían y hacen carrera a costa de presentarse como voceros del pensamiento crítico, mientras al mismo tiempo denuncian y tachan de salvaje e inoperante cualquier planteamiento o experiencia que no hable su lenguaje, el lenguaje de lo permisible. Nuestra crítica se dirigió, por medio de decenas de acciones, panfletos, boicots, juegos de guerra y exorcismos, contra la alienación moderna en todas sus formas, pero también alcanzó a la izquierda, los revolucionarios y los anarquistas. No se trataba de tirar piedras sobre nuestro propio tejado, sino de negar a los negadores, promoviendo el cuestionamiento de las propias certezas para avanzar en la crítica.
Durante todos estos años hemos intentado estar junto a ti, hemos crecido y nos hemos educado haciendo lo que sabíamos y nos gustaba hacer. Nos hemos dedicado en cuerpo y alma, con escasos medios pero sí con mucha pasión, a revelar secretos, provocar desplazamientos y rupturas, contagios. Todos aquellos que en algún momento nos siguieron y dieron ánimos, los amigos que surgieron por el camino, aquellos otros colectivos y grupos con los que hemos colaborado, las personas y grupos que han difundido nuestros manifiestos y proclamas o que reprodujeron en sus ciudades y pueblos alguna de nuestras acciones, todos ellos quedan en nuestro corazón. Con ellos y junto a ellos hemos crecido y aprendido. Todo esto (y tantas otras cosas que se nos escapan o que no podemos nombrar) pertenece ya a la historia de la resistencia.
Sin embargo, a pesar de que para nosotros ha sido una experiencia intensa y sincera, una particular aventura en un escenario que, tanto antes como ahora, calificamos de desierto político, también es necesario realizar una autocrítica implacable y honesta. A lo largo de nuestra trayectoria hemos tratado de poner a prueba un lenguaje y un estilo propios, y de paso nos hemos puesto a prueba a nosotros mismos. Hemos visto dónde se encuentran los límites de ciertos discursos y prácticas. Hoy, más que nunca, la barbarie ha colonizado discursos y prácticas que parecían irreductibles, tomando como rehenes a quienes en su día proclamaron ser sus más enconados enemigos. La novedad de nuestra época no es la recuperación espectacular, sino la asimilación del estilo de la insurrección como si fuera el auténtico estilo de su época por parte de todas las esferas del poder. No se puede ser rebelde cuando la rebelión es la norma. Nuestras palabras y acciones, todas esas propuestas que alguna vez llevaron nuestro nombre, caminaron por el filo de una navaja, aceptando el riesgo.
La banalización y la folklorización nos han rozado, y precisamente porque nos han rozado hemos decidido dar un golpe de mano. Hubiera sido muy sencillo continuar en nuestra línea durante muchos años más, pero creemos que hoy la táctica debe ser otra. Nunca hicimos lo que hicimos para ganar amigos, sino para crear conflicto. Y últimamente teníamos demasiados amigos y pocos conflictos.
Desde este momento, y porque siempre hemos hecho lo que nos ha venido en gana, La Felguera se convierte, ni más ni menos, que en una editorial.
Creemos que este paso es necesario, sobre todo en un momento en que vimos urgente replantearnos un discurso que corría el riesgo de ser recuperado por izquierdistas y snobs y banalizado por algunos “admiradores” que empezaban a convertirse en meros fans. Si queríamos ser honestos debíamos cambiar el rumbo. En el momento actual las condiciones son tan adversas que creemos preciso un nuevo esfuerzo, aunque esto implique nuestra desaparición, o al menos de una parte de nuestras actividades. Creemos que a pesar de todo quedan aún muchos caminos por explorar, muchas experiencias por vivir y muchas batallas por ganar. Somos más viejos y más sabios, pero seguimos teniendo la misma mala hostia. Este paso supone disolver La Felguera como grupo de agitación y “colectivo de trabajadores culturales”, aunque esto no significa ni mucho menos que nuestra actividad política desaparezca. A comienzos de este año nuestros comités han tomado la decisión de disolverse y sus miembros pasarán a integrarse en diferentes grupos y asambleas. Algunos ya hemos decidido la plataforma en la que comenzar esta nueva etapa: el Instituto del Tiempo, reconstituido en asamblea abierta, radical y antiautoritaria. Otros han elegido caminos diferentes, pero eso sólo le incumbe a cada cual. Por último, la propuesta que desde el Colectivo de Trabajadores Culturales La Felguera lanzamos, como último comunicado de una etapa que termina, es la creación de una, dos, cien… Interzonas Anarquistas.
Por tanto, La Felguera como grupo de agitación se diluye en un movimiento más amplio y coherente que discurre en los barrios, en los curros, en los centros sociales, en cada maldito rincón de esta ciudad, un movimiento que pretende generar más movimiento y que necesariamente habrá de confluir en las calles.
Los trabajadores culturales desaparecen. Ahora los agentes secretos están en todas partes.
¡Nos vemos en la Interzona!
Síguenos en: www.lafelguera.net
Madrid-Tenerife, febrero de 201121 feb 2011
[Textos] Las interzonas anarquistas. Desarrollando nuevas habilidades en la tierra de Babilonia
"El enigma no existe. Si una pregunta puede siquiera formularse,
también puede responderse."
Ludwig Wittgenstein
En todas partes, aunque al mismo tiempo en ninguna, se repite y constata la "actualidad del anarquismo". Los anarquistas parecen estar en todos lados. Se habla de su superioridad numérica, pero también se señala su inoperancia e ineficacia sobre el terreno a la hora de exponer posturas radicales. Sin embargo, al menos en el Estado español, la inexistencia de una oposición real en la calle que contribuya a expresar y organizar el actual malestar es un hecho que cualquiera puede constatar. Sin embargo, una pregunta nos asalta: ¿Dónde están los anarquistas? TS Eliot parece ser el último que pudo verlos: "¿Quién es el tercero que camina a tu lado? Si cuento, sólo estamos tú y yo juntos, pero si miro hacia delante por el camino blanco / siempre hay otro caminando junto a ti / un encapuchado que se desliza envuelto en un oscuro manto / no sé si es hombre o mujer: pero ¿quién es aquel al otro lado de ti?". A la hora de escribir este poema, Eliot se inspiró en una de las tantas expediciones antárticas, donde se solía decir que el exhausto grupo de exploradores siempre tenía la impresión de que había uno más, una especie de fantasma, que los acompañaba durante el camino (1).
A pesar de esa supuesta actualidad, ese traer al presente se parece más a un ejercicio de diseño e hipotesis, a un juego de guerra, que a una descripción de la realidad. Con frecuencia, sus actividades necesitan de su expresión espectacular, por medio de acciones violentas, para salir a una superficie de la cual, en muchas ocasiones, se encuentra excluído. De manera deliberada han entrado en un complicado sistema de correspondencias donde al mismo tiempo que se critica los medios de comunicación parece necesitarse constantemente de los mismos. Al narrarse las acciones de los anarquistas, éstas parecen engrandecerse, como si se tratase de una información en diferido, donde la mediación amplifica su significancia, que no su significado real. El significado resulta un imposible, porque cada vez más se carece de los medios para difundir un determinado tipo de mensaje y su dificultad conduce a dar por sentado su imposibilidad, mientras que la significancia parece ser suficiente.
La lucha por un espacio dentro de un movimiento de contestación amplio o la urgente necesidad de reivindicarse como "anarquistas" —aunque la semántica no juegue del lado de los oprimidos—, convierten a los anarquistas en tipos generalmente previsibles, militantes del sacrificio e incluso a veces faltos de sentido del humor. Este modo de vida contribuye a una perpetuación del medio anarquista en un entramado de gustos, opiniones, comidas, hábitos, músicas y vestimentas reconocibles. La escasa importancia práctica que, a pesar de sus cualidades objetivas, demuestra el actual anarquismo contrasta con la excesiva importancia que a veces se otorgan a sí mismos los que se llaman "anarquistas".
La historia no perdona ni a sus más enconados críticos. El actual escenario, mirando hacia atrás en un período de diez o veinte años, nos deja un saldo curioso. Alguna de las armas de la contestación surgidas a mediados de los años ochenta y que tenían a Hakim Bey, la difusión en el estado español de lo que se conoció como "guerrilla de la comunicación", la experiencia de Luther Blisset, o la recuperacón espectacular de algunas de las ideas del discurso situacionista, como alguno de sus mejores exponentes, nos indica que nuestra época ya ha girado diez o veinte veces sobre sí misma. Y también nos muestra que no hay segundas partes posibles. La tecnología del propio sistema cuenta con una poderosa estructura de proyección, siempre en clave pasiva, de las ideas de la última o penultima contestación. Aquello que pasa a integrarse en el mismo sistema es un reflejo de la imagen primera. El siguiente escenario de dominación, por tanto, siempre estará integrado por parte de las luchas inmediatas que lo desafiaron. De este modo, podemos llegar a entender que la dominación actual, al menos en nuestras sociedades europeas, pasa inevitablemente por la ilusión de la participación. No se trata de dictaduras más o menos ineficaces, sino sistemas democráticos en los que, en cierta medida, la policía ha dejado de ser necesaria. El control se ha interiorizado de tal modo, que en cualquier lugar y momento existen ejemplos para la delación, la denuncia anónima, el chivatazo o la cruda violencias entre iguales. Este reflejo es en sí mismo una forma sofisticada de mentira que se convierte en la mentira suprema de su época.
En algún lugar, un veterano anarquista como Bob Black afirmó que “necesitamos anarquistas libres del estorbo que supone el anarquismo”. Entonces, y sólo entonces, “podremos empezar a plantearnos seriamente el fomento de la anarquía”. Y tenía razón. Los grupos anarquistas, y no sólo aquellos otros grupos que se reparten el escenario de la radicalidad (ciudadanistas, altermundistas…), en muchas ocasiones se han convertido en grupos conservadores, gente que no sabe hacer otra cosa, defensores de una Ideología, tipos perezosos capaces de jugar en ambos lados de la reforma y la revolución, ejemplos de excesos verbales, expertos en compartir procesiones y desplegar toda una propaganda en la que parece que el fianl de los tiempos estuviera cerca.
Este texto es un experimento propositivo, cuyo impulso parte de la confianza en que, a pesar de todo, el futuro pasa por el anarquismo, o al menos por las prácticas esencialmente anarquistas y antiautoritarias. Creemos que el activismo pasa actualmente por una redifinición de la idea de habilidades y la experimentación política, no como proyección de nuevos escenarios, sino como puesta a prueba de todas y cada una de estas armas.
Pese a ello, y para evitar desengaños, las Interzonas Anarquistas no constituyen el intento por estructurar una nueva teoría en medio del desierto, sino que inciden en el complicado plano de las habilidades. Por tanto, tan sólo, si acaso, pueden servir de punto de partida. Su naturaleza, aparte de su concepto base que es la idea de la interzona descrita por William Burroughs, es herencia directa o indirecta de otros conceptos, como las "afinidades selectivas", y tantos otros que el lector atento podrá desentrañar (como, por ejemplo, el urbanismo unitario situacionista o la idea vaga del "pasearse", e incluso el acto gratuito de André Gide).
La interzona como conexión y mapa de subversión...
Per tal de llegir la resta de l'article del "Colectivo de Trabajadores Culturales La Felguera", punxa en aquest enllaç de alasbarricadas.
22 ene 2011
[La Felguera | Astúries] Los trabajadores de Duro Felguera ocupan el Taller de Barros y se enfrentan a la policía
Hoy a las 6 de la mañana fueron ocupados los talleres de Duro Felguera
por los trabajadores. Hasta hace 30 minutos hubo enfrentamientos durísimos con los antidisturbios, que se tuvieron que replegar ante la contundencia de los trabajadores que defendieron las barricadas que cortaban la entrada al valle del Nalón con cócteles molotov, voladores (cohetes), gomeros y unas bocachas de construcción casera que lanzan las pelotas recogidas y tuercas y que están siendo el terror de los maderos.
Se produjeron durante esta semana varios cortes de ferrocarril incomunicando Asturies con la Meseta, se han calcinado dos sucursales de Cajastur, se han levantado varias barricadas en el Nalón, Xixón y Uviéu y ha habido una marcha hasta las oficinas de D.F.
Este sábado hay una concentración de apoyo delante del taller de Barros a las 18:00.
Extraído de Kaosenlared

Enfrentamientos entre la policía y trabajadores de Felguera Construcciones Mecánicas
En el Taller de Barros unos 100 trabajadores de Felguera Construcciones Mecánicas permanecerán en asamblea permanente (el nombre que ellos dan al encierro) desde hoy hasta el próximo lunes.
Este encierro lo toman ante el temor de que la empresa desmantele el taller y también en señal de protesta por el ERE planteado por la empresa que dejaría la plantilla en 60 trabajadores.
Además, durante la mañana se vivieron duros enfrentamientamientos con la Policía y los trabajadores cortaron la autovía de Langreo con cientos de vehículos colapsados.
También, los trabajadores de Duro han cortado durante cuatro horas la línea de tren entre Gijón y Venta de Baños. Los trabajadores bloquearon la vía de Renfe con un árbol en el tramo entre el Caleyo y Soto del Rey cerca de Oviedo.
El tráfico no pudo restablecerse por completo hasta las diez y media de la mañana porque el corte afectó al cable de una de las catenarias de la vía.
Los trenes de largo recorrido como el ALVIA de Madrid no sufrieron grandes retrasos porque fueron desviados a otros tramos al igual que algunos de cercanías. El principal problema lo han tenido los convoyes de mercancías.
Extraído de RTPA (VÍDEO)
13 feb 2010
[Madrid] Inauguración del Instituto del Tiempo
El Instituto del Tiempo es una plataforma abierta, a todos aquellos que viven esa contradicción y quieren extraer de ella todas las consecuencias. ¿Cómo contactar? Nos veremos en los actos que organizaremos, podremos charlar y debatir, pensar y repensarlo todo, empezar de cero o deslizarnos hasta los confines. Es fácil. Se llega, se conoce, hay un intercambio. Uno también se va, pero ya se lleva algo. To-do es de to-dos. No pretendemos ser gurús, ni tampoco demiurgos, simplemente buscamos un nuevo espacio, no sólo físico, en el que poder movernos e invitamos a aquellos con los que compartimos el dolor y la rabia, pero también los sueños y los deseos a compartir algo más, algo que que habrá de descubrirse.
El Instituto del Tiempo es una plataforma abierta, a todos aquellos que viven esa contradicción y quieren extraer de ella todas las consecuencias. ¿Cómo contactar? Nos veremos en los actos que organizaremos, podremos charlar y debatir, pensar y repensarlo todo, empezar de cero o deslizarnos hasta los confines. Es fácil. Se llega, se conoce, hay un intercambio. Uno también se va, pero ya se lleva algo. To-do es de to-dos. No pretendemos ser gurús, ni tampoco demiurgos, simplemente buscamos un nuevo espacio, no sólo físico, en el que poder movernos e invitamos a aquellos con los que compartimos el dolor y la rabia, pero también los sueños y los deseos a compartir algo más, algo que que habrá de descubrirse.
MANIFIESTO FUNDACIONAL DEL INSTITUTO DEL TIEMPO
«No necesitas un hombre del tiempo para saber por dónde sopla el viento»
Bob Dylan, Subterranean homesick blues
Porque ya casi no nos queda tiempo, necesitamos todo el tiempo del mundo.
Bajo esta aparente contradicción vive el rebelde en la era del ocio alienado, el chaval jodido por todo y que ya no se contenta con casi nada, los nuevos quinquis, aquellos otros viejos ladrones del tiempo perdido y casi olvidado, los que aman la literatura pero detestan la mugre literaria; pero también los deleznables intelectuales y los artistas atrapados en su cosificación cultural (el medio terminó por enterrarlos), los profesionales de la política en todos los frentes, los gestores de la descomposición. Ellos y, por supuesto, también nosotros, pequeños cosmonautas que vagan a través del tiempo y el espacio, somos parte de esa contradicción. Nuestro tiempo habla. O se es, o se sucumbe.
¿Dónde habita el pensamiento crítico? En un momento de crisis, que es de largo recorrido y de un carácter mucho más profundo que el meramente económico, no parece aventurarse una alternativa claramente anticapitalista, poderosa y capaz de contagiar. Ha habido momentos de choque, pero no ha llegado a entablarse un verdadero combate. El futuro a buen seguro nos deparará nuevas situaciones de conflicto, nuevas posibilidades. Hoy estamos en el momento de la crítica crítica, de la experimentación salvaje y el ir tejiendo complicidades y lazos, alianzas. Sin embargo, parece que la anomia nos ha dominado precisamente en el momento en el más se debía escuchar esta voz. La mayoría del pensamiento que se dice crítico se esconde o recita de corrido su manual subversivo al uso, cuando no pide a los señores de la muerte que nos salven de sí mismos. ¿La crisis que la paguen los ricos? Miseria tras la miseria, juego y ñoñería.
Faltan las respuestas. Pero quizás éstas no llegan porque las preguntas a las que acaso habrían de contestar no han alcanzado a formularse. Nos hemos acostumbrado a un lenguaje en el que nos sentimos cómodos y a un hacer que se deja llevar en una suerte de fetichismo que está abocado (si no consigue despegar las alas y ser algo más que repetición) a la desesperación, la reinserción y la museificación. Se huele de lejos: el viejo cadáver del estalinismo se ha transformado en el cadáver temprano de unos rebeldes que se sienten satisfechos. Han renunciado a todo, aunque de vez en cuando protesten y se paseen con gesto sombrío. Teoría y práctica caminan sin hablarse o, peor aún, entran en una espiral de manotazos que golpean el aire sin acertar sus objetivos.
Y sin embargo, se mueve.
Al mismo tiempo que constatamos que se ha llegado a un punto muerto, apreciamos una inquietud creciente, una búsqueda incansable de algo que quizás sólo se intuye, pero que muchos consideran imprescindible. A poco que se interrogue en ciertos ambientes se constata esa sensación. El metro, la calle… sus rostros hablan.
Hoy, en este lugar, damos por inaugurado el Instituto del Tiempo.
Ya casi habíamos olvidado el momento de juntarnos y discutir. Por esta razón, en medio de esta ciudad que deseamos ver sucumbir piedra tras piedra, hemos decidido hacernos con una mesa amplia, de duro roble, y bajo la luz de un foco que nos es común (la desviación) extender el mapa y fijar objetivos… Con esa intención nace un proyecto que aspira a ser y estar vivo, el Instituto del Tiempo.
El Instituto del Tiempo es una plataforma abierta, a todos aquellos que viven esa contradicción y quieren extraer de ella todas las consecuencias. ¿Cómo contactar? Nos veremos en los actos que organizaremos, podremos charlar y debatir, pensar y repensarlo todo, empezar de cero o deslizarnos hasta los confines. Es fácil. Se llega, se conoce, hay un intercambio. Uno también se va, pero ya se lleva algo. To-do es de to-dos. No pretendemos ser gurús, ni tampoco demiurgos, simplemente buscamos un nuevo espacio, no sólo físico, en el que poder movernos e invitamos a aquellos con los que compartimos el dolor y la rabia, pero también los sueños y los deseos a compartir algo más, algo que que habrá de descubrirse.
El Instituto del Tiempo nace al calor de la experiencia, la práctica, la risa y el hastío. Su objetivo es fomentar una comunicación y un debate directos y continuados, porque sin ellos no se puede fundar una práctica y mucho menos llegar a creer que se pueda incidir en la realidad. El Instituto del Tiempo es un espacio de encuentro, reflexión y motivación. Hasta ahí llegan sus pretensiones, ni más ni menos. No es ni puede ser un motor, sino algo más modesto, un crisol en el que reunir experiencias. Que esas experiencias se expandan y activen la práctica revolucionaria a todos los niveles es un deseo, nuestra aspiración, pero esa aspiración no habrá de concretarse sino con el propio desarrollo de la creación colectiva.
Hacia la consecución de esa creación colectiva nos dirigimos, partiendo de unos puntos que habrán de completarse, modificarse, abandonarse o incorporarse según el propio movimiento que se fijen el deambular del Instituto. En este sentido, el programa, necesariamente temporal y ampliable, de investigación y experimentación del Instituto del Tiempo puede resumirse en cinco líneas que se entrecruzan, confluyen y se expanden.
Aventura. La aventura es descubrimiento y es acción. Descubrimiento de uno mismo. Descubrimiento de nuevas relaciones entre los seres humanos y entre éstos y las palabras y las cosas y los actos. Frente a un mundo que ha desterrado lo maravilloso de la vida y lo ha sustituido por ceros y unos creemos que es imprescindible un reencantamiento del mundo que cargue la vida con todo su potencial. Acción que dote de sentido a las palabras en una época en la que éstas han pasado a ser rehenes del enemigo. Necesitamos instrumentos con los que abrir una brecha y dotar de significado a lo que ha sido despojado de él. Es imprescindible arriesgarse.
Mito. El capitalismo y el Estado, en todas sus formas posibles, se han erguido victoriosos derribando a los demás sistemas de creencias (religiosas e ideológicas) o incorporándolos a su seno. Pese a su glorificación de la ciencia y la razón no dejan de basarse en una construcción mitológica de la realidad, apoyada en un esfuerzo propagandístico sin precedentes que lleva a que, inconscientemente, interioricemos y asumamos como natural esa (su) construcción de la realidad y a menudo no cuestionemos sino los aspectos más superficiales de la misma. Hay que captar las imágenes dialécticas que fijen los momentos y conceptos clave que permitan desentrañar y desacralizar los mitos del enemigo. Entonces se habrán de construir nuevos mitos, fundados en unas perspectivas radicalmente distintas que se contrapongan a los del capitalismo y el Estado.
Tiempo. Afirmamos que el tiempo corre en nuestra contra en todos los sentidos. Debemos aprender a movernos en él en una dimensión distinta a la que nos aseguran que es la única posible, desechar de una vez el erase una vez y borrar las distancias para traer al ahora tanto las imágenes del pasado como las chispas del futuro. El conocimiento de la historia, tanto la de las tentativas por torcer su rumbo como la de las relaciones que han conducido a este presente, desde una perspectiva ajena al academicismo, la nostalgia y la rememoración es vital para cualquier tentativa de superación del presente, como lo es también tener la capacidad de anticipación utópica que nos permita no diseñar el futuro pero sí traer destellos de una vida liberada a un presente que todavía no lo ha sido para así llegar a alcanzarlo.
Espacio. El espacio ha sido colonizado hasta el último de sus rincones. El capitalismo se ha apropiado de todo lo material para reducirlo, acotarlo y comercializarlo. Pero también el espacio virtual, el espacio que no se halla en ningún lugar, y los saberes están sometidos en todos los sentidos a la ordenación geoestratégica y la reducción mercantilista. Nada nos pertenece, incluso nuestros cuerpos son hoy espacio que sólo nos es cedido en usufructo por el Estado, pudiendo sernos arrebatado. Medicalización y psiquiatrización son instrumentos de control del espacio en nuestras carnes y nuestras mentes. Luchar por el territorio, liberar espacios, liberar los cuerpos son prácticas y son batallas que hay que librar. Es necesario investigar sus diferentes caminos, sus posibilidades, sus límites y sus objetivos últimos, así como plantear nuevos campos de experimentación, sin olvidar que muchos de ellos también han sido colonizados.
Utopía. El objetivo último es apuntar a lo lejos, a lo todavía no sido. No nos basta (¡ya no!) con desenredar la telaraña de mentiras y falsificaciones en la que vivimos, eso se ha mostrado insuficiente, queremos fomentar la creación de un imaginario colectivo que alimente el pensamiento utópico y su inmersión radical y furiosa en la realidad. Llevar a cabo una cartografía de los deseos y de la revuelta que plantee preguntas y marque objetivos para poder abrir grietas en el entramado de la realidad. En este sentido, la ciudad todavía es nuestro campo de batalla. Es en ella donde nos movemos y actuamos, es en ella donde se concentran los centros de poder que se han de derribar y es en ella donde se ha de realizar la transformación que finalmente la destruya. Creemos que la investigación, la experimentación, el pensamiento rebelde, la crítica y la revuelta sólo tienen sentido si están animados permanentemente por el espíritu de la utopía, aunque éste no siempre se haga visible. Habita entre las sombras pero siempre busca la luz. Hoy la utopía no tiene un final programático, sino sólo un delicioso comienzo que nos habla y nos dice: "A ver qué sucede…"
Comité constituyente del Instituto del Tiempo
Madrid, Fin del Mundo. 6 de febrero 2010
PROGRAMACIÓN DEL PRIMER MES
*Inauguración del Instituto.
Los amigos y amigas del Instituto, y todo aquel que desee acudir, enterraremos en el mismo centro de Madrid una cápsula del tiempo. El contenido de la cápsula (imágenes, objetos, fetiches y diverso instrumental subversivo) estará compuesto por las aportaciones de los miembros del Instituto. Sin embargo, nos encantaría que acudieras con tus objetos y mensajes, como si fuera un potlatch para un futuro a construir. Se trata, sin duda, de un acontecimiento de primer orden: la primera cápsula anárquica del tiempo que se entierra en Madrid. De este modo, bajo tierra yacerá nuestro particular Anarchist Coockbook. Pero antes de que esto ocurra, brindaremos con vino del país ante tal magno evento.
Lugar: Parque Casino de la Reina (junto a la Glorieta de Embajadores. Metro Lavapiés/Embajadores)
Sábado 20 de febrero, 12 horas.
*Actos
Ciclo: "Cartografías del desastre"
Urbanismo y arquitectura utópica.
*¿Dónde nos acabarán metiendo?
El urbanismo unitario y su crítica en el medio situacionista.
Viernes 26 de febrero, 19 horas.
Enclave de Libros: Calle Relatores, 16. Metro Tirso de Molina.
Intervendrá Javier Urdanibia (*)
Los situacionistas, en el epicentro de su ambicioso proyecto revolucionario, situaron cuestiones que fueron tratadas con una potencia y amplitud de programa escasamente visto entre grupos y organizaciones del medio radical. Entre estas cuestiones, el urbanismo (cuya respuesta situacionista fue el "urbanismo unitario" y la "pisicogeografía") partía de la constatación situacionista de que "la arquitectura es el medio más simple de articular el tiempo y el espacio, de modular la realidad, de engendrar sueños". De este modo, en ese proyecto revolucionario que, decían, estaba por llegar, "la arquitectura del mañana será un medio para modificar las condiciones actuales de tiempo y espacio. Un medio de conocimiento y un medio de acción". Hoy resulta pertinente repensar el urbanismo utópico, determinar si (acaso) otra ciudad es posible y, por último, discernir en qué medida parte de ese proyecto situacionista (escenarios móviles, zonas perturbadoras, juegos en torno al tiempo y el espacio, etc.) ha sido ya total o parcialmente integrado en las sociedades modernas.
(*) Javier Urdanibia (San Sebastián, 1945), filósofo, fue uno de los raros españoles que conoció personalmente a Guy Debord y trabajó con él en lo que hubiera sido el número 1º de la revista de la sección española de la Internacional Situationista y en los primeros pasos para la frustrada traducción de La sociedad del espectáculo. Tradujo al castellano el Tratado del saber vivir para uso de las jóvenes generaciones (Anagrama, 1977) de Raoul Vaneigem. Por otro lado, ha publicado algunos ensayos sobre Bergson, Pessoa, Schopenhauer, Kierkegaard, María Zambrano, Etienne de la Boétie o Rousseau, así como algunos textos sobre temas diversos, como el art brut, la locura y el espiritismo, la gnosis en la tradición chiita, etc. Está interesado por las relaciones entre filosofía y poesía, cultivando ambas actividades.
*El Instituto del Tiempo repartirá entre los asistentes la guía "Una aproximación psicogeográfica a la Calle León", resultado de las investigaciones psicogeográficas realizadas por Lurdes Martínez, del Grupo Surrealista de Madrid. Esta guía se distribuirá a modo de invitación para que todo el que lo desee se nos una dando un paseo por dicha calle y tomando algo para concluir la jornada.
*Torres más altas han caído.
Mesa redonda
Viernes 12 de marzo, 19 horas.
Enclave de Libros: Calle Relatores, 16. Metro Tirso de Molina.
Participan: La Felguera (Sociedad Secreta*), José Manuel Rojo (*) y Asociación Paisaje Transversal (*).
Tras la reciente inauguración en Dubai del rascacielos más alto del mundo, con 828 metros de altura, se culmina, al menos parcialmente, el intento por parte del ser humano de edificar una Torre de Babel. Sin embargo, en su contemplación existe algo aterrador, pues la pregunta, entre muchas otras, que cabe hacerse no es si tal proyecto ha pretendido ascender a los cielos para emular a Dios, sino si acaso sus promotores y la Ideología que encarnan no han hecho justamente el recorrido inverso: han logrado hacer descender los cielos para definitivamente ser los nuevos dioses en tierra firme.
Otro proyecto en marcha es un edificio residencial de treinta pisos y un hotel que girarán, literalmente, sobre sus propios ejes, impulsados por energía solar. Como si fueran restaurantes giratorios a toda velocidad, estas torres darán a sus ocupantes una vista en constante cambio de la ciudad de Dubai. Así, cada piso del edificio es capaz de rotas de forma separada a los demás.
La llamada arquitectura dinámica se caracteriza por las formas cambiantes, pero también por los bajos costes de producción y por la generación propia de energía limpia. En última instancia, el proyecto plantea la posibilidad de edificios en constante movilidad y apariencia cambiante.
Varias cuestiones atañen respecto a estas formas extremas de Ideología y Representación, base sobre la que se levanta la arquitectura. Por un lado, surge la sombra del derrumbe de las Torres Gemelas como objetivo terrorista que escenificó otro derrumbe, esta vez el del poder económico y hasta espiritual de Occidente. Por otro lado, plantea la finalidad última de esta arquitectura de la monumentalidad, destinada a sobrevivir como herencia para generaciones futuras, conectando así el pasado y el futuro. La racionalización del espacio se ha convertido, en estas acometidas sobre el terreno, en la primacía de lo simbólico y antifuncional, en esta arquitectura como catedrales modernas y en el rascacielos como parque de atracciones.
(*) La Felguera es un ex colectivo de Trabajadores Culturales, ahora convertido en Sociedad Secreta. Al mismo tiempo, se trata de un grupo de agitación, una editorial y una revista bajo el mismo nombre.
www.lafelguera.net
(*) José Manuel Rojo es miembro del Grupo Surrealista de Madrid.
www.gruposurrealistademadrid.org
(*) Paisaje Transversal es una asociación con sede en la ETSAM (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid) conformada por colaboradores provenientes de diversos ámbitos: estudiantes, arquitectos, urbanistas, biólogos, artistas y sociólogos.
paisajetransversal.blogspot.com
Para más información:
institutodeltiempo@gmail.com
http://institutodeltiempo.blogspot.com
25 abr 2009
[Madrid] Acción:Soy uno de los vuestros...

El Colectivo de Trabajadores Culturales La Felguera, ha difundido en
Madrid, un cartel doble en el cual, un retrato del conocido como "El
monstruo de Amstetten", Josef Fritzl, es acompañado de un texto con una
ácida crítica a la moral contemporánea.
Adjuntamos las dos partes del cartel y una fotografía de los
carteles pegados en la plaza Tirso de Molina en nuestra web: www.nodo50.org/lafelguera
Extracto:
Soy uno de los vuestros...
Por fin, ¡lo habéis logrado! Ya me tenéis, a mí, a la persona convertida
en monstruo para, de esta manera, justificar vuestra supuesta rectitud
moral. Sí, en efecto, me tenéis, y también ya lo tenéis: la aberración de
la naturaleza capturada y castigada, el símbolo de que el sistema funciona
y que la vieja división entre buenos y malos todavía pervive y funciona.
(...)
Colectivo de Trabajadores Culturales La Felguera
[Subversión política contemporánea]
Better re(a)d than dead!
editorial | colectivo agitprop | magazine